¿Cómo reaccionaría Chile ante un ciberataque masivo? Simulacro puso a prueba la capacidad de respuesta
Más de 400 participantes enfrentaron escenarios de crisis, que incluyeron la interrupción de comunicaciones y ataques a redes eléctricas y de agua. El objetivo fue evaluar la coordinación y preparación frente a las crecientes amenazas informáticas.
Son las 7:30 de la mañana del miércoles 10 de febrero de 2027 y el país amaneció convulsionado: un megaincendio se propaga por las regiones de Ñuble y Biobío, y ya se declaró alerta roja.
De improviso ya no se pueden cursar llamadas a los teléfonos de ambulancias, bomberos y carabineros (131, 132 y 133). Lo primero que se piensa es que estos servicios han colapsado por la avalancha de llamadas, pero al pasar los minutos pareciera que es algo mayor.
Son las 11:40 de la mañana y un aviso que llega a una compañía de telecomunicaciones confirma lo que ya varios sospechaban: las redes fueron hackeadas por un grupo de ciberdelincuentes llamado VARGR.
Así se vivieron las primeras horas del simulacro Escudo Minerva, uno de los dos ejercicios de ciberdefensa desarrollados ayer en la Academia de Guerra del Ejército y que, en conjunto, convocaron a casi 500 personas provenientes de organizaciones del Estado, la empresa privada, el Ejército y la academia.
El desafío no consistía solo en detener a los atacantes. Equipos integrados por especialistas en tecnología, comunicaciones, asuntos legales y gestión de crisis, entre otros, debían tomar decisiones bajo presión, coordinar respuestas y mantener operativos los servicios esenciales.
La actividad fue organizada por CiberLab, iniciativa del Centro de Innovación UC y el Ejército. Solo el simulacro de la mañana reunió a más de 245 personas y 40 observadores que pusieron a prueba su capacidad de respuesta ante ataques contra infraestructura crítica.
En ños primeros minutos de Escudo Minerva se simulaba que cada persona recibía la noticia en el lugar en que estaba: algunos en la oficina, otros camino al trabajo. Después cambiaban de grupo para formar parte de una organización o empresa en la que cada uno debía aportar su visión y experiencia para tomar las mejores decisiones en respuesta a informaciones y acciones que el "cerebro" de la simulación les iba enviando.
Cada grupo estaba dotado de un computador con la plataforma de simulación, donde veían mapas, recibían alertas e informaban regularmente qué acciones estaban tomando o simplemente hacían consultas a otros estamentos para recabar más información.
"Hoy, la pregunta no es si Chile enfrentará una crisis cibernética, sino qué tan preparados estamos para responder cuando ocurra", explicó Rocío Ortiz, directora ejecutiva de CiberLab.
"Ejercicios como Escudo Minerva nos permiten pasar de los protocolos a la acción, enfrentar escenarios complejos, identificar brechas y poner a prueba nuestra capacidad de respuesta en tiempo real", señaló.
La especialista cuenta que todas las decisiones quedan registradas en la plataforma, pero, además, un equipo toma apuntes y registra las interacciones de cada grupo para ir recabando información valiosa para mejorar en estas dinámicas.
"Convocamos a este ejercicio de ciberdefensa para colaborar en una situación de crisis de envergadura, trabajando bajo un solo propósito: hacer a nuestro país más resiliente a este tipo de amenazas", dice el general Juan Solari, comandante de Operaciones Especiales del Ejército.
Consultado si su institución se está preparando para las futuras ciberguerras, Solari aclaró que "esto no se trata del futuro, es el presente". Y añadió: "Hoy son una realidad los riesgos y amenazas que provienen del ciberespacio. Y esto tiene que ser afrontado colaborativamente con los distintos sectores del país. No se trata de un problema de defensa, es un problema de seguridad, y todos debemos contribuir a que nuestro país sea más resistente a este tipo de crisis".
Este año, el ejercicio de simulación se enfocó en un ataque a las telecomunicaciones; en años anteriores se ha centrado en los servicios de agua y la banca.
"Cualquier incidencia en las redes nos pega como ciudadanos. Prepararnos es vital y este tipo de ejercicios nos prepara frente a un ciberataque o cualquier incidencia grave", dice el subsecretario de Telecomunicaciones (s), Diego Canto.
Una ciudad amenazada
Mientras unos intentaban resolver la crisis de telecomunicaciones, otros enfrentaban un desafío más técnico: hackear una ciudad inteligente.
El ejercicio Llaitún Smart City reunió -según explicó el coronel Leonardo Gallardo, comandante del Regimiento N° 2 Llaitún- a unos 257 participantes, distribuidos en cerca de 100 equipos, que debieron superar cerca de 45 desafíos informáticos.
Su objetivo era vulnerar una maqueta funcional que reproducía sistemas eléctricos, redes de gas, telecomunicaciones y distribución de agua. Los atacantes podían intentar cortar la electricidad o interrumpir el suministro de agua de la ciudad simulada. Y si lo conseguían, el "logro" se reflejaba en que algo dejaba de funcionar.
La demostración buscaba evidenciar cómo una intrusión informática puede provocar consecuencias que trascienden las pantallas y afectan directamente la vida cotidiana, como se ha visto en los recientes ataques a supermercados en Europa.
Ortiz dice que cada año (este es el tercero) hacen los desafíos más difíciles y sofisticados, pero que en 2026 -debido al uso de la IA "algunos ejercicios se han completado en un 100% y en la mitad del tiempo que se tenía planificado".
Vulneración a bancos de sangreUn ciberataque en Francia contra varios bancos de sangre pretendía elevar las temperaturas a niveles extremadamente altos, pero fue frustrado antes de que pudiera causar algún daño, informaron las autoridades.
El incidente se produjo después de que supermercados de varios países europeos reportaran que sus refrigeradores se calentaron tras ser controlados de forma remota, lo que estropeó toneladas de alimentos.
El Establecimiento Francés de Sangre (EFS) señaló en un comunicado que "los umbrales de temperatura y descongelación se elevaron a niveles extremadamente altos" el lunes, en tres de sus sitios de almacenamiento en frío de plasma.
Sin embargo, se logró detener el ataque. "No se identificaron consecuencias para la salud y no se perdió ningún producto sanguíneo", se agregó.