Los hechos irreductibles
Ausencia de evidencia no es evidencia de ausencia
Ausencia de evidencia no es evidencia de ausencia.
Quienes gustan de las tramas policiales saben que los sabuesos necesitan pruebas, a veces llamadas evidencias. Cuando no las encuentran se supone que no existen. Esta es una confusión categorial porque, repitamos, que no se encuentren evidencias no asegura que sean inexistentes.
En las ciencias hay mucha reticencia a publicar resultados negativos. Sobre todo las ciencias interesadas, aquellas que financia la industria, no valoran la ausencia de resultados positivos aunque estos puedan ser en extremo útiles para tomar decisiones o diseñar políticas.
El gran psicólogo William James hablaba de los "hechos irreductibles y obstinados" para destacar la necesaria objetividad que debiera presidir el trabajo científico, especialmente en aquellas áreas en las cuales la noción misma de "hecho" o "fact" (anglicismo crudo) es difícil de determinar.
Sucede que quizá no haya hechos y que toda observación sea siempre interpretación. Y no encontrar pruebas estimula la imaginación y la inventiva. Tal vez por eso la historia se reescribe tanto y desde tantas perspectivas.