Cuando llueve en Lima
La atención sobre los efectos del fenómeno de El Niño (FEN) de este y el siguiente año se concentra, principalmente, en la costa norte del país
La atención sobre los efectos del fenómeno de El Niño (FEN) de este y el siguiente año se concentra, principalmente, en la costa norte del país. No es para menos: en regiones como Piura y Tumbes, las potenciales lluvias podrían costar numerosas vidas y causar los peores estragos económicos y de infraestructura.Pero sería un tremendo error ignorar la vulnerabilidad de Lima Metropolitana frente al FEN. De acuerdo con el Cenepred, hay más de cinco millones de limeños con riesgo alto o muy alto por inundaciones en un escenario de lluvias intensas, sobre todo al norte y al este de la ciudad. Según Marco Vinelli, ministro de Desarrollo Agrario y Riego, existen diversas zonas de la capital con depresiones naturales y, por lo tanto, propensas a graves inundaciones. Distritos como Villa María del Triunfo, Villa El Salvador y Carabayllo podrían verse especialmente perjudicados.Al mismo tiempo, arterias viales clave también están en riesgo. Zonas en la vía expresa Luis Fernán Bedoya Reyes, la bajada de Armendáriz, el ?by-pass? Brasil-La Marina, entre otros, son motivo de preocupación. Según un estudio del Cenepred, 20 de los 33 ?by-pass? analizados podrían sufrir inundaciones o aniegos.Deslizamientos como los que se vivieron en Lurigancho-Chosica en el 2023 son los que suponen el mayor peligro para la población. Algunos especialistas advierten incluso sobre el riesgo de problemas en la operación de La Atarjea, la principal planta de purificación de agua de la capital, debido al caudal y a la posibilidad de que el agua llegue con lodo y otros materiales difíciles de gestionar.Y no son solo las lluvias. Las altas temperaturas que se esperan en la capital (el Senamhi advirtió que podrían exceder los 35 °C) son un factor de riesgo para las poblaciones más vulnerables, como los adultos mayores.Buena parte del plan de mitigación depende de las autoridades a cargo, pero la población también tiene un papel que jugar. Por ejemplo, en la preparación de los techos de cada vivienda, en la identificación de peligros eléctricos expuestos a lluvias en el hogar, y en obras de reforzamiento en las partes más vulnerables de la vivienda. El FEN ya está encima de nosotros y queda mucho trabajo por apurar en estas semanas.