La firma de ropa interior uruguaya Grandiosas se instaló en Ciudad Vieja. Como próximo paso planea expandirse desde Montevideo al interior con nuevas sucursales y llegar al mercado argentino en 2028.
Este año la marca uruguaya de lencería Grandiosas invirtió US$ 60.000 en un local de 250 metros cuadrados (m2) en Ciudad Vieja, y en los últimos dos años lleva vendidas 50.000 prendas. Ahora proyecta abrir un segundo local en Punta del Este a principios de 2028 y cruzar el charco para instalarse en Buenos Aires a finales de ese mismo año.
Detrás de este crecimiento hay una historia emprendedora que comenzó en 2014, cuando Mónica Avellaneda empezó a vender a través de Facebook. El negocio surgió de una oportunidad: ofrecer lencería en una variedad de talles que el mercado no contemplaba, dirigida principalmente a consumidoras que tenían dificultades para encontrar las prendas que buscaban, contó Luciano Alano, esposo de Avellaneda y hoy su socio.
La emprendedora conseguía a sus clientas a través de la red social y las visitaba a domicilio con una valija llena de sus productos. Algunas incluso hacían reuniones de amigas para recibirla y comprar en conjunto. De esta manera, Avellaneda recorrió Montevideo y también varias ciudades del interior, y consolidó una base de clientas que la animó a seguir desarrollando su emprendimiento.
Nuevos rumbos
En 2019 la firma abrió su primer local, de apenas 11 m2, en una galería del Centro de Montevideo. Sin embargo, solo un año después debió cerrarlo a causa de la pandemia. A pesar de las dificultades, Avellaneda no abandonó su proyecto y, fiel a su frase de cabecera «persevera y triunfarás»_, volvió a las ventas online a través de Facebook e Instagram.
Alano, que trabajaba en la industria tecnológica, decidió en 2024 dejar su empleo para sumarse al proyecto junto a su esposa. Se volvieron socios y dieron un giro en la estrategia del negocio: hasta entonces,compraban los productos en plaza a importadores ya establecidos, pero a partir de ese momento, comenzaron a importarlos directamente desde Asia.
«Mi objetivo fue aportar mi experiencia comercial y de gestión para profesionalizar el negocio y comenzar una nueva etapa de crecimiento», comentó Alano.
Ese cambio marcó un salto en el negocio que los impulsó a regresar al canal de ventas físico. A comienzos de 2025 decidieron invertir en un local sobre la avenida 8 de Octubre, de 80 m2, que tuvieron por poco más de un año, hasta que «quedó chico» y decidieron mudarse a Ciudad Vieja.
En paralelo, incorporaron un software de gestión para ordenar el trabajo y comenzaron a operar con Shopify, lo que les permitió comenzar a vender al exterior. Así llegaron a Argentina a través de su propia web, un mercado que registra un importante flujo de ventas, indicó Alano.
El objetivo de la pareja es incrementar las ventas de la empresa un 30% para 2027, fortaleciendo tanto el canal físico como el online.
Piensan en grande
La empresa uruguaya ha recorrido un camino de crecimiento y ahora sus directores apuntan a fortalecer la operación.
El plan es abrir una nueva sucursal en Punta del Este en 2028, donde, al igual que en Montevideo, el asesoramiento personalizado a las clientas será un pilar esencial.
«Queremos que eso, que es una característica nuestra, nos diferencie», indicó Alano.
La apertura en Punta del Este es consecuencia de la gran cantidad de clientas de Maldonado que compran las prendas de Grandiosas y piden su presencia en el departamento.
Si bien aún no está definida la locación de la sucursal, los emprendedores piensan instalarse en un local independiente, no en un centro comercial.
Los próximos pasos también contemplan la llegada a Buenos Aires a través de un socio comercial, en función de la evolución del negocio y las oportunidades que presente el mercado.
Tener presencia en Ciudad Vieja les ha permitido acercarse a muchas clientas extranjeras, quienes compran para ellas o para regalar. Ejemplo de eso fueron unas clientas de Johannesburgo (Sudáfrica) que llegaron al local, recordó el emprendedor.
Por otro lado, la pareja piensa comenzar a diseñar sus propias prendas a futuro. Actualmente importan lencería ya terminada, principalmente de marcas americanas y europeas, que son seleccionadas tanto por su calidad como por la variedad de talles. Los productos van desde la copa A hasta la JJ. «Nuestro diferencial está en acercar al mercado una variedad de opciones de calce que no se encuentra disponible en la oferta tradicional», concluyó Alano.