"Es un proyecto que tiene mucho de ideología, de prejuicio, poco fundamento y dato empírico"
El consejero reconoce que al hablar de derechos humanos en el país hay una dimensión política y, por ello, mira con preocupación el proyecto que crea un consejo transitorio y elimina la facultad de querellarse.
"Estábamos en sesión del consejo y hacia el final nuestro equipo de seguimiento legislativo me hizo llegar el mensaje recién ingresado a la Cámara", dice Yerko Ljubetic, presidente del Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH), sobre cómo se enteró de la propuesta del Ejecutivo para reformar ese órgano.
El consejero del INDH recibió a "El Mercurio" tras el ingreso del proyecto de reforma que, entre otros aspectos, pretende quitarle al organismo la facultad de querellarse.
Durante meses se trabajó en el anteproyecto de reforma, mientras que en los últimos años la politización en torno a este organismo -se ha planteado incluso por expresidentes- habría ido en ascenso. En 2021, el entonces candidato José Antonio Kast planteaba, por ejemplo, que el órgano indagara ataques contra uniformados. Y el año pasado apuntó a su cierre a través de X cuando el INDH se querelló por la muerte de dos hinchas de Colo Colo a las afueras del Estadio Monumental.
En tanto, los expresidentes del INDH Sergio Micco y Branislav Marelic han comentado en diversas ocasiones que existe sesgo o que hubo presiones durante el estallido. Ljubetic reconoce que cuando se habla de DD.HH. en Chile, hay mucho de trasfondo político: "Siempre tiene una dimensión política que es ineludible; es política no en el sentido partidista, sino que en el sentido de que impactan en áreas en las que también hay preocupación desde la política".
Ahora, el Ejecutivo no propone su cierre, pero sí varios cambios en sus atribuciones. "Este proyecto sin duda está orientado al debilitamiento de la principal institución nacional de derechos humanos que existe en el país".
"Se construyó con bastante hermetismo"
-¿Tuvieron alguna participación sobre este proyecto?
-No, ninguna. A pesar de que en sus primeros días, particularmente, el subsecretario (Pablo Mira) planteó que íbamos a ser uno de los organismos respecto del cual más interés tenían en escuchar, esto no ocurrió nunca. Nunca hemos tenido una reunión ni un intercambio de opiniones, ni de información, ni antecedentes en relación al proyecto. Se construyó con bastante hermetismo.
-¿Cómo evaluaría la política de DD.HH. de este gobierno?
-Es público y notorio que partidarios, cercanos al Gobierno, persistentemente plantean ideas tales como eliminar el INDH, quitarle todo tipo de presupuesto. Creo que esto, de alguna manera, tiene relación con las características principales del proyecto que se presentó, yo creo que es un proyecto muy marcado por esa tendencia, por esa mirada sobre los DD.HH., sobre el INDH, que tiene mucho de ideología, mucho de prejuicio, a mi juicio, y muy poco de fundamento y dato empírico. Creo que eso es una característica bien central en el proyecto.
"Una campaña sistemática de noticias falsas"
-¿Hay un tema más de prejuicio que de sesgo? Como han planteado los exdirectores.
-El entorno que ha rodeado el instituto desde hace bastante tiempo, y particularmente del tiempo que yo estoy ejerciendo como director, está marcado por, diría, una campaña sistemática de noticias falsas y distorsionadas, afirmaciones infundadas, tanto del punto de vista de las redes y con carácter a veces extremadamente masivo, como de informaciones absolutamente infundadas recogidas por algunas autoridades, por algunos parlamentarios, etcétera.
-Pero cuando son personas que estuvieron dentro del consejo, ¿qué es lo que se puede decir cuando es alguien que conoce la interna?
-Sí, pero ahí hay una distinción. Los comentarios críticos de exdirectores, como usted menciona, uno puede o no compartirlos, pero no lo pondría en el mismo nivel de las afirmaciones muchas veces descabelladas que se hacen en el contexto del que hablábamos antes.
"Personas de confianza del Presidente dibujarán el INDH del futuro"
Dentro de las propuestas hay una en especial que preocupa a Ljubetic, "partiendo por su disposición transitoria, que establece que desde que es publicada y entra en vigencia la norma, será elegido un conjunto de cinco personas de confianza del Presidente de la República con la aprobación de la mayoría simple del Senado que va a tener durante dos años la dirección de la institución". Y desarrolla que estas personas trabajarán también "para las regulaciones, los estatutos, los reglamentos internos de la institución" y que "van a dibujar el INDH del futuro".
-¿Este consejo ad hoc , por llamarlo de alguna forma, podría limitar más la facultad de denunciar?
-Sí, claro, podría; por ejemplo, las acciones judiciales. Nosotros actualmente tenemos vigente aprobado por el consejo un protocolo de intervención judicial que regula cuando nos querellamos, interponemos recursos, etcétera. Eso perfectamente puede ser reemplazado por un reglamento que inhiba y restrinja aún más.
-¿Considera que hay un tema económico en la reforma, de austeridad fiscal, por ejemplo, en la reducción de 11 a cinco consejeros?
-Sería muy grave llegar a la convicción de que se persigue un objetivo de ahorro fiscal sobre la base de cercenar las atribuciones, facultades y desmantelar, francamente, desmantelar a una institución relevante para los derechos de las personas como es el INDH. No hay que perder de vista que este es un proyecto que supone el cierre y que dejen de existir las 16 sedes que tenemos en todas las regiones del país (...); estamos hablando de quitarle al país una institución protectora de los derechos humanos en todas estas dimensiones, a lo largo del país, para convertirla en un órgano, como declara el Ejecutivo, meramente consultivo y radicado en Santiago.
Solo 76 de 3.245 querellas por el estallido llegaron a una condena
El aspecto que más ruido causó es la propuesta para eliminar la facultad de querellarse. Para Ljubetic, quitar este elemento "es una afectación muy grave a la capacidad del instituto de cumplir cabalmente su mandato". Sin embargo, la efectividad de estas acciones está en jaque, aunque para Ljubetic hay eficacia en ellas. Eso, porque el año pasado el Ministerio Público informó sentencia en el 1,53% de las acciones penales abiertas por violencia institucional en el estallido, mientras que las acciones presentadas por el INDH hoy tienen un 2,32% de efectividad, al considerar 76 condenas tras 3.275 querellas presentadas. Por otro lado, no establece un perjuicio económico relevante, ya que solo en siete ocasiones el INDH ha sido condenado al pago de costas en un total de 5.440 querellas.
-Se podría dar vuelta la interpretación, independientemente de que pueda tener más efectividad que el propio Ministerio Público, el porcentaje sigue siendo relativamente bajo.
-No digo que tengamos mejores resultados en general que el Ministerio Público, digo que en este aspecto que tiene que ver con las querellas en el contexto de la crisis social, hemos tenido un mejor resultado, en un contexto de bajos resultados. Ahora eso tiene otra explicación que tiene que ver con los pendientes que tiene el Estado de Chile respecto a lo que ocurrió en la crisis.
-¿Se evalúa la duplicidad de funciones; en temas penales muchas veces hay más de una institución que representa al Estado, se va a sumar la Defensoría de las Víctimas? ¿Cómo puede dialogar el INDH con esta nueva institución?
-Yo no sé si evalúa, pero me parece que no es un fundamento suficiente para justificar esta medida. En primer lugar, porque son más de 15 las instituciones públicas que efectivamente tienen atribuciones para hacer querella en el ámbito de sus competencias y especialidades. Eso es lo importante.
''Este proyecto, sin duda, está orientado al debilitamiento de la principal institución nacional de derechos humanos que existe en el país".
''Nunca hemos tenido una reunión ni un intercambio de opiniones, ni de información, ni antecedentes en relación al proyecto".