El cineasta español, responsable de éxitos como "Tesis", "Abre los ojos" y "Mar adentro" habló con El País por el regreso al cine de "Los otros", la película de suspenso que protagonizó Nicole Kidman
Hay películas que envejecen y otras que, más allá del paso del tiempo, continúan vigentes. Veinticinco años después de su estreno, Los otros sigue invitando al espectador a desconfiar de lo que ve, a buscar pistas que no había visto, y a preguntarse cuánto de lo que cree saber es realmente cierto.
El director español Alejandro Amenábar conoce bien ese territorio: desde su genial ópera prima, Tesis, lleva tres décadas construyendo historias en las que la realidad nunca es tan confiable como parece. En el medio se llevó todos los premios posibles con el drama Mar adentro, reconstruyó la vida de Hipatia de Alejandría en Ágora, y hasta el cautiverio de Cervantes en Argel en El cautivo. Y, mientras una de sus películas más emblemáticas regresa a las salas, el cineasta ya trabaja en un nuevo proyecto.
Sobre Los otros, el cine de terror y su nuevo largometraje es esta charla con Amenábar.
Cuando rodaste Los otros, ¿imaginabas que 25 años después seguiría encontrando espectadores? ¿Qué te pasa cuando la ves hoy? Hay una vocación de mirar hacia atrás, a mi pasado, mis miedos de niño y las películas que me habían de pequeño. Por eso, para mí es muy interesante y estimulante ver que una película que miraba hacia los clásicos ha adquirido cierta aura de clásico. Pero no era muy consciente del alcance que podía tener. Nunca lo somos. Fui consciente cuando se convirtió en un éxito en todo el mundo, algo que viví con relativa sorpresa porque, francamente, no lo esperaba.
Imagino que tampoco que vuelva a la pantalla. No, y te sientes muy honrado. Es una película que me salió de dentro y es muy reconfortante saber que todavía sigue conectando con el público.
La película tiene una particularidad que me encanta: uno puede volver a verla sabiendo todo y, aun así, descubrir detalles que pasaron inadvertidos. ¿Qué crees que hace que una historia siga funcionando cuando el misterio ya está resuelto? El interés por lo que les pasa a esos seres humanos, que haya un desarrollo dramático. Muchas veces, el cine de género, de terror o de suspenso, que a mí me encanta, está reñido con el desarrollo de los personajes. Porque no nos engañemos: muchas veces, el mecanismo que funciona es el del susto. Recuerdo que eso formaba parte de las conversaciones con la distribuidora norteamericana. "More scares", decían: más sustos, más sustos. Y Los otros prácticamente no tiene sustos. Lo que tiene es una atmósfera y un desarrollo de personajes y de las relaciones entre ellos. Cuando consigues una conexión emocional con los personajes, puedes llevar al espectador adonde quieras. Por eso creo que sigue interesando incluso después de haberla visto. Por un lado, están los detalles, porque a mí me gusta dejarlos para que aparezcan cuando se vuelve a revisitar una película. Pero, fundamentalmente, creo que funciona porque la química entre Nicole [Kidman] y sus hijos es muy buena, como con el resto de los personajes.
¿Todavía hay espacio para ese tipo de terror basado en la atmósfera? ¿O hoy tiene que ser todo susto y susto? Siempre hay películas que apuestan por eso. Hace unos años estuvo El legado del diablo, una película que explora mucho las relaciones intrafamiliares. Y, de vez en cuando aparecen joyas como El juego de Gerald. Es una película que tiene un mensaje, profundidad, una metáfora cargada de sentido y hasta un punto maquiavélico. De vez en cuando aparecen esas joyas de terror capaces de expresar cosas muy profundas.
https://www.youtube.com/watch?v=dezP9YpN-hY Hace poco estuviste en el festival de Sitges donde te entregaron el premio a la trayectoria, y dijiste que estás trabajando en una nueva película. ¿Qué se puede contar del proyecto? Muy poco, porque mi productor, con el que llevo trabajando ya 30 años, me mataría. Es un proyecto que llevo desarrollando desde que comenzó el año y estoy muy ilusionado. Ha nacido de la voluntad de hacer una película de suspenso. Las historias, a veces te llaman; otras, las encuentras por casualidad y, en otras ocasiones, luchas por ellas. En este caso, ha sido por el género. Me junté con mi coguionista y le dije: "Vamos a hacer una película de suspenso, vamos a hacer la película que nos gustaría ver el próximo año en las salas de cine". Y eso es exactamente lo que hemos hecho.
Tesis ya cumplió 30 años, Abre los ojos tiene una larga trayectoria y Los otros se convirtió en un clásico. Son películas con argumentos diferentes pero que comparten una inquietud: la posibilidad de que lo que creemos no sea real. ¿Es una obsesión que sigue presente en tu cine? Creo que sí. El cuestionamiento de la realidad, no solo de la realidad física, sino también de la realidad política y de la base religiosa sobre la que hemos sido educados, forma parte de mi cine. Y también está el cuestionamiento del mundo que percibimos, según el punto de vista desde el que lo miremos. A veces se trata de cambiar ese punto de vista, como pasa, por ejemplo, en Los otros. Creo que eso sí forma parte de mi cine.