Gordon Ramsay da a conocer la trastienda de la gastronomía de excelencia
El británico produce la docuserie "Al filo", la que muestra a chefs que buscan una estrella Michelin
Hay dos mundos que Gordon Ramsay conoce muy bien: el de la cocina de excelencia y el de la televisión. El chef británico ganó su primera estrella Michelin en 1995, y desde entonces sus restaurantes han recibido 17 estrellas. En paralelo, ha sido uno de los responsables en convertir su profesión en uno de los más atractivos géneros televisivos, con más de una docena de realities y docurrealities que lo han convertido en una celebridad conocida por su explosiva personalidad y no solo por su talento gastronómico.
Ramsay produce para Apple TV la serie documental "Al filo: Persiguiendo estrellas Michelin", la que se adentra en algunas de las cocinas más exigentes del mundo y muestra las historias humanas detrás de aquellos que buscan excelencia en su rubro. La idea, ha contado el chef, vino de conversaciones que tuvo en el pasado con el fallecido Anthony Bourdain, sobre la importancia de mostrar la industria gastronómica desde adentro.
"Para mí era importante abrir la puerta a la trastienda y mostrar adecuadamente lo que pasa en algunos de estos aclamados restaurantes", explica Ramsay, mediante una conferencia de prensa en la que participó "El Mercurio". "Y quería mostrar el drama real, sin guion, de lo que realmente cuesta desempeñarse a ese nivel", añade sobre el programa, que ya estrenó su segundo ciclo en la plataforma de streaming.
Ramsay dice que puede identificarse con el nivel de estrés que viven los personajes que aparecen en el documental. "Se trata de cómo manejas el estrés. Siempre he dicho que es saludable tener un nivel de presión, depende de cómo te has preparado para ella. Yo soy alguien que rinde mejor bajo presión. Y verán que estos chefs en 'Al filo' también se desenvuelven bien con ella. El estrés es incomprendido, pero esta es una industria de alta energía, y el nivel de perfección que se busca requiere cierto tipo de individuo", explica.
El chef agrega que desde que se hizo famoso a fines de los años 90, con la miniserie "Boiling Point", ha trabajado miles de horas en televisión, por lo que entiende no solo la velocidad con la que los restaurantes trabajan, sino cómo capturarla en cámara.
"Puedo ayudar a mostrarles a los productores lo que va a pasar, y casi siempre tengo la razón", dice, y complementa que el anfitrión del programa, Jesse Burgess, tiene un difícil trabajo en equilibrar no alterar la labor de los chefs y, a la vez, mostrarle a la audiencia lo que es necesario que vean. "Yo he estado en los zapatos de esos chefs, y empatizo con ellos. Parte de esa serie para mí era darles mayor atención y credibilidad. Porque nunca entenderías las emociones que hay detrás de un plato, lo devoras como un consumidor, pero ahora tienes una visión completa de lo que lleva hacer todo esto, y es un momento que te abre los ojos", asegura.
El género gastronómico sigue siendo muy popular en televisión, y Ramsay opina que es poco lo que no se ha explorado. "Creo que la TV le ha dado a la industria cierto glamour , pero también es una herramienta de marketing . Es un matrimonio muy importante, el de un restaurante y la TV", finaliza.