Con una propuesta que recrea el microclima de una cueva de sal, Salum Haloterapia invita a hacer una pausa de relax, que además ofrece diversos beneficios para la salud.
Salir de la oficina, tomarse 45 minutos para respirarpartículas de sal pura, en un microclima que invita a hacer una pausa en tiempos de hiperconexión. Disfrutar la música y desenchufarse. La propuesta es de Salum Haloterapia, la primera cueva de sal de Uruguay.
«La haloterapia (halos, sal en griego) es una terapia de sal. Surgió hace muchos años en Polonia, donde un médico detectó que los trabajadores de una mina de sal se veían más jóvenes, se enfermaban menos que la población en general y tenían mejor la piel», relató Daniela Cabral, promotora de Salum, una sala acondicionada que con 500 kilos de este mineral imita el microclima de una cueva de sal.
«Acá se inhalan micropartículas de sal de tipo farmacéutico, pura. Algunos estudios ya comprueban sus beneficios y la haloterapia ya es complementaria a los tratamientos médicos», agregó quien conoció esta propuesta en el exterior.
Temperatura, humedad y micropartículas hacen de Salum un sitio perfecto para tomarse una pausa y disfrutar del ambiente silencioso y relajante que luego aporta otros beneficios. «En la salud respiratoria, ayuda a disolver la mucosidad, descongestionar las vías aéreas y reducir la inflamación en casos de bronquitis, asma leve, alergias o sinusitis», detalló Cabral, y aclaró que es «ideal para los niños». Las partículas de sal se depositan en la piel, ayudan a equilibrar el pH y a mejorar síntomas de dermatitis atópica, psoriasis o acné.
Al mismo tiempo, las propiedades antisépticas de la sal pura contribuyen a disminuir la carga de patógenos en el sistema respiratorio.
No hay límites de edad para visitar Salum. En el caso de adultos, hay quienes prefieren descansar los 45 minutos o llevarse un libro como compañía. La cueva tiene un baúl de juguetes para que a los niños el tiempo les resulte más llevadero. El requisito clave es estar sano (sin fiebre, por ejemplo). Y la recomendación es ir con ropa clara y cómoda.
Salum puede visitarse una única vez ($ 1.200), pero lo ideal es repetir la sesión. La casa ofrece bonos de cinco ($ 5.400) o diez sesiones ($ 10.000). Es imprescindible reservar hora con anticipación.