Chile y Argentina movilizan sus cazas F-16... con 14 mil kilómetros de diferencia
Aún se estaba desmontando el escenario de Punta Arenas donde el vicepresidente Claudio Alvarado había reivindicado la soberanía de Chile sobre el Estrecho de Magallanes, el lunes, cuando cinco cazas F-16 y un avión reabastecedor de combustible KC-135 de la Fuerza Aérea irrumpieron en el cielo de esa ciudad
Aún se estaba desmontando el escenario de Punta Arenas donde el vicepresidente Claudio Alvarado había reivindicado la soberanía de Chile sobre el Estrecho de Magallanes, el lunes, cuando cinco cazas F-16 y un avión reabastecedor de combustible KC-135 de la Fuerza Aérea irrumpieron en el cielo de esa ciudad.
Se trata, precisó la FACh, de un nuevo ciclo del programa anual de instrucción de sus tripulaciones que mantendrá a esa bandada de F-16 Block 50 en la zona austral durante 20 días.
En medio de las recientes tensiones con Argentina por la soberanía del Estrecho, este despliegue -comentaron expertos en defensa- envía tres señales: que el aeropuerto de Punta Arenas está habilitado para recibir a los F-16, que estos poseen una importante capacidad de reabastecimiento de combustible en vuelo que aumenta su radio de acción (a Punta Arenas llegaron con ese apoyo, sin escalas, desde Iquique) y que Chile cuenta con pilotos plenamente capacitados.
En paralelo, ayer comenzó el vuelo ferry (de traslado), desde Dinamarca hasta Argentina, de un segundo lote de seis aviones F-16 comprados por el país vecino, operación que en total sumará 24 de esas aeronaves con entrega gradual hasta 2027. El viaje contempla escalas en España y Brasil, y apoyo de aviones KC-135 de la Fuerza Aérea de Estados Unidos en el cruce del océano Atlántico, dado que Argentina carece de esa capacidad.