Basta ya de llorar
Señor Director:
Deberíamos agradecer los desplantes de Argentina ante sus pretensiones bioceánicas y su nostalgia por el Estrecho de Magallanes
Señor Director:
Deberíamos agradecer los desplantes de Argentina ante sus pretensiones bioceánicas y su nostalgia por el Estrecho de Magallanes. Esto nos ha abierto los ojos respecto del abandono en que hemos dejado a la Zona Austral, como lo muestra Reportajes de "El Mercurio" (20 de septiembre). Basta ya de llorar sobre la leche derramada y -más allá de los discursos- partamos por construir un puerto de aguas protegidas en Punta Arenas, que desde hace años se reconoce como prioritario para ser efectivamente la puerta de entrada a la Antártica, puerta que hoy está en manos más visionarias.
Miguel A. Vergara Villalobos