Primavera, aromas y mariposas
Un investigador taiwanés, Po-An Lin, escribió su tesis sobre mariposas en la U
Un investigador taiwanés, Po-An Lin, escribió su tesis sobre mariposas en la U. de Penn State, EE.UU. Publicada en marzo de 2025 en las "Proceedings of the Royal Society Biological Sciences", resulta harto convincente.
Ayuda a mirar las mariposas primaverales con ojos comprensivos.
Todos distinguimos entre las bellas mariposas diurnas y las menos atractivas (según mi mujer, "horrorosas") mariposas nocturnas o polillas.
Según el trabajo, ambos tipos se alimentan de plantas distintas porque el aroma les sirve de guía. Menos plantas exudan su aroma de noche que las plantas de día. (DOI: 10.1098/rspb.2024.2426).
Las mariposas nocturnas, por lo tanto, se alimentan de cualquier planta que encuentran. Las mariposas diurnas son más exquisitas: ante tanta variedad, pueden especializarse en las plantas que emiten solo determinados tipos de aroma. Son como niños mañosos que rechazan, por ejemplo, los garbanzos pero celebran las lentejas.
Po-An Lin comparó los órganos con que las diferentes mariposas olfatean, sus antenas, midiéndolas. Lo hizo con 582 ejemplares de 94 especies. Acudió a gente de Harvard que había descubierto algo crucial: las hembras de las especies diurnas tienden a exhibir antenas más largas que las especies nocturnas, con antenas cortas.
Debido a ese dato, el tutor de Po-An Lin, Gary Felton, sospechó que, disponer de equipos olfativos más poderosos resultaba fantástico si se disponía de una variedad mayor de aromas. Las mariposas que se especializan en sus plantas favoritas, las detectan con sus antenas más largas entre la variada oferta diurna.
En las antenas más largas encontró más sensores olfatorios.
Aquí entra en juego la evolución: con el tiempo, las mariposas que buscaban su alimento, prefirieron ciertos aromas ante la gran disponibilidad diurna y fueron desarrollando esas antenas capaces de detectar esos estímulos favoritos.
"Esto demuestra", declara el maravillado Po-An Lin, "cómo las plantas, al emitir elementos químicos, juegan un papel crucial: dirigen la evolución de los insectos que se les asocian".
Además, en esas plantas favoritas, las hembras dejan sus huevos, para que sus orugas tengan el alimento que les corresponde.
Me entusiasma este trabajo. Desde nuestro balcón en estos días mi señora y yo nos sentamos a mirar cómo, entre las nuevas hojas, aparecen mariposas. Describen trayectorias ondulantes. Nos preguntamos adónde van así.
En general, vemos mariposas de alas blanquecinas, debe ser porque vuelan a plantas cercanas.
Ahora sabemos que las guían sus antenas: siguen lo que el veleidoso aire les va ofreciendo, el aroma de su planta preferida.
Es primavera.