El Frigorífico Tacuarembó y el sindicato tuvieron una reunión con el gobierno en la que los trabajadores solicitaron retirar los despidos.
El Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS) recibió a ejecutivos del Frigorífico Tacuarembó -propiedad de MBRF, la empresa creada tras la fusión de Marfrig con BRF-; la Asociación de Obreros y Empleados del Frigorífico Tacuarembó (Aoefrit) y la Federación Obrera de la Industria de la Carne (Foica) en una reunión tripartita ayer con motivo de la reestructura que tiene previsto realizar la empresa. "Si no retiran los despidos va a haber quilombo", dijo a El País el presidente de la Foica, Martín Cardozo y agregó: "No vamos a avanzar en la negociación si no retiran los despidos".
Según relató el dirigente sindical luego de la reunión, el gremio "está abierto a la discusión de las cuestiones de productividad, de los números, los cambios de horario, pero sin despidos arriba de la mesa". El próximo 29 de setiembre se concretará una nueva reunión donde el Frigorífico Tacuarembó confirmaría el cambio de causal propuesto por el sindicato.
Cardozo advirtió que en caso de continuar con los despidos como motivo de desvinculación, el sindicato no avanzará en la negociación. El País se comunicó con ejecutivos de la empresa quienes dijeron que no brindarían declaraciones mientras se desarrolle la negociación.
Hace algunas semanas la empresa confirmó a los trabajadores el envío al seguro de desempleo de otros 550 operarios, que se sumaron a 750 que ya están en seguro de paro. A su vez, dentro de estos se espera el despido de 150 empleados con motivo de la reestructura laboral planteada por el Frigorífico Tacuarembó.
De acuerdo con lo que explicó Cardozo luego de la reunión, de los 150 despidos previstos, 30 trabajadores se retiraron de forma voluntaria. "Si se levantan los despidos de arriba de la mesa, va a haber negociación. Si no se levantan los despidos, nosotros revelaremos como organización cómo seguimos para adelante", dijo y agregó que en función de la respuesta que los trabajadores reciban la próxima semana, el sindicato decidirá la posible aplicación de medidas.
Productividad arriba de la mesa y los salarios
La productividad y la forma en que se componen los salarios fueron expuestos como los principales elementos que motivaron la reestructura laboral con el despido de 150 trabajadores por parte del frigorífico Tacuarembó el pasado 21 de agosto y luego el envío al seguro de desempleo de 1.300 operarios.
Esto se dio en un contexto de dificultades para el acceso a su principal mercado de exportación ya que el 6 de agosto, las autoridades sanitarias de China suspendieron de forma temporal al Frigorífico Tacuarembó luego de detectar residuos de un medicamento veterinario.
Según indicó Cardozo, la empresa expuso ante el gobierno y los trabajadores que las cifras que registra "no son rentables". "Se nos hace difícil entrar en la discusión porque las empresas siempre traen las pérdidas y no las ganancias", dijo el dirigente sindical
"Tacuarembó es súper competitivo, tiene infraestructura, tiene capacidad de faena de 1.500 animales por día, está habilitada para todos los mercados, tiene todas las certificaciones internacionales. Si no es competitivo, no sé a qué le llaman competitivo", dijo Cardozo.
La industria frigorífica tiene una facturación que supera los US$ 3.000 millones y emplea en forma directa a más de 15.000 personas. Las exportaciones uruguayas disminuyeron un 16% en agosto en comparación al mismo mes del 2025, con una fuerte influencia en la caída de las ventas de carne (-12%) según datos del Instituto Uruguay XXI.
Reestructura en la industria frigorífica
La problemática que atraviesa la industria frigorífica no es reciente ya que algunas plantas tuvieron recortes de personal durante los últimos años. Debido a la baja productividad que expone Frigorífico Tacuarembó ante el gobierno y los trabajadores, la misma tiene previsto que el sector de proceso productivo -que incluye faena y desosado- cese sus actividades, mientras que el sector de elaboración de productos quedará operativo con unos 150 trabajadores.
Según había indicado a El País el secretario de Relaciones Laborales de la Aoefrit, Robert Rivas, la empresa propuso la reducción del 40% de los salarios y denunció que "utilizan el seguro de paro para precarizar el trabajo".
"Nosotros estamos convencidos que es más un ataque a la organización sindical de que haga más rentable la empresa", dijo el presidente de la Foica luego de la reunión de este martes y explicó que el costo salarial para la empresa representa un 10%, otro 10% corresponde a costos fijos y el 80% de sus ingresos se destina a materia prima. "Es la única variable que las empresas pueden atacar", señaló Cardozo.
El mes pasado, la empresa presentó al MTSS un documento, al que accedió El País, en el que planteó la reducción de 150 puestos de trabajo, tercerizar el sector de carga y descarga, cambios en los turnos de los sectores de faena, desosado y mantenimiento, y también mejoras en la productividad.
En el documento, la empresa comunicó que atraviesa una "situación de especial complejidad que amerita la adopción de importantes decisiones", según se desprende del texto propuesto ante el MTSS. Además, mencionó que "factores económicos, tecnológicos, operativos, organizacionales y laborales han afectado severamente la eficiencia productiva, comprometiendo la sostenibilidad de la actividad industrial".
Hace algunas semanas, el sindicato se presentó ante la comisión Asuntos Laborales y Seguridad Social de la Cámara de Senadores, y los parlamentarios advirtieron por "datos de catástrofe y alarma nacional" en la industria cárnica.