Obras civiles crecieron 17,1%
La construcción empieza a ganar espacio como uno de los motores de la reactivación económica de Colombia
La construcción empieza a ganar espacio como uno de los motores de la reactivación económica de Colombia. En el segundo trimestre de 2026, el valor agregado del sector creció 2,2 % anual, impulsado por un avance de 17,1 % en obras civiles, según el Dane. El dato se dio en una economía que aumentó 3,5 % y refuerza el papel de los sectores de infraestructura y vivienda como fuentes de inversión, empleo y alta demanda. La relevancia de estas cifras está en su efecto multiplicador: cada proyecto activa compras de materiales, mano de obra, servicios profesionales y financiación, por lo que una mayor ejecución puede trasladarse con rapidez a otras actividades del PIB. Sin embargo, el repunte todavía es desigual. ¿Por qué? Mientras las obras civiles aceleran, las edificaciones disminuyeron 3,2 % anual. Esa brecha abre una oportunidad: si la vivienda recupera iniciaciones y ventas, el efecto puede extenderse al cemento, el acero, el transporte, los servicios financieros, el comercio y el crecimiento de los proveedores regionales. De hecho, ya hay señales de mayor movimiento en esa cadena. Entre enero y agosto de este año se despacharon en Colombia 8,69 millones de toneladas de cemento gris, 4,1 % más que un año atrás, de acuerdo con el Dane. Solo en agosto los despachos aumentaron 2,9 % anual. Vivienda, la
siguiente palanca De acuerdo con Jaime Andrés Beltrán, ministro de Vivienda, el alcance económico actual va más allá de las grandes constructoras. "Vivienda no es solamente apalancar a los empresarios grandes que construyen, sino a todos los que hacen parte de este proyecto", afirmó recientemente al presentar la hoja de ruta del sector. Desde Camacol, el énfasis está en recuperar confianza y capacidad de compra. Al respecto, Guillermo Herrera, presidente ejecutivo del gremio, destacó que "el país tiene una necesidad estructural de vivienda que no se puede aplazar". El reto es convertir esa demanda potencial en cierres financieros, proyectos e iniciaciones. Crédito para
ampliar el impulso La banca propone una meta de mayor escala. Jonathan Malagón, presidente de Asobancaria, señaló: "Había una meta en el Plan Nacional de Desarrollo: la asignación de 200.000 subsidios de vivienda durante cuatro años". Su propuesta actual es respaldar la compra de un millón de viviendas hasta 2030, apoyándose en subsidios a la demanda, ahorro y eficiencia regulatoria. El entorno financiero también seguirá siendo determinante. De hecho, el Banco de la República elevó desde el 1 de octubre su tasa de política monetaria a 12,25 %, mientras la inflación anual fue de 6,24 % en agosto. Por eso, la reactivación económica no dependerá de una sola palanca, además requerirá de mayor inversión pública ejecutada con rapidez, financiación sostenible, reglas estables y proyectos privados viables. El potencial es amplio. El déficit habitacional afectó al 25,6 % de los hogares en 2025, según el Dane. Si infraestructura y vivienda avanzan al mismo tiempo, la construcción puede convertir el repunte de las obras civiles en una recuperación más extensa, capaz de mover empresas, empleo, crédito y consumo en las regiones. La reactivación de la economía también tiene una ventana en la infraestructura que ya está contratada y en ejecución. A septiembre de 2026, el programa de concesiones 4G alcanzaba un avance de 93,32 % y acumulaba inversiones por $67,23 billones, según la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI). De los 30 proyectos del programa, 17 estaban en operación y mantenimiento y ocho seguían en fase constructiva. El impacto empresarial se extiende al empleo y a las cadenas regionales. La ANI calcula que las concesiones 4G generan cerca de 30.000 puestos de trabajo, mientras los proyectos 5G ya superan los 5.700. A esto se suma una hoja de ruta para acelerar ocho corredores estratégicos, entre ellos Accesos Norte I y II, ALO Sur, el tercer carril Bogotá-Girardot y Popayán-Santander de Quilichao. Otro factor favorable aparece en los costos. En agosto, el índice de costos de las obras civiles apenas varió 0,03 % mensual y el de edificaciones, 0,06 %, según el Dane. Una menor presión mensual sobre insumos y procesos puede facilitar presupuestos y cierres financieros si se mantiene. El reto empresarial, por tanto, es aprovechar una cartera de proyectos ya madura para movilizar capital privado, proveedores y empleo local. La integración urbana, logística e infraestructura potencia la economía regional.