Austin Abrams: "Hago películas para conectar con las personas"
Uno de los actores del momento regresa hoy a la cartelera local con el intenso drama de supervivencia "La caída de la ballena".
Tiene 30 años y la mitad de su vida la ha pasado frente a las cámaras. Pero es durante el último par de años que la carrera de Austin Abrams -quien comenzó a llamar la atención en las primeras dos temporadas de la serie "Euphoria"- ha despegado realmente gracias a llamativos roles en cintas como "Lobos" (2024), "La hora de la desaparición" (2025) y "Resident Evil: Noche cero", que continúa en cines locales tras un exitoso debut el mes pasado. Su estatus de "actor del momento" lo confirma ahora con "La caída de la ballena", escrita y dirigida por Brian Duffield, un intenso drama de sobrevivencia que hoy debuta en cines.
Sobre su buen momento, Abrams dice a "El Mercurio": "Ha sido genial, pero la verdad es que simplemente hago lo mío, creo cosas y a ver qué surge de ellas. Uno ve películas por la conexión que generan y eso es también lo que uno quiere generar. Hago películas para conectar con las personas y, si tenemos suerte, logras transmitir esa misma sensación. Es un privilegio poder trabajar en proyectos que despiertan interés o a los que la gente responde bien. Llevo un tiempo en esto y sé que eso no siempre sucede. Así que simplemente estoy muy agradecido por ello".
En "La caída de la ballena", Abrams encarna a Jay Gardiner, un joven que regresa a su pueblo de Monterey, en la costa californiana, para conmemorar junto a su familia el primer año de la muerte de su padre, Mitt (Josh Brolin), un experimentado buzo que falleció en esas aguas. Aún lidiando con la pérdida y la complicada relación que tuvo con su progenitor, Jay se adentra en las mismas aguas para buscar el cadáver que nunca fue encontrado. Pronto deberá luchar por su vida cuando es tragado por un cachalote del que intenta salir.
Según el actor, este papel significó para él un arduo trabajo tanto mental como físico. "Siento que ambos aspectos se alimentaron mutuamente. El director rodó la película en orden cronológico, algo que casi nunca ocurre. Por lo general, cuando ruedas una película se hace totalmente fuera de orden y tienes que intentar recordar donde está tu personaje. Pero filmar en orden fue una herramienta muy útil, que permitió que todo estuviera mucho más conectado".
En solitario
En películas como "Resident Evil: Noche cero" y la que se estrena hoy, Abrams tiene la compleja responsabilidad de dominar gran parte de la cinta totalmente solo, algo que el director sintió que podía lograr.
Sentado junto al actor, Brian Duffield dice: "Aunque ha trabajado con algunas de las más grandes estrellas de Hollywood, es imposible dejar de mirar al extraño personaje que él suele interpretar. Es fascinante y auténtico. Y cuando él llegó a su audición tuve la sensación de que la escena que interpretó no era algo que yo hubiera escrito, parecía que aquello emanaba de él. Para mí, la clave fue ver lo cautivador que resultaba en ese fragmento de dos minutos y no tenía motivos para dudar de que pudiera mantener ese nivel durante 90 minutos en solitario. Además, creo que mi trabajo consiste en confiar en el actor que contrato, así que hice todo lo posible para transmitirle mi confianza en su capacidad para sacar adelante el papel".
Finalmente, Abrams describe aquello que lo llevó a sumarse en este filme poco convencional: "Siempre intento elegir proyectos que sean como territorios inexplorados, lugares donde aún no has vivido una aventura. Esas oportunidades no abundan, la verdad, y esta fue una de ellas para todos en el equipo. Eso fue, precisamente, lo más emocionante de hacerla y creo que es, además, una razón por la que la gente debería verla. También fue genial trabajar con el equipo técnico; nunca he trabajado con uno mejor. Verlos a todos afrontar algo nuevo fue emocionante".