El talento joven necesita oportunidades para crecer
Por Fernando Barrios Ipenza
El Perú tiene una enorme reserva de talento y espíritu emprendedor
Por Fernando Barrios Ipenza
El Perú tiene una enorme reserva de talento y espíritu emprendedor. Basta conversar con nuestros jóvenes para comprobarlo. Sin embargo, muchos encuentran dificultades para acceder a un empleo de calidad y otros, pese a sus esfuerzos por emprender, no consiguen consolidar sus negocios. Estamos formando más personas, pero nuestra economía todavía no genera suficientes oportunidades para aprovechar sus capacidades.Según el INEI, el 85,3% de los trabajadores de 14 a 24 años tenía un empleo informal entre abril del 2024 y marzo del 2025. Es una cifra preocupante que refleja las limitaciones de nuestro mercado laboral. Sin mayor crecimiento económico será difícil revertirla, pero tampoco creceremos sostenidamente si no mejoramos nuestra productividad y desarrollamos el talento que el país necesita.La inteligencia artificial añade un desafío. El Foro Económico Mundial señala que el 41% de los empleadores encuestados prevé reducir personal mediante la automatización de tareas hacia el 2030. Algunas corresponden a puestos donde los jóvenes tradicionalmente adquirían sus primeras experiencias. ¿Cómo aprenderán si desaparecen esas oportunidades? Necesitamos aprovechar la tecnología sin cerrarles las puertas de entrada al mundo laboral.Pero hay otro camino que debemos fortalecer: el emprendimiento. El Global Entrepreneurship Monitor señala que, en el 2025, el 12,8% de los adultos peruanos estaba iniciando o gestionando un negocio nuevo, mientras alrededor del 5% tenía uno establecido. Aunque son indicadores diferentes, muestran una realidad conocida: tenemos iniciativa emprendedora, pero muchas dificultades para convertirla en empresas sostenibles.Hace unos días participé como mentor en ?Hablando con un CEO?, durante el Perú Business Fest organizado por Cofide. Me impresionó la energía de tantos jóvenes buscando consejos, contactos y oportunidades para desarrollar sus negocios. Salí convencido de que no nos falta iniciativa. Nos falta acompañarla mejor.Y aquí tenemos una tarea compartida.El Estado debe promover la inversión y el crecimiento, pero también facilitar el camino de quienes empiezan. Necesitamos incentivos para que las empresas formen jóvenes, prácticas remuneradas de calidad, acceso a financiamiento, capital semilla y programas de acompañamiento. No se trata de multiplicar subsidios, sino de facilitar que los emprendimientos sobrevivan y crezcan.Las empresas pueden contribuir mucho más. Abrir espacios de aprendizaje, compartir experiencia, ofrecer mentorías e incorporar pequeños negocios a sus cadenas de proveedores son formas concretas de desarrollar talento y fortalecer nuestro tejido productivo. Formar jóvenes no debería entenderse como un costo, sino como una inversión.Desde las universidades e institutos también debemos asumir mayores responsabilidades. No basta preparar profesionales para buscar empleo. Tenemos que enseñarles a emprender, innovar, aprovechar la inteligencia artificial y transformar empresas existentes, incluidas las familiares.Hay experiencias que podemos aprovechar. En la Universidad Continental, a través de Wichay, acompañamos emprendimientos innovadores con formación, mentorías y conexiones empresariales. Otras instituciones públicas y privadas desarrollan iniciativas similares. ¿Por qué no articularlas y llevarlas a mayor escala, especialmente a las regiones?Según Produce, las mipymes representan el 99,3% del tejido empresarial peruano. Su capacidad para crecer, innovar y generar empleo formal debería ser una prioridad nacional.Necesitamos una alianza entre Estado, empresas y educación superior, cuyos resultados se midan por empleos creados, negocios que sobreviven y empresas que logran crecer.El Perú no necesita solamente jóvenes preparados para encontrar trabajo. Necesita jóvenes capaces de crear oportunidades y construir una economía más productiva. El talento existe. Nuestra responsabilidad es darle oportunidades para desarrollarse.