Falta de oportunidades para los jóvenes cuesta al menos 1,1% del PBI
Desafío. Se trata de jóvenes que no estudian ni trabajan. Si trabajasen, generarían ingresos por al menos S/13.780 millones al año. El Niño y la inteligencia artificial suman nuevos retos para el empleo juvenil.
Por Instituto Peruano De Economía (ipe)
El empleo juvenil continúa rezagado. Según cálculos del IPE, entre julio del 2025 y junio de este año había 330 mil jóvenes de 15 a 29 años ocupados menos que en el 2019. Además, este indicador lleva tres años consecutivos de caída. Su tasa de desempleo (8,1%) es 2,5 veces la de los mayores de 30 años, y en el último año el empleo juvenil cayó en 18 de las 28 principales ciudades del país. Revertir este rezago exige facilitar el paso de la educación al empleo formal, con mejor orientación vocacional, acceso a financiamiento y oportunidades para ganar experiencia. Estos aspectos se encontraban en el pedido de delegación de facultades del Ejecutivo, pero el Congreso rechazó su incorporación.?Ninis en aumento?El Perú es uno de los países de la región con mayor porcentaje de jóvenes que no estudian ni trabajan (ninis). Según la OCDE ?con datos al 2025? este grupo representa el 19% de los jóvenes de 15 a 29 años, por encima de Chile, Brasil y México. Además, según el INEI, aumentaron en 91.000 frente al 2019, sobre todo en los hogares urbanos de menores recursos. Peor aún, 8 de cada 10 ninis ni siquiera buscan empleo: son los llamados nininis. En las mujeres, que representan más del 60% de los ninis, la principal razón para no buscar empleo son los quehaceres del hogar.Esta falta de oportunidades le cuesta al país. Siguiendo una metodología de la OCDE, el IPE estima que, si todos estos jóvenes trabajaran, generarían ingresos por al menos S/13.780 millones al año en un escenario conservador (1,1% del PBI del 2025). Esto podría llegar a S/23.200 millones (1,9% del PBI) si accedieran a sueldos similares al promedio de los jóvenes de su edad y sexo. A largo plazo, el costo es aún mayor: según la OCDE, pasar años sin estudiar ni trabajar resta habilidades futuras, eleva el riesgo de pobreza y de problemas de salud, y se asocia con una mayor exposición a la criminalidad.?Empleo frágil y nuevos retos?Para los jóvenes, incluso el empleo formal es inestable. Según el INEI, entre el 2022 y 2025 uno de cada cinco jóvenes formales (20%) pasó a la informalidad de un año a otro. Además, la salida más frecuente del empleo no es hacia el desempleo, sino hacia la inactividad: de un año a otro, uno de cada seis jóvenes ocupados salió del mercado laboral.El agro y la pesca son de las principales puertas de entrada de los jóvenes al empleo formal: en la costa norte, el 36% de los jóvenes con empleo formal trabaja en estos sectores; casi el triple del promedio nacional (13%), según la planilla electrónica. En ese contexto, el próximo Niño costero pondrá en riesgo esta fuente clave del empleo formal juvenil.A mediano plazo, la inteligencia artificial (IA) está cambiando las tareas que piden las empresas y exigirá nuevas habilidades a los jóvenes. Según estimaciones del IPE, siguiendo una metodología de la OIT, el 29% de los jóvenes ocupados trabaja en puestos susceptibles de verse afectados por la IA generativa, la mayor proporción entre los grupos etarios.?Barreras y propuestas?Incluso antes de ingresar al mercado laboral, los jóvenes enfrentan barreras al elegir y financiar sus estudios. El 55% de los egresados universitarios de 25 a 35 años trabaja en ocupaciones que no requieren estudios superiores. Además, el 24% de los ninis menores de 25 años no estudia por problemas económicos. Por ello, varias instituciones se han unido para proponer (i) créditos educativos con garantías compartidas entre el Estado y las instituciones educativas para financiar los estudios, (ii) becas por impuestos financiadas por empresas para carreras prioritarias, y (iii) fortalecer la plataforma Mi Carrera para orientar mejor las elecciones de carrera.Luego viene el salto al primer empleo formal, que marca la trayectoria laboral futura: de un año a otro, menos del 10% de informales pasa a la formalidad. Para facilitar ese tránsito, se ha propuesto una modalidad de formación dual con incentivos y un subsidio temporal para la contratación formal de jóvenes.Procurar un mejor futuro laboral para los jóvenes requiere mucha voluntad política y decisiones basadas en evidencia. Más de siete millones de jóvenes esperan más de sus autoridades.
?Procurar un mejor futuro laboral para los jóvenes requiere mucha voluntad política y decisiones basadas en evidencia?.