Ni el intenso calor detuvo a los fieles del Señor de los Milagros
Minsa, Diris y voluntarios atendieron a devotos afectados por golpes de calor en cuarto recorrido.
La cuarta jornada del recorrido del Señor de los Milagros por las calles de Lima se caracterizó ayer por el fervor de los fieles de todas las edades, pero también por el inclemente calor que obligó a más de uno a tomar agua, comprar gorros o buscar una sombra para guarecerse.El Comercio siguió la procesión del Señor de los Milagros por las calles del Centro Histórico de Lima y Breña, entre las avenidas Venezuela y Bolivia, como en el jirón Varela.Durante el recorrido del Cristo Moreno el calor se sintió especialmente en la avenida Tacna, mientras que la mayor intensidad solar se registró entre el mediodía y las 3 de la tarde, cuando la procesión avanzaba por las avenidas Alfonso Ugarte y Venezuela, en Breña. Humberto Burgos, director de Vopre (Socorristas Voluntarios en Operaciones de Primera Respuesta en Emergencias y Desastres), contó a El Comercio las acciones conjuntas que realizaron con el Minsa y la Diris Lima Centro, ?atendiendo golpes de calor, convulsiones, descompensación de adultos mayores, madres que han traído a sus menores hijos que se ven atrapadas por la multitud?.Cuando suceden estos episodios, movilizan a las personas afectadas a ambientes ventilados: ?La gente es muy devota, pero dejan de lado su propia seguridad. La fe es fuerte en el peruano y está bien venir, pero siempre pensando en el bienestar propio?. Por la tarde, la imagen recorrió el Jr. Varela y la Av. Bolivia, donde la esperaba un conjunto de música criolla. Por la noche, avanzó por la Av. Bolivia hasta Garcilaso de la Vega y luego tomó la Av. Tacna rumbo a Las Nazarenas, donde permanecerá hasta el 1 de noviembre, fecha de su último recorrido.