Salario mínimo: 17.500 pesos diarios pueden amenazar inflación y empleo
Un trabajador que hoy gana el salario mínimo recibe cerca de $ 1,75 millones al mes, sin contar el auxilio de transporte
Un trabajador que hoy gana el salario mínimo recibe cerca de $ 1,75 millones al mes, sin contar el auxilio de transporte. Con los topes de entre 7 % y 10 % que proponen gremios y economistas, esa cifra pasaría a estar entre $ 1,87 millones y $ 1,93 millones en 2027, mientras que la Central Unitaria de Trabajadores (CUT) propone que la negociación parta de sumar 32 puntos a la inflación. La diferencia entre esas dos posiciones es de unos 30 puntos porcentuales en los incrementos propuestos; es decir $ 525.000, en el salario mínimo diario, $ 17.500. Esa diferencia, señalan expertos, puede ser suficiente para que la inflación siga perdiendo el control y el empleo formal siga siendo golpeado. El salario mínimo se define cada año en la Comisión Permanente de Concertación de Políticas Salariales y Laborales, una mesa donde se sientan el Gobierno, las centrales sindicales y los gremios empresariales. Según la Ley 278 de 1996, esa mesa debe buscar un acuerdo el 15 de diciembre, y si no lo logra, el Gobierno lo fija por decreto antes de que termine el año. Para 2026, el mínimo subió 23,7 % y quedó en cerca de $ 1,75 millones, sin contar el auxilio de transporte. El Consejo de Estado suspendió ese decreto de forma provisional y, el 16 de febrero, la Comisión respaldó mantener el porcentaje, según anunció entonces el ministro del Trabajo, Antonio Sanguino. Para el ciclo de 2027, la Comisión sesionó a comienzos de octubre en una reunión extraordinaria, con una agenda que incluyó plataformas digitales, trabajo doméstico y tercerización. La ministra del Trabajo, Natalia López, dijo allí que "el diálogo no significa pensar igual; significa escucharnos, concertar y construir sobre nuestras diferencias". El Gobierno ha dicho que el ajuste dependerá de la inflación y de la productividad laboral, es decir, de cuánto produce en promedio cada trabajador. El resultado es 8 %, que llevaría El Banco de Bogotá hizo la cuenta con la inflación que espera para el cierre de 2026, cerca de 6,8 %, y el crecimiento reciente de la productividad, de 1,2 %, el mínimo a cerca de $ 1,89 millones. El dato oficial de productividad se conocerá el 30 de noviembre. La entidad agrega que el Gobierno podría inclinarse por 8,5 %, porque el primer aumento real de cada gobierno suele ser menor al último de su mandato. Con ese porcentaje, el banco proyecta que la inflación cerraría 2027 en 5,2 %. Los gremios empresariales piden quedar por debajo de esa cifra. Natalia Gutiérrez, presidenta del Consejo Gremial Nacional y de Acolgén, sostiene que el aumento debe ser de un solo dígito y "como máximo del 7 %, sujeto a los datos definitivos de inflación y productividad". Para ella, "un aumento muy por encima de los criterios técnicos empuja a las mipymes a la informalidad y deja por fuera a quienes más necesitan un empleo formal. Un ajuste responsable ayuda a bajar la inflación y las tasas de interés, y eso protege mejor el bolsillo de los hogares que un aumento que después se come la inflación". El presidente de Fenalco, Jaime Cabal, ubica el techo un poco más arriba. Según dijo, volver a los criterios técnicos es lo que ordena la ley y significa mantener el poder adquisitivo de los salarios. "Si la inflación ronda el 7 % y la productividad debe estar entre el uno y el dos, el salario mínimo no debería superar el 9 %", afirmó. A esos cálculos, las empresas agregan costos que ya están definidos por la reforma laboral. Desde julio de 2026 rige la jornada de 42 horas semanales y, desde julio de 2027, el recargo por trabajar domingos y festivos pasará de 90 % a 100 %. Andrés Álvarez, profesor de la Facultad de Economía de la Universidad de los Andes, coincide en usar esos criteriosz, pero con un tope de 10 %. Su cuenta suma una inflación "por el lado de 7 % y 3 puntos de productividad", que él mismo calificó de generosa. Fabio Arias, presidente de la CUT, una de las centrales sindicales que hacen parte de la Comisión, plantea que el punto de partida sea el salario mínimo vital. Según Arias, ese estudio de la Organización Internacional del Trabajo encontró una brecha de casi 50 puntos. El aumento de 2026 cerró cerca de 18, una vez descontada la inflación de 2025, de 5,1 %. "Quedan pendientes entonces 32", afirmó. Para él, ese saldo debe sumarse a la inflación. "Ahí, debe empezar la discusión en la Comisión de Concertación", sostuvo. Con una inflación de cerca de 6,5 %, la suma da 38,5 %, la cifra que ha circulado como punto de partida de los trabajadores y que aún deben revisar las organizaciones sindicales.