¿Cómo armar una cárcel al estilo de un gran "Lego"? Empresa chilena promete reducir a la mitad el tiempo de construcción
El MOP estudia usar esta tecnología en otras iniciativas en que se pueda aplicar la edificación en serie. La empresa chilena BauMax realizó un modelo piloto.
Como un verdadero "Lego" gigante: una celda de unos tres metros de largo por dos de ancho, dos camas sólidas, una sobre la otra; un espacio para un baño y unas angostas ventanas. Esas son las características del módulo penitenciario a escala real, construido mediante un sistema industrializado de hormigón armado, que podría ser considerado por el Gobierno en futuros proyectos carcelarios.
La estructura que presentó la empresa chilena BauMax en la feria Edifica 2026 captó la atención de los asistentes a ese evento. Incluso, ayer, el Presidente José Antonio Kast visitó el estand de la firma para ver esa construcción piloto.
El Plan de Infraestructura Penitenciaria del Gobierno proyectado hasta 2030 contempla, en una primera etapa, aumentar la capacidad carcelaria en 20 mil nuevas plazas.
Ahorros en tiempos y costos
BauMax es una empresa que comenzó hace unos 10 años y está ligada a las familias Berczely, Sarásua, Lyon, Pilasi, Kühlenthal y a Sebastián Lüders , gerente general de la compañía.
Este ejecutivo comentó a "El Mercurio" que actualmente el desarrollo de un penal bajo el formato tradicional puede tardar unos nueve años, desde que se toma la decisión de edificar. En tanto, con la construcción industrializada se reduce a cerca de la mitad, alrededor de cuatro años, estimó.
"Estos módulos, si uno los estandariza, de alguna manera hay un ahorro en tiempo, de gestión, diseño, ingeniería, toda esa etapa previa. Y después en la fase de construcción podemos montar más de 1.000 metros cuadrados al día. O sea, podríamos hacer un recinto penitenciario para unas 2.000 personas privadas de libertad", sostuvo.
Otra ventaja de este tipo de construcción, que se realiza en una fábrica y luego se traslada y monta en el terreno, es que es menos invasivo. "Por ejemplo, si nosotros tuviéramos que montar al lado de un recinto que ya está operando, se construye en menos tiempo, con muchas menos personas y con menos escombros. Aumenta la calidad y aumenta la certeza", aseguró.
En cuanto al costo directo -hormigón, fierro- de esta obra con el sistema industrializado, Lüders indicó que "es prácticamente el mismo" que el sistema tradicional.
"Nuestro sistema tiene un costo adicional, que es el transporte y quizás la grúa un poco más grande para montar. Pero ese costo adicional se compensa, pero lejos, con el 50% de menor tiempo. Y también tener menos gente, porque estas obras en general son en lugares más o menos alejados, donde hay que transportar a las personas, alimentarlas, todo lo que eso implica. Esa reducción puede significar un 10% a 15% de ahorro".
Muros antivandalismo
En algunas cárceles más antiguas, los internos rompen los muros o estructuras para sacar fierro y elaborar armas cortopunzantes. Lüders afirmó que en Gendarmería tenían esa inquietud respecto del sistema industrializado de construcción, ya que supuestamente la separación de paneles daría la opción a los reos de empezar a romper las paredes.
Pero el ejecutivo precisó que desarrollan una "estructura que es monolítica. El panel, como está hecho en la fábrica, con procesos que son controlados, en temperatura y humedad, es de una resistencia muy superior a un panel normal y con muy pocas imperfecciones. Entonces, no quedan uniones ni cosas que se puedan romper".
Otra cualidad de la construcción industrializada es que puede adaptarse a modificaciones de diseño. Estos cambios han generado conflictos en algunos contratos de cárceles concesionadas desarrolladas en formatos tradicionales.
Lüders explicó que la metodología que usan es BIM (Building Information Modeling), "entonces, la información que está en el modelo se pasa directo a la obra. Si hay algún cambio que hacer o una ampliación, si se requiere algo específico y eso está modelado, esos datos pasan directamente al robot de nuestra planta y del robot a nuestros paneles".
¿Hay capacidad?
El gerente general de BauMax aseguró que existe capacidad en sus instalaciones como en el mercado, con 22 empresas, para desarrollar construcciones industrializadas para recintos penitenciarios.
Hasta ahora, este sector se ha desarrollado ligado principalmente a los ámbitos habitacional y comercial. BauMax lleva 170 proyectos desarrollados y más de 6.000 viviendas.
El presidente de la Cámara Chilena de la Construcción, Raimundo Rencoret , concuerda en que existe capacidad instalada en el país para abarcar obras de infraestructura y de viviendas con esta tecnología.
Otras iniciativas
El director general de Obras Públicas, Joaquín Dagá , señaló que el MOP está estudiando desarrollar otros proyectos mediante la construcción industrializada. "Hemos estado tratando de impulsar estos mecanismos, esta tecnología, principalmente en recintos de Carabineros, de la Policía de Investigaciones, en salud, educación y todo lo que se pueda estandarizar". Con ello, añadió, buscan "aumentar la productividad, que es reducir costos y plazos".