Tres claves para reducir los temores infantiles ante las imágenes del torrente de agua y barro
Abordar sus dudas y hacer que se sientan protegidos son medidas para minimizar el impacto psicológico.
"Imágenes de guerra" y hasta "dantescas" fueron algunas de las expresiones que han circulado para describir el escenario que dejó el aluvión que afectó el jueves a la comuna de Las Condes, mientras videos de calles cubiertas de barro, vehículos arrastrados por el agua y viviendas afectadas se viralizaban en redes sociales.
Estos registros, así como las conversaciones entre adultos sobre el tema, pueden generar preguntas y temores en los niños, especialmente ante la posibilidad de que una emergencia similar vuelva a ocurrir. Aquí, expertas explican cómo conversarlo con ellos.
1 Explicar qué ocurrió
Mariell Olavarría, psicóloga infantojuvenil de Clínica Dávila, recomienda preguntarles a los menores qué saben, qué vieron y qué les preocupa.
A partir de ahí, explicarles lo que sucedió, "sin mentir o minimizar", pero tampoco entregando "demasiados detalles" que puedan generar temor.
En niños pequeños, señala Olavarría, se puede recurrir a recursos como hacer un dibujo para mostrarles cómo bajó el agua y qué ocurrió a su paso, de forma muy simple.
"Eso hace que se sientan un poco en control de la situación. Puede sentir que lo está entendiendo", afirma.
Jennifer Conejero, psicóloga infantojuvenil de Clínica Santa María, agrega que se puede explicar que "se trató de un fenómeno natural" y que, aunque estas situaciones pueden ocurrir "de forma aislada", existen maneras de protegerse y prevenir para que las personas no se vean afectadas.
2 Reforzar su seguridad
Frente a imágenes que muestran situaciones aparentemente fuera de control, uno de los principales mensajes debe ser que el niño está protegido y que los adultos se están haciendo cargo, aseguran las expertas. "Decirles que ellos y sus familias están bien y protegidos es importante", dice Conejero.
Olavarría señala que a quienes viven alejados de zonas susceptibles a un aluvión se les puede explicar por qué es difícil que ocurra en el lugar donde están. En sectores afectados, en cambio, se puede poner el foco "en las medidas preventivas y en que estar preparados permite enfrentar de mejor manera una eventual emergencia".
Este mensaje puede ser especialmente relevante para el regreso a clases. Conejero plantea que es importante contarles que existen autoridades y expertos monitoreando y tomando resguardos. Olavarría recomienda enseñarles una instrucción sencilla ante una eventual emergencia: mantener la calma y seguir las indicaciones de los adultos responsables.
3 Limitar la exposición
Ambas especialistas son enfáticas en que se debe evitar que los niños estén o sigan expuestos a los registros del aluvión. "El solo ver imágenes va a aumentar el temor, el miedo y la ansiedad", advierte Olavarría.
Conejero plantea que las familias deben establecer una barrera entre la información que necesita conocer un adulto y aquella que realmente necesita un niño.
Si ya estuvieron expuestos a esos registros, la recomendación no es ignorarlos, sino aclarar sus dudas y evitar que continúen consumiendo videos o testimonios especialmente angustiantes, explican.
"Parte de la angustia en los niños ante desastres naturales tiene que ver con que no hay control en el acceso a las redes sociales. Hay varios estudios que muestran eso", señala Conejero.
Atención a ciertas señalesObservar cómo reaccionan los niños los días posteriores a un desastre natural, especialmente aquellos que vivieron directamente la emergencia, es muy importante, según Olavarría. Pesadillas, miedo intenso a que vuelva a ocurrir, temor a salir de casa, permanecer constantemente alerta, no querer separarse de sus padres o evitar volver a subirse a un vehículo son algunas señales a las que las familias deben estar atentas, porque "pueden ser signo de estrés postraumático", advierte. Ante la persistencia o intensidad de estas manifestaciones, la especialista recomienda buscar apoyo profesional de manera oportuna.