"No me puedo hacer cargo de prejuicios, de que antes que esté presentado el presupuesto haya anuncios de disconformidad"
La economista dice, en el pódcast "Foco Educación", que la prioridad de su cartera está en los primeros años de enseñanza, y asegurar los aprendizajes "fundamentales". Otra urgencia es lograr reformar el sistema de acceso a los colegios, para que se reconozca el mérito.
El miércoles, la ministra de Educación, María Paz Arzola, volvió al Congreso a exponer sobre una iniciativa que toca una propuesta insigne del Gobierno: reformar el sistema de admisión a los colegios públicos y subvencionados (SAE), para que el desempeño de los alumnos sea uno de los factores que se consideren al momento que se asigne un establecimiento.
El Presidente José Antonio Kast criticó el actual sistema -el SAE, creado en la Ley de Inclusión- cuando como diputado integraba la comisión de Educación, y la actual titular de la cartera también mostró sus reparos cuando se desempeñaba como investigadora en Libertad y Desarrollo.
Ahora, en el tercer capítulo del pódcast "Foco Educación" de "El Mercurio", Arzola asegura que el proyecto -que fue aprobado por la Cámara Baja por 111 votos a favor- responde a una necesidad apremiante: "Nuestro objetivo es mejorar un sistema que lleva 10 años de funcionamiento, que tenemos suficiente evidencia y, diría yo, consenso, respecto a cuáles son los problemas que ha mostrado, y, por lo tanto, estamos trabajando, dispuestos siempre a dialogar y a precisar o mejorar lo que sea necesario, pero el objetivo es sacarlo adelante".
La secretaria de Estado -economista y magíster en Filosofía Pública- detalla que "realizamos una propuesta que busca reducir el peso que tiene el azar e incorpora otros criterios, ya sea que permitan fortalecer determinados proyectos educativos, o bien reconocen y premian el mérito y el esfuerzo".
Defensa y distribución de los recursos
Este tema no es lo único que por estos días se verá en el Congreso. La próxima semana se presenta la Ley de Presupuestos, y desde octubre se empezarán a defender los recursos para Educación. Eso sí, desde un escenario de recortes anunciados por Hacienda, que genera preocupación.
Las universidades estatales han dicho que el esfuerzo fiscal "no se puede hacer desmantelando capacidades que al país le ha costado tantas décadas construir". Mientras que los estudiantes agrupados en la Confech convocaron a una paralización nacional para el 1 de octubre, con el eslogan "para transformar Chile, ni un peso menos para la educación".
Ante esto, la ministra Arzola señala que el erario "genera críticas de distintos sectores, pero yo no me puedo hacer cargo de prejuicios, de que, antes de que esté presentado el presupuesto, haya anuncios de disconformidad. Yo esperaría que primero se conozca, y que después se converse, se vea cómo avanzar".
Comenta que, por estos días, "estoy enfocada en la elaboración del presupuesto, todavía no tenemos resultados, es un trabajo que el 30 de septiembre vamos a presentar".
Y sostiene que aunque el 80% del presupuesto de la cartera está comprometido en subvenciones y gratuidad, por ejemplo, espera poner su énfasis en los primeros niveles de enseñanza. "Cuando yo me he referido a poner el foco en la educación parvularia, es por contraste. En la última década, el gasto público se ha concentrado en el nivel superior, y los números así lo muestran. En los últimos 10 años, mientras el gasto público en educación superior se duplicó, en el resto de los niveles creció en torno a un tercio. Y es por eso que, entendiendo los desafíos que tenemos en términos de mejorar los aprendizajes fundamentales, nosotros estamos convencidos de que es en esos primeros años, tanto en la educación parvularia como en los primeros años de básica, donde tenemos que poner nuestros mayores esfuerzos".
La secretaria de Estado también hace el punto sobre el plan que ya lanzaron, Chile Aprende y Avanza, que "busca entregar a los colegios herramientas para que puedan potenciar los aprendizajes de la lectura, matemáticas, y todas esas habilidades que son claves para seguir avanzando".
Los pasos tras el diagnóstico
El diagnóstico tras PISA sigue dando que hablar. Y el análisis se podría profundizar, ya que la próxima semana se conocerán los resultados del estudio "Education at a Glance", también de la OCDE, que compara todos los sistemas educativos de la organización.
"Los resultados de la prueba PISA no son buenas noticias, pero son noticias que no nos toman por sorpresa, porque efectivamente es el diagnóstico que nosotros traíamos desde que estábamos trabajando incluso en la campaña y desde antes, y también es el diagnóstico sobre el cual estamos trabajando hoy", asevera la ministra.
Y comenta que la idea es "poner la sala de clases, y lo que pasa en la sala de clases en el centro (....) poner los aprendizajes en el foco de nuestra gestión".
Para eso, dice que se han realizado trabajos con los directivos, diseñado una hoja de ruta, y hay tres puntos clave. "Uno tiene que ver con reducir la burocracia o la sobrecarga administrativa que enfrentan los directores para darles a ellos más espacio".
El segundo es "fortalecer el liderazgo pedagógico de los directores, el liderazgo directivo. Y tercero, también apoyarlos, en cómo convocar a la familia, porque hoy necesitamos más respaldo a nuestros directores, a nuestros profesores, y necesitamos que ellos trabajen en conjunto con las familias, alineados por el bien de nuestros estudiantes".
-Los resultados de este plan, ¿cuándo podrían empezar a verse si es que ya llevamos al menos una década con resultados estancados?
"Son medidas que tienen distinto horizonte temporal. Hay algunas iniciativas que ya hemos estado llevando adelante desde la Superintendencia de Educación, cambiando su foco, de cómo se aproxima a los colegios, de cómo fiscaliza, de tal manera de ir de esa forma liberando un poco de esta sobrecarga administrativa que perciben los establecimientos y que los directores nos han señalado muy claramente. Y por supuesto, hay otras que tomaron más tiempo, que tienen que ver con organizar también al Ministerio de Educación, sus plataformas para facilitar también la labor que realizan los directores".
-PISA también resaltó esta irrupción de la inteligencia artificial, que hace parte del día a día de los jóvenes. ¿Qué uso concreto cree usted que se le puede dar en la sala de clases, entendiendo que ya no se puede decir que no la usemos?
"Efectivamente, la inteligencia artificial está bastante instalada, entonces la pregunta no es tanto si la usamos o no, sino que cómo la usamos. Y de nuevo, la inteligencia artificial, el uso de ella, tiene que ir al servicio de los aprendizajes, no tiene que suplir los procesos de aprendizaje de los estudiantes, sino que tiene que usarse para investigar. Y de hecho, la evidencia lo que muestra es que en general, cuando la IA se utiliza para que el estudiante pueda hacerle preguntas y mejorar sus conocimientos, investigar, indagar, los efectos de ella no necesariamente van a ser negativos. Entonces, el desafío ahí está en cómo orientar que el uso de la IA vaya al servicio de los aprendizajes y que no termine supliendo los procesos cognitivos que los niños necesitan ir desarrollando, especialmente en las edades más tempranas".
-¿Los profesores tienen las capacidades para esta nueva sala de clases, los nuevos egresados? ¿Se puede hacer frente a este nuevo escenario, que además es uno que va cambiando muy rápido?
"Los profesores tienen el desafío de estar formándose continuamente a lo largo de su vida y ahí nosotros, desde el CPEIP (Centro de Perfeccionamiento, Experimentación e Investigaciones Pedagógicas), también tenemos la responsabilidad o el deber de ir actualizando las temáticas que ponemos a disposición de la formación continua de los profesores".
Menos niños en la sala de clases
En "Foco Educación", la ministra también abordó una preocupación que expuso el cardenal Fernando Chomali en la Cámara de Diputados esta semana. En la comisión de Ciencia, aseguró que "el esquema universitario del joven que sale de 4° medio y entra a la universidad ya no va a servir, porque con la baja de natalidad que tenemos hoy en día, en 10 años, al menos el 40% de los asientos en los colegios va a estar vacío".
Ante eso, Arzola aseguró que "hay un tema importante que a nosotros también nos han hecho ver no solamente quiénes son sostenedores de escuelas y liceos públicos, sino que también desde el sector particular subvencionado. La caída en la natalidad es una realidad y eso significa un desafío en términos de cómo hacer sostenible el financiamiento de los establecimientos. Y creo que hay un punto que es muy importante sobre el cual hay que reflexionar y buscar cómo enfrentarlo, ya no solamente en el mediano, sino que en el corto plazo".
''La IA está bastante instalada. Entonces, la pregunta no es tanto si la usamos o no, sino cómo la usamos. El uso de ella tiene que ir al servicio de los aprendizajes, no tiene que suplir los procesos de aprendizaje".