Con dispositivos bioacústicos buscan proteger a pequeña ave
El pidencito es difícil de observar. Por ello se instalaron cinco dispositivos que permitirán monitorear su vocalización.
Al pidencito es más probable escucharlo que verlo. Habitante de los humedales, se esconde entre su vegetación, por lo que avistar a esta ave, que no sobrepasa los 15 centímetros, es muchas veces una tarea difícil.
Por eso, se instalaron cinco dispositivos bioacústicos, es decir, que captan los sonidos del entorno, en el Santuario de la Naturaleza Humedal Río Maipo y sus alrededores. Estos son capaces de registrar las vocalizaciones de las aves sin necesidad de capturarlas ni perturbarlas. El objetivo es conocer mejor la presencia y el comportamiento de esta esquiva ave, además de generar información que permita diseñar, en conjunto con la comunidad local, estrategias de conservación que contribuyan a compatibilizar su protección con las actividades agrícolas del sector.
La especie está clasificada en peligro de extinción a nivel mundial y Casi Amenazada desde la Región de Coquimbo al sur por el Reglamento de clasificación de especies del MMA.
La iniciativa forma parte del programa Aves sin Fronteras, impulsado por Fundación Cosmos y Audubon Américas. Francisca Ravanal, coordinadora de Conservación de Fundación Cosmos explica: "Monitorear las aves nos permite conocer la salud ecosistémica del lugar y saber si las estrategias que estamos implementando para conservar la naturaleza están siendo beneficiosas. En el caso del pidencito, el monitoreo bioacústico nos permitirá conocer cómo se distribuye dentro del Santuario y en los terrenos agrícolas vecinos, cuáles son sus hábitos de comportamiento y buscar estrategias de colaboración con los chacreros para proteger los lugares donde se reproduce, descansa y alimenta".
El gerente de Conservación y Alianzas Estratégicas de National Audubon Society, Jorge Tomasevic, destacó que "necesitamos cuidar los sitios donde las aves puedan recuperarse con seguridad durante sus largos viajes y regresar a sus lugares de reproducción. Al proteger estos ambientes, también protegemos a las aves locales y a otras especies migratorias".