Domingo, 01 de Noviembre de 2026

La salud de los entrenadores: drama silencioso en el fútbol

ColombiaEl Tiempo, Colombia 1 de noviembre de 2026

¿Se ha puesto a pensar, usted, desde la grada o desde el sofá, qué pasaría en su equipo si su entrenador se enferma de repente, si un quebranto de salud lo manda a la cama? ¿Ha pensado usted, que sufre con las lesiones de sus ídolos, qué pasaría en el equipo si el DT sufre un quebranto, una descompensación, o si está agotado, sedentario, deprimido, agobiado; si le duele una muela, la cabeza o el corazón; si tiene el azúcar baja o el colesterol alto

¿Se ha puesto a pensar, usted, desde la grada o desde el sofá, qué pasaría en su equipo si su entrenador se enferma de repente, si un quebranto de salud lo manda a la cama? ¿Ha pensado usted, que sufre con las lesiones de sus ídolos, qué pasaría en el equipo si el DT sufre un quebranto, una descompensación, o si está agotado, sedentario, deprimido, agobiado; si le duele una muela, la cabeza o el corazón; si tiene el azúcar baja o el colesterol alto...? Quizá usted no lo ha pensado, porque lo que usted quiere, y exige, porque para eso usted es hincha, es que su entrenador esté lúcido. Pero tómese un segundo y piense, ¿si el DT se enferma, qué pasa? La ausencia del entrenador principal de un equipo puede que no sea dramática; finalmente, siempre hay un segundo, una mano derecha, los jugadores conocen la idea, los ejercicios, el trabajo, pero siempre será mejor tener en la raya al responsable directo de las decisiones, el que pone la cara y el pecho si va mal, y el que pasa silencioso si van bien. Es lo que pasa actualmente con Vincent Kompany, el técnico principal del Bayern Múnich, el jefe de Luis Díaz, quien estuvo hospitalizado por una descompensación en su salud, asociada a una meningitis. La orden del club fue clara: no le hablen de fútbol, necesita descanso. Su caso prendió las alarmas y generó el interrogante: ¿qué pasa con la salud de los entrenadores? Si el técnico falta, puede que no pase nada grave, pero dependiendo del caso, quizás el equipo se resienta anímicamente ante la dolencia de su líder. Alexánder Niño, médico del América de Cali y con experiencia en la Selección Colombia, opina: "A la hora de que un entrenador, como cabeza de grupo, se enferme, lo hospitalicen o requiera exámenes, eso genera zozobra en el equipo, incertidumbre, es un factor que altera la estabilidad, porque es el capitán del barco y no está…". Juan José Pélaez, entrenador y comentarista, considera que los técnicos siempre están expuestos a ciertas enfermedades relacionadas con su oficio, pero no considera que un quebranto de salud afecte el rendimiento del equipo. "Un DT está expuesto a presión, estrés, problemas cardíacos. Es un trabajo delicado para su salud. Pero si se enferma, el plan no se cae, para eso hay un staff y más con los equipos europeos. Obvio, el líder en la cancha, al lado de la raya, tiene gran influencia; esa es la figura que hay que reemplazar bien. Es verdad que muchas veces el DT no le para bolas al tema de la salud. Así somos", dice. De qué se enferma el DT Los entrenadores de fútbol no están exentos de resfriados, dolencias, malestares estomacales, pero sin duda su condición emocional juega un papel importante en sus quebrantos de salud. Edwin López, psicólogo deportivo de Millonarios, advierte que no hay muchos estudios al respecto con los DT, pero opina que circunstancias como la soledad, el alejarse de la familia y la presión de los resultados pueden volverse asuntos delicados en la salud. "La presión y el desgaste pueden llevar a problemas físicos. Cuando la mente no sabe interpretar las cargas de trabajo, es cuando aparecen gastritis, cefalea (dolor de cabeza), cansancio crónico… y si esto es permanente, puede derivar en enfermedades como síndromes, depresión, ansiedad, incluso necesidad de sustancias para sentirse activo, como cafeína o alcohol". El psicólogo analiza que los DT que no descansan bien también pueden verse afectados. "Uno los ve aislados, algunas veces de mal genio, o con euforias que uno no entiende. Esos cambios hacen que el estado de ánimo fluctúe…", dice, y advierte: "Su desempeño mental y cognitivo debe ser alto, porque toman decisiones sensibles, no solo en los 90 minutos, sino a lo largo de la semana, con el agravante de que tienen que sacar lo mejor de cada uno de sus atletas". El médico Niño explica que en muchos equipos el protocolo del primer día incluye chequeos médicos para los DT, para saber sus antecedentes; incluso se planifican exámenes de laboratorio periódicos... "Hay que saber cómo está el azúcar en la sangre, el colesterol, los triglicéridos, el ácido úrico, los riñones, el hígado; hay que medir su presión arterial...". Niño opina que una gran dificultad es que no hacen actividad física, están con sobrepeso, no se alimentan bien, y todo eso puede derivar en una enfermedad. "Hay unos obsesivos con el trabajo; hay que recomendarles ejercicio, leer, divertirse, porque esto se acumula y puede afectar la presión arterial o el ritmo cardíaco". La situación de Kompany, quien ya salió del hospital, puede ser una alerta para no olvidar que los DT, esos que ponen la cara y aguantan todo el palo, también se enferman...
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