Domingo, 04 de Octubre de 2026

Si Lula no se despega de Bolsonaro este domingo, el gobierno ya se preparará para un nuevo escenario regional

UruguayEl País, Uruguay 4 de octubre de 2026

El razonamiento es que las posibilidades para el líder del PT de imponerse en segunda vuelta si no obtiene una buena ventaja decaen considerablemente; en la Cancillería, no obstante, razonan que el maniqueísmo de derecha e izquierda no alcanza para definir la actual relación entre los países americanos.

El mundo entero estará expectante todo este domingo ante la decisión que tomarán más de 158 millones de brasileños que acudirán a las urnas para elegir presidente y vicepresidente, gobernadores, diputados y senadores, pero el foco estará puesto y el gobierno de Yamandú Orsi y el Frente vibran con la situación en el incierto duelo que protagonizan Luiz Inácio Lula da Silva y Flávio Bolsonaro, el primero por conseguir su cuarto período como mandatario y el segundo, hijo del expresidente Jair, por desplazar al líder del Partido de los Trabajadores y cambiar en 180 grados el rumbo político del país más grande de Sudamérica.

Las últimas encuestas, como han repetido titulares por todo el mundo, dan cuenta de una leve ventaja para Lula en esta primera vuelta. La mayoría de los sondeos como los de Quaest, Nexus/BTG o Real Time Big Data, por ejemplo muestran una distancia de cuatro o cinco puntos a favor del líder progresista, pero hay otras, como la de Palver, que proyectan un empate técnico. Esta incertidumbre preocupa en el Poder Ejecutivo, en donde esperan con ansias un triunfo del exsindicalista.

Es que, más allá de la cercanía personal que tiene Orsi con quien fue un amigo íntimo de José Mujica, valoran especialmente la "afinidad" política e ideológica con su gobierno, lo que a su entender quedó de manifiesto en la reunión que tuvieron ambos mandatarios el pasado 21 de setiembre, en la ciudad de Nueva York, mientras se desarrollaba la Asamblea General de Naciones Unidas. Ese fue, de hecho, uno de los pocos encuentros bilaterales que concedió Lula que solo estuvo en Estados Unidos unas 24 horas, para volverse enseguida a Brasil y seguir allí su fragorosa campaña electoral.

La intensidad de la campaña ha llevado a que, en estos últimos días, todo el gobierno de Lula estuviera enfocado en ello y no en otra cosa, al punto de que se han suspendido reuniones de alto nivel entre jerarcas de ambos países dedicadas a cuestiones de agenda bilateral o de cooperación, por ese mismo motivo, dijeron a El País fuentes oficiales.

Del lado uruguayo, mientras tanto, el partido de gobierno no piensa casi que en otra cosa en estas horas clave (ver recuadro). Ya hizo actividades en su sede vinculadas a la elección y sus principales dirigentes ministros como Juan Castillo y senadoras de primera línea como Constanza Moreira y Blanca Rodríguez, por citar solo unos casos han instado a la militancia a trabajar desde donde se pudiera por la reelección de Lula.

En el Ejecutivo, por su parte, han buscado mantener la neutralidad pese a su entusiasmo y no dar mensajes explícitos a favor de Lula. Pero al mismo tiempo, y sobre todo en la Cancillería que lidera Mario Lubetkin, se preparan para los escenarios que se abrirán luego de este proceso electoral, que sin lugar a dudas tendrá una segunda vuelta el próximo 25 de octubre.

Ahora bien, aunque el panorama es de alta incertidumbre, en el entorno de Orsi ya tienen algunos parámetros trazados en estas horas previas: si Lula no logra obtener una ventaja considerable con su rival esto es, de al menos cuatro puntos, el escenario imaginado es el de una más que probable victoria de Bolsonaro, porque la posibilidad de repuntar favorece a este último en la medida en que concentraría los votos de la derecha y centro derecha del resto de los candidatos.

Qué efectos tendrán para Uruguay y la región un cambio de mando en Brasil es, en este sentido, una pregunta "clave" que se hacen en el gobierno, reconoció un jerarca del Ejecutivo. Sobre todo en lo concerniente a la suerte del Mercosur, pues Bolsonaro ya ha expresado en sintonía con el discurso del argentino Javier Milei que tiene una visión crítica del funcionamiento del bloque y que en caso de acceder al poder buscará darle predominancia a acuerdos bilaterales que le permitan a Brasil mejor acceso a mercados, librándose así de las "amarras" en materia comercial que supone la permanencia en esta alianza y bajo su actual status quo. "Habría movimientos que no son secundarios", reflexionan en el gobierno.

Asimismo, en el Ejecutivo ya razonan también que, de darse un escenario en el que Orsi quede ya como el único mandatario de signo progresista en toda la región quedaría como excepción la presidenta de México, Claudia Sheinbaum eso no querría decir que deba imponerse un "análisis maniqueo de derecha versus izquierda" en el que Uruguay parezca quedar solo, pues esas categorías no alcanzan para definir las relaciones contemporáneas. Entienden que está primando una intención de integración regional, sin importar la identificación política, y a esa lógica buscarán sumarse.
La Nación Argentina O Globo Brasil El Mercurio Chile
El Tiempo Colombia La Nación Costa Rica La Prensa Gráfica El Salvador
El Universal México El Comercio Perú El Nuevo Dia Puerto Rico
Listin Diario República
Dominicana
El País Uruguay El Nacional Venezuela