Netanyahu ganaría, pero la oposición tendría más escaños
Al cierre de esta edición, los sondeos a boca de urna no daban un claro triunfador en comicios de Israel.
Las elecciones de Israel terminaron ayer sin un ganador claro, según sondeos a boca de urna, lo que probablemente dará paso a semanas de maniobras antes de que se declare a un primer ministro o se programe otra ronda de elecciones. Un resultado inconcluso dejaría a Israel en un limbo político tras las primeras elecciones del país desde el ataque de Hamas del 7 de octubre del 2023. La votación sirvió como un referendo sobre el liderazgo de guerra del primer ministro Benjamin Netanyahu.Al cierre de esta edición, los sondeos a boca de urna difundidos por las principales cadenas de televisión israelíes sugerían que Netanyahu se situaba en el primer lugar. No obstante, ni su bloque política ni el de su principal rival, el exjefe militar Gadi Eisenkot, aseguraron los 61 escaños necesarios para una mayoría parlamentaria.Los partidos árabes se harían con un total de entre 17 y 18 escaños, tras una tarde en la que se registraron picos de participación entre la población palestina que cuenta con pasaporte israelí.La fuerte actuación de los partidos liderados por árabes podría permitirles decidir al próximo primer ministro, pero ambos bloques hasta ahora se han negado a asociarse con ellos para una posible segunda ronda.?Días difíciles?Más del 74% de los votantes elegibles habían emitido su voto para las 8 p.m., la participación más alta a esa hora en décadas, y ocho puntos porcentuales más alta que en los últimos comicios en el 2022, según el Comité Central de Elecciones.La contienda es vista como un referendo sobre los casi ininterrumpidos 17 años de gobierno de Netanyahu, que ya ha dejado a los israelíes amargamente divididos en diversos temas, incluso antes del ataque más mortífero de su historia. Las guerras resultantes en Gaza, Líbano e Irán, junto con la violencia de colonos israelíes en Cisjordania, han avivado la indignación mundial, tensando los lazos con los aliados de Israel y alimentando el antisemitismo.Entre los israelíes, las elecciones son vistas como una lucha por el carácter del Estado, enfrentando a Netanyahu y sus aliados ultranacionalistas y religiosos contra quienes buscan preservar sus cimientos liberales y seculares.