Lobo-Marte proyecta inversión, trabajo y desarrollo en Atacama
Con US$ 1.800 millones para su implementación, el yacimiento proyecta 3.500 empleos durante su construcción y 2.000 en la posterior operación, mano de obra especializada que hay que preparar.
Lobo-Marte es el proyecto con el cual Kinross busca dar continuidad a sus operaciones en Atacama. El Estudio de Impacto Ambiental (EIA) necesario para iniciar este proceso con el yacimiento aurífero ubicado a 160 kilómetros al este de Copiapó, a una altura aproximada de 4.200 metros sobre el nivel del mar, fue ingresado en marzo de 2026 y contempla una vida útil de 16 años, una capacidad de procesamiento de 35 mil toneladas por día y una inversión inicial de US$ 1.800 millones.
Los números anteriores unidos a las proyecciones favorables para el mercado laboral regional muestran la escala de esta iniciativa. Se calcula que durante el peak de construcción se requerirán cerca de 3.500 trabajadores y, en su etapa de operación, generaría alrededor de 2.000 puestos de trabajo directos e indirectos.
Max Combes, vicepresidente de Crecimiento Estratégico de Kinross Chile, comentó que la empresa lleva años trabajando en la iniciativa, con "una participación ciudadana bastante extensa", y se comprometió a seguir impulsando acciones para que el proyecto sea conocido.
"Estamos comprometidos con Atacama y apostamos a que la región sea cerca de la mitad de la producción de Kinross global en los próximos años", detalló el ejecutivo, quien además subrayó el compromiso de la minera con la empleabilidad local y con Atacama.
Capital humano especializado
Durante la presentación del proyecto Lobo-Marte ante autoridades, empresas proveedoras y socias de la Corporación para el Desarrollo de la Región de Atacama (Corproa), hubo coincidencia en la necesidad de fortalecer las capacidades laborales ante el proyecto que se avecina.
Juan José Ronsecco, presidente de Corproa, sostuvo que iniciativas como esta pueden contribuir a recuperar la economía local, entregar certidumbre y dinamizar el ecosistema industrial y empresarial y, por ese motivo, "a través de la mesa de educación superior y del clúster minero de Atacama, estamos trabajando fuertemente en la formación que necesita la minería de hoy. El desafío es que nuestros jóvenes cuenten con las capacidades necesarias y que los empleos realmente se queden acá", afirmó.
La delegada presidencial regional, Sofía Cid, valoró la instancia y reafirmó el apoyo a la inversión responsable: "Como Gobierno, es muy importante que los proyectos se desarrollen y trabajamos para agilizar los tiempos de respuesta, pero dejando súper claro que deben cumplir con la normativa ambiental vigente, resguardar el entorno, a las comunidades y proteger el hábitat de especies como la chinchilla. Nuestro mayor desafío es lograr que todo este crecimiento se traduzca en una baja del desempleo y que los puestos de trabajo se queden en nuestra región".
Coincidió el gobernador de Atacama, Miguel Vargas, quien puntualizó que su estrategia regional de desarrollo "es ser un territorio más competitivo, y para ser más competitivo, hay que promover las inversiones, porque estas son las que nos llevarán a generar trabajo, encadenamiento productivo y nos llevarán al desarrollo de otras actividades productivas. (...) Esperamos que Lobo-Marte pueda sortear con velocidad todo el proceso de evaluación ambiental, que es uno de los temas que hacen que las inversiones no caminen con la velocidad que uno desea".