Un piso para que la red no se rompa
David Jiménez Mejía
En la discusión sobre combustibles casi siempre se habla de techos: cuánto puede subir el galón o cuál es el margen máximo que se reconoce
David Jiménez Mejía
En la discusión sobre combustibles casi siempre se habla de techos: cuánto puede subir el galón o cuál es el margen máximo que se reconoce. Pocas veces se habla del piso. Sin embargo, en un mercado en el que operan aproximadamente 6.400 Estaciones de servicio, el riesgo no está solo en los precios altos. También está en los precios que no alcanzan a cubrir el costo de prestar el servicio. La Comisión de Regulación de Energía y Gas (CREG) sometió a consulta este año un proyecto de resolución que propone la adopción de un precio base transitorio para la distribución minorista: un valor equivalente al noventa por ciento (90%) de la remuneración del margen minorista vigente, aplicable a las Estaciones de servicio automotrices durante dos (2) años. No es un precio fijo ni un subsidio. Es una referencia mínima, por debajo de la cual la venta deja de remunerar la actividad. ¿Por qué importa? El documento soporte de la Comisión, construido con información del SICOM, muestra que los registros anuales de Estaciones de servicio cayeron 38,2% entre 2022 y 2025, y que a julio de 2026 había 914 estaciones de servicio sin reporte de despacho. Detrás de cada cifra hay una estación que cerró, que dejó de operar o que no logró sostenerse. Cuando el precio al público se ubica por debajo de lo que cuesta operar, resiste quien tiene capacidad para asumir pérdidas durante un tiempo, y sale del mercado quien depende solo del margen. La literatura económica conoce este fenómeno como estrangulamiento del margen. En el corto plazo puede parecer un beneficio para el consumidor. En el mediano plazo reduce el número de oferentes y, con él, en el largo plazo, se erosiona y desaparece la competencia, quedan pocos para fijar un solo precio. El efecto no es igual en todo el territorio. En muchos municipios una sola estación de servicio es la única opción de abastecimiento en varios kilómetros a la redonda. Si esa estación cierra, el combustible no se abarata: se encarece el desplazamiento para conseguirlo, se afecta el transporte de carga y de pasajeros, y se abre espacio para la venta ilegal. Por eso el sector respalda decididamente la propuesta. Un piso transitorio da tiempo para que el régimen de precios y la metodología del margen se ajusten a la realidad de una red compuesta, en su gran mayoría, por pequeños y medianos empresarios. Mientras tanto, protege lo esencial: que el servicio siga llegando a todo el país. Un mercado sin piso no es necesariamente un mercado más competitivo. Muchas veces es un mercado que termina con menos competidores. Cuidar la red de distribución es, también, cuidar al consumidor.
Vocero Gremial Nacional SOMOS UNO-Unión Gremial de Estaciones de servicio.