Mujeres que nos dejan
Encuentro a Jonathan sentado frente al computador
Encuentro a Jonathan sentado frente al computador. Observa una obra de Carmen Aldunate (1940-2026), pintora fallecida la semana pasada y de singular importancia en el quehacer plástico nacional.
-Siempre me llamaron la atención las mujeres que pintaba. Leí, por ahí, que alguien la llamó "la artista de las mujeres enigmáticas". Sus figuras ocultan algo. A veces las veo como alegorías de la envidia, la ironía, por ejemplo, o tal vez sean autorretratos, no desde lo físico sino del alma o qué sé yo. ¿Sabes si incursionó en otros temas?
-Sí, era muy buena en el dibujo y buscó nuevos caminos, pero las mujeres fueron encasillando su arte y quedó atrapada. Algo parecido le sucedió a Eduardo Ossandón (1929-2013). Pintaba unos paisajes buenísimos, pero lo que más le pedían eran sus logrados cuadros con teteras, cafeteras y elementos afines...
-Sí, el pobre Eduardo... Ah, me acuerdo que había una señora que también pintaba rostros muy especiales.
-María Mohor (1920-2002), pero lo de ella tenía un tinte más expresionista.
-Qué curioso. Hablamos de Carmen Aldunate y María Mohor, y en la radio, escucha, suena el "Blues a dos mujeres" que, en esta parte, dice (se pone de pie y canta): "...son mujeres que dejan marcas donde pasan...".