Las tormentas eléctricas podrían ser más frecuentes esta primavera debido a El Niño
Aunque no son habituales en gran parte de Chile, los expertos advierten que este año ha sido distinto y que es probable que las condiciones de inestabilidad se prolonguen.
Este invierno hubo más episodios de tormentas eléctricas comparado con otros años a lo largo del país, según expertos de la Dirección Meteorológica de Chile (DMC). Y una de las causas fue el fenómeno de El Niño.
Y la primavera sería similar: ayer la DMC había anunciado tormentas eléctricas. El aviso preventivo involucró a 10 regiones del país. "Afectarán desde Valparaíso al Biobío, y otro episodio lo hará desde La Araucanía hasta Aysén. Ambos comenzarán en la tarde (de ayer) y continuarán en la noche", señaló Claudia González, meteoróloga del área de Difusión del Centro Nacional de Análisis de la DMC.
La especialista añade que el fenómeno no se repetirá en la semana, pero sí podría seguir ocurriendo en los próximos meses.
"Los principales ingredientes para que se forme una tormenta eléctrica son humedad e inestabilidad atmosférica. Y el fenómeno de El Niño hace que exista más vapor de agua disponible en la atmósfera. Por eso este año hemos tenido mayor cantidad de tormentas eléctricas", agrega González.
"Las tormentas eléctricas se forman en nubes de gran desarrollo vertical por la fuerte inestabilidad del aire cálido y húmedo que asciende rápidamente formando nubes al enfriarse y condensarse en gotas de agua, cristales de hielo o granizo. Estas nubes se cargan eléctricamente -positivo en la parte alta y negativo en la baja-, generando condiciones para que ocurran descargas eléctricas", explica Jorge Carrasco, meteorólogo de la U. de Magallanes.
"Estas nubes, que normalmente son del tipo cumulonimbus , ocupan gran parte de la tropósfera, una zona de la atmósfera que está entre los 8 km y los 15 km de extensión vertical", dice González.
Según la zona
"Son más frecuentes en regiones tropicales donde el aire es más cálido y húmedo. Chile, en general, tiene una circulación atmosférica que proyecta sobre el país un aire menos húmedo y más frío", agrega Carrasco. Sin embargo, eso ha cambiado con El Niño.
Julio Marín, académico del Departamento de Meteorología de la U. de Valparaíso, dice que el fenómeno es más frecuente "al lado este de la cordillera de los Andes, desde el norte de Sudamérica y, particularmente, en el norte y centro de Argentina".
El especialista explica que las regiones de Chile donde las tormentas son más frecuentes son las de Arica, Tarapacá y Antofagasta. "Le siguen en frecuencia Atacama, Aysén, Metropolitana y O'Higgins".
"En el caso de Chile, las tormentas eléctricas son más frecuentes en el altiplano y en particular durante el verano", explica Pablo Sarricolea, académico de la U. de Chile e investigador del Centro de Ciencia del Clima y la Resiliencia (CR2).
"Un episodio de El Niño puede favorecer mayores ocurrencias de tormentas durante la época de lluvias en la zona central y sur del país, incluyendo desde la Región de Coquimbo al sur, mientras que La Niña favorece las tormentas estivales del norte, principalmente en el altiplano", añade Carrasco.
Los especialistas coinciden en que en Chile faltan estudios a largo plazo para concluir si este fenómeno se ha ido incrementando en un período más largo de tiempo.
En Japón, un estudio del año pasado concluyó que las tormentas eléctricas se habían incrementado un 16% en los últimos 25 años. Para Michibata Takuro, investigador de la U. de Kyushu, la principal causa es el cambio climático: el aumento de las temperaturas hace que la atmósfera sea más inestable y propensa a la formación de nubes cargadas eléctricamente.
"Una de las proyecciones del cambio climático es que en un planeta más cálido aumente la humedad, que la atmósfera sea más dinámica e inestable y que, por ende, la probabilidad de eventos extremos asociados a lluvias intensas puede aumentar", comenta Carrasco.
Sarricolea dice que, a pesar de este aumento estacional, el fenómeno aún es poco frecuente en Chile. "En el año hay cerca de 2 mil millones de rayos en todo el mundo".
Desde la DMC pronostican que la primavera tendrá precipitaciones por sobre lo normal. "Debiéramos tener esta condición de inestabilidad atmosférica hasta fines de noviembre. Eso significa que podrían presentarse fenómenos como las tormentas eléctricas", aclara la especialista.
Sin huracanes en el AtlánticoLa temporada de huracanes en el Atlántico empieza en junio y finaliza en noviembre, pero septiembre es el mes peak . Sin embargo, este año no se ha registrado ninguno, marcando un récord que no se daba desde 1914. ¿La causa? El Niño.
Pero a él se suma un sistema de vientos cruzados y muy intensos y la presencia de aire muy seco. Juntos, frenan el desarrollo de huracanes.