La Nación, Costa Rica
13 de octubre de 2026
Análisis de 'La Nación' con datos de la CCSS revela aumento de diabetes y obesidad en Costa Rica, mientras las listas de espera agravan el panorama.
Las enfermedades crónicas no transmisibles, esas que se desarrollan y acompañan por años a las personas y son la principal causa de muerte, siguen en aumento en Costa Rica, y ese incremento es cada vez más acelerado.
Esta es la conclusión de un análisis de La Nación con datos de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), de la Universidad de Costa Rica (UCR) y de estudios independientes.
Entre estas condiciones están la obesidad, la diabetes, la hipertensión, los niveles alterados de colesterol y triglicéridos (dislipidemia), el cáncer, las enfermedades cardiovasculares y el fallo renal.
Muchos de estos males, a su vez, son factores de riesgo para otros padecimientos. La obesidad aumenta las probabilidades de desarrollar diabetes, hipertensión y 13 tipos de cáncer. La hipertensión y la diabetes están relacionadas con un riesgo aumentado de infarto agudo de miocardio.
Estas condiciones no son causa-efecto. Son el resultado de múltiples factores: la genética, la edad, el sexo, las condiciones ambientales y los hábitos de las personas.
Sin embargo, pueden atenderse con condiciones que permitan la prevención, hábitos saludables, detección temprana y un tratamiento oportuno.
¿Cómo está el panorama en Costa Rica? Esto dicen los datos, especialistas y pacientes.
El aumento
Costa Rica no tiene una Encuesta Nacional de Nutrición desde 2009, por lo que no hay datos oficiales nacionales en los últimos 17 años.
Sin embargo, hay otros estudios que, si bien más pequeños, dan una idea de lo sucedido.
Una de las más grandes es la Encuesta de Factores de Riesgo Cardiovascular de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) en personas mayores de 19 años. Este reporte ya cumple cuatro ediciones con la misma metodología, por lo que permite hacer comparaciones entre lo visto en 2010, 2014, 2018 y 2024 (y difundido recientemente).
La encuesta analiza sobrepeso, obesidad, diabetes, hipertensión y dislipidemias. Solo en esta última se ha registrado una baja muy leve en las últimas dos encuestas, pero en los demás ha subido.
"La prevalencia ha ido aumentando de manera significativa, y es algo que nos debe llamar a la acción", destacó Roy Wong McClure, epidemiólogo de la subárea de Vigilancia Epidemiológica de la CCSS y coautor de la encuesta.
El mayor aumento ocurrió en la diabetes, la condición menos común, pero la de mayor crecimiento. Este mal pasó de un 10,8% a un 16,4%, estos casi seis puntos porcentuales significan un aumento del 51,85%.
"El verdadero problema es que esto en números absolutos son alrededor de 15.000 a 17.000 de nuevas personas cada año viviendo con diabetes. Y son números que se acumulan, porque son enfermedades con las que se convive de por vida", subrayó.
La obesidad, por su parte, también aumentó seis puntos porcentuales, al pasar de 36,1% a 42,3%, para un incremento del 17,45%.
El aumento de la hipertensión es menor, pero también es preocupante, ya que esta alteración de la presión arterial la sufren dos de cada cinco adultos.
A esto se les deben añadir las personas que tienen estas enfermedades, pero aún no han sido diagnosticadas. Por ejemplo, un 1,6% de las personas no sabían que eran diabéticas, lo mismo sucedió con el 6,3% de los hipertensos.
"Esta es una situación crítica porque las personas no saben que deben cuidarse y podrían complicar su situación", dijo Wong.
Hubo una enfermedad que se investigó por primera vez en esta última encuesta, por lo que todavía no hay punto de comparación nacional: la enfermedad renal crónica. La encuesta encontró que el 10% de los adultos la tiene, mientras que en la población mundial la prevalencia es del 7,5%.
Los grupos de mayor riesgo
Las enfermedades crónicas varían según el grupo poblacional. El sexo biológico tiende a ser determinante en algunas. Un ejemplo es la hipertensión, que se ve en el 37,2% de las mujeres, pero en el 42,4% de los hombres.
En cambio, los niveles alterados de colesterol y triglicéridos son más comunes en ellas, con un 28,7%, contra un 21,3% en ellos.
La diabetes y el cáncer (en general) no muestran diferencias mayores entre hombres y mujeres.
Por edad, la prevalencia aumenta mientras se envejece, y esto es constante en todas las enfermedades:
Sin embargo, también se observa un aumento en personas más jóvenes.
El lugar donde la persona nació o vive también puede ser determinante. Otro estudio de la CCSS, el Perfil Epidemiológico 2019-2023, halló que hay seis áreas de salud donde la mortalidad prematura (antes de los 70 años) por estas enfermedades es mayor:
Otro estudio, de la UCR y Agencia Costarricense de Investigaciones Biomédicas (ACIB) mapeó la situación geográfica del cáncer.
Al dividir el país en zonas urbanas y rurales, la mortalidad por cáncer fue menor en las zonas rurales para páncreas, pulmón, mama, próstata, riñón y vejiga. En cambio, el cáncer de estómago presentó mayor mortalidad.
Cuando se vio por condición económica, el cáncer de estómago, pulmón y cérvix eran más mortales en las zonas desfavorecidas. En cambio, el linfoma no Hodgkin, la leucemia y el cáncer colorrectal son más mortales en los distritos más ricos.
Además, la supervivencia cinco años después del diagnóstico fue de 71% en las áreas más favorecidas y de 66% en las menos favorecidas.
"Las inequidades se revelan en la sobrevida. Hay personas que, por su nivel socioeconómico, tienen un diagnóstico más temprano, mayores oportunidades y, por ende, mayor sobrevida que quienes tienen menores recursos", señaló la investigadora Cristina Barboza.
Otros datos
Las enfermedades crónicas también ponen carga sobre la atención en los servicios de salud. Esto dicen los datos de consulta externa de la CCSS:
Hipertensión. Durante 2025, la CCSS dio 2.093.123 consultas externas por hipertensión, y en el primer semestre de este año ya sumaba 1.104.743.
Diabetes. En 2025 fueron 1.140.124 consultas, 599.576 en el primer semestre de este año.
Estas no representaron diferencias significativas desde 2022, pero otras enfermedades sí lo hicieron.
Cáncer. Las atenciones en la CCSS crecieron un 24,78% entre 2022 y 2025, al pasar de 252.937 a 315.629.
Infarto. En 2025 se dieron 5.505 atenciones, esto es un incremento del 57,96% de las 3.073 atenciones de 2022.
Accidente cerebrovascular. Sus atenciones pasaron de 28.927 en 2022 a 35.576 en 2025, para un aumento de 22,98%.
La espera afecta
Las cifras crecen mientras las listas y tiempos de espera avanzan.
Al 31 de agosto pasado, había 384.940 casos de espera para una consulta con un profesional de salud en la seguridad social. Esto no necesariamente significa personas, pues una sola persona puede esperar más de una cita. El tiempo promedio de espera es de 564 días (poco más de año y medio).
Por su parte, la lista de espera por cirugía asciende a 213.402 casos, con un tiempo promedio de espera de 447 días (1 año y tres meses, aproximadamente).
Briceida Cantillo, directora ejecutiva de la asociación de pacientes Anasovi, indicó que es mucho lo que todavía debe hacerse.
"Nosotros tenemos que seguir haciendo recursos de amparo en el acceso al tratamiento. El medicamento le va a dar calidad de vida, y en muchas ocasiones prolongarlo. Pero debemos seguir con recursos de amparo para defender al paciente", manifestó.
Para Wong, lo que pueda hacerse a nivel de Ebáis y de clínicas es trascendental para evitar complicaciones.
"Incrementar la capacidad resolutiva del primer nivel de atención es fundamental. Debe ser el acompañante de esas poblaciones para que si requieren una hospitalización sea en la menor cantidad de días posible", concluyó.