Reconstruir las sedes, el gran reto de la UAN
El terremoto del 10 de agosto dejó nueve sedes de la Universidad Antonio Nariño (UAN) fuertemente impactadas y algunas de ellas con necesidad de reconstrucción
El terremoto del 10 de agosto dejó nueve sedes de la Universidad Antonio Nariño (UAN) fuertemente impactadas y algunas de ellas con necesidad de reconstrucción. En ese escenario asumió la rectoría Óscar Leonardo Herrera Sandoval, elegido tras un proceso con una firma cazatalentos que comenzó en diciembre de 2025 y terminó en agosto. En diálogo con Portafolio, Herrera aseguró que recibe una institución sin rojos en sus balances. ¿Cuál es la situación financiera en la que
recibe la universidad? La universidad es una institución que tiene las finanzas sanas. No hay rojos en los balances de la universidad. Unos márgenes moderados, como en la mayoría de universidades privadas en este momento en el país. Pero naturalmente es un reto, porque debemos lograr que no solamente sea saludable, sino que los excedentes que se puedan generar permitan la reinversión en muchas necesidades que hay. En el terremoto del 10 de agosto, nueve de las sedes de la universidad se vieron fuertemente impactadas. En algunos casos significa reconstruirlas y, obviamente, pues eso implica una inversión que puede ser importante. ¿Cómo avanza la reconstrucción?
¿Están operando? En todos los casos se desarrollaron acciones de contingencia. Las actividades académicas se han venido desarrollando bien, aprovechando otras áreas que la universidad disponía o, en algunos casos, alquilando algunos espacios físicos para asegurar la actividad académica. La actividad académica está normalizada y en cada una de las sedes donde hay un impacto mayor, sobre todo en Armenia o en Pereira o en Popayán, se vienen ya iniciando los procesos. La remoción de escombros prácticamente terminó. Los análisis estructurales ya se hicieron y estamos disponiendo los procesos de contratación para la reconstrucción de las sedes donde podemos iniciar. ¿Cuál es su meta
de crecimiento
del alma mater? Diría que no tanto en cuanto a aumento de programas necesariamente. Esa es una meta que el plan de desarrollo nos la debe indicar. En cuanto al número de estudiantes, espero que, vía las diferentes estrategias asociadas con educación virtual, educación híbrida, microcertificaciones, trabajo con niños y trabajo con adultos, la universidad pueda en los próximos años pasar de los 13.000 estudiantes, a superar los 15.000 y aproximarse hacia los 20.000 estudiantes en el marco,
digamos, del nuevo plan de desarrollo. ¿Qué retos le planteó
el Consejo Directivo? Hay varios. Uno de ellos es aprovechar la presencia regional que tiene la UAN, porque el número de regiones, y de sedes que tiene la universidad es importante. Tenemos más número de sedes que incluso la Universidad Nacional de Colombia. Y de otro lado, un reto importante es avanzar en los procesos de transformación digital e implementación de inteligencia artificial, tanto en los procesos administrativos como en los procesos académicos. ¿Cuáles son las tres decisiones prioritarias
de sus primeros
100 días como rector? Asegurar que la reconstrucción de las sedes que tuvieron impactos fuertes se dé lo antes posible. Tenemos entre manos el nuevo plan de desarrollo institucional. Llevar al Consejo Directivo la propuesta que ya se venía trabajando sobre el nuevo plan de desarrollo es fundamental, porque va a ser la hoja de ruta para el próximo quinquenio en la universidad. Y lo siguiente tiene que ver justamente con los procesos que mencionaba al principio, relacionados con transformación digital, y cómo le damos base firme a este trabajo que recientemente inicia la institución. ¿Cómo es la
Universidad Antonio Nariño que recibe? Recibo una universidad que tiene presencia en 26 regiones, que tiene más de 110.000 egresados, que tiene más de 13.000 estudiantes, que tiene una oferta de investigación en la cual, de los 30 grupos de investigación, más de la mitad, 16 de ellos, están en clasificación A y A1. Aparecemos en rankings internacionales como la cuarta o quinta universidad en investigación del país. De las 54 patentes que en este momento tiene la institución, a más de registros y diseños industriales, muchos de ellos se están realmente aprovechando en los territorios para generar posibilidades de mejorar productividad o competitividad en empresas en algunos casos y en otros casos con la posibilidad de generar spin-offs o nuevos emprendimientos. Una institución acreditada en su campus central, el campus de Bogotá, y pues parte de los retos será avanzar de manera significativa para que en un tiempo suficientemente corto podamos tener acreditación multicampus. En la U. Central lideró la creación de cerca de 30 programas. ¿Replicará
esa estrategia en la UAN? La estrategia consistió en tener una plataforma académica institucional que permitiese la creación de programas académicos. Aquí uno de los retos que tenemos tiene que ver justamente con contar con una plataforma académica que nos permita al mismo tiempo responder a las necesidades específicas de las regiones, porque no es lo mismo formar a un ingeniero industrial que se desenvuelva en una ciudad como Bogotá o Cali, por ejemplo, que una persona que va a estar estudiando esta carrera en Roldanillo, donde las necesidades y expectativas son diferentes. Ahora, la creación de nuevos programas no es, digamos, uno de los retos de corto plazo, tanto como llevar a los territorios programas que incluso ya tenemos creados, pero que no tenían presencia en un cierto territorio.