Miércoles, 30 de Septiembre de 2026

Pisa y los migrantes digitales

ColombiaEl Tiempo, Colombia 30 de septiembre de 2026


Hernán Avendaño Cruz
Con los recientes resultados de las pruebas Pisa, los expertos vuelven a recalcar el fracaso de las políticas educativas colombianas de las últimas décadas


Hernán Avendaño Cruz
Con los recientes resultados de las pruebas Pisa, los expertos vuelven a recalcar el fracaso de las políticas educativas colombianas de las últimas décadas. Ahora se suman los perniciosos efectos de las redes sociales y de la Inteligencia Artificial en la capacidad de desarrollo de un pensamiento crítico, no solo en Colombia sino en el mundo. En toda esta discusión olvidamos la evolución de los migrantes digitales: la población de la transición entre las tecnologías antiguas y las nuevas, que viene desde antes del ingreso de Colombia a las pruebas Pisa (2005). Esa población, que es el producto de esas políticas fracasadas, es el grueso del mercado laboral. Los que llegan a la educación media y superior, llevan consigo el lastre de la mala formación y la distorsionan más con la inadecuada adopción de las redes y las pantallas. Todas las universidades ven hoy los salones de clase con estudiantes que están más atentos a los celulares que al docente o a las lecturas asignadas. Ese mismo comportamiento se replica en los sitios de trabajo. Cuando los medios divulgan imágenes de reuniones es frecuente ver a ejecutivos y técnicos, tanto del sector público como del privado, concentrados en el celular o la tableta y no en los importantes temas que debaten. Aun cuando la Inteligencia Artificial es un nuevo ingrediente, el problema no es nuevo. Hace varios años me di por vencido y renuncié a la docencia, porque muchas universidades (por fortuna no todas) se volvieron cómplices de esas conductas, en gran parte por otro problema: el número de estudiantes está disminuyendo y ahora son los "clientes", mientras que los docentes son un factor de costos. Si un docente lleva la contraria a los estudiantes las universidades pueden perder ingresos, mientras que el docente es sustituible por uno más permisivo y hasta más barato. Cuando el problema empezaba, escribí un documento que mostraba la preocupación en otros países del mundo por el efecto nocivo que empezaban a tener los portátiles y los celulares en las capacidades de concentración, aprendizaje y pensamiento crítico. Propuse a la dirección de una maestría en la que enseñaba conformar un grupo multidisciplinario de investigación para analizar los impactos y ser pioneros en la formulación de alternativas para fortalecer la enseñanza y frenar efectos nocivos que se podían salir de cauce. Una consoladora palmadita en el hombro fue el reconocimiento, porque la prioridad siguió en las estrategias publicitarias para atraer más "clientes". Una respuesta a por qué en Colombia no aumenta la productividad de la economía podría radicar en estos temas. Urge dar un vuelco en la enseñanza de los nativos digitales, pero también afrontar el problema de los migrantes digitales.
Analista.
La Nación Argentina O Globo Brasil El Mercurio Chile
El Tiempo Colombia La Nación Costa Rica La Prensa Gráfica El Salvador
El Universal México El Comercio Perú El Nuevo Dia Puerto Rico
Listin Diario República
Dominicana
El País Uruguay El Nacional Venezuela