Domingo, 08 de Noviembre de 2026

Martin Heidegger: la Gesamtausgabe , concluida

ChileEl Mercurio, Chile 8 de noviembre de 2026

La conclusión de la Gesamtausgabe , (edición completa) una tarea que ha insumido más de medio siglo, invita a recordar objeciones de larga data al modo en que la tarea fue gestionada.

Con la aparición, en octubre de 2025, del volumen 105, titulado "Vermächtnisder Seinsfrage" ("El legado de la pregunta por el Ser"), ha quedado formalmente concluida la edición completa de los escritos de Martin Heidegger (1889-1976), iniciada en 1975 con la publicación, todavía en vida del filósofo, del volumen 24. El plan original fue delineado por el propio Heidegger, que encargó su realización a su hijo Hermann, administrador del legado, y a su colaborador más estrecho, Friedrich-Wilhelm von Herrmann (1934-2022). Hasta hace algunos años, el plan definitivo contemplaba 102 volúmenes, pero finalmente se amplió a 105. La decisión de añadir tres tomos complementarios fue resultado de una nueva inspección del Nachlass realizada entre 2015 y 2016 por un grupo de trabajo encabezado por Klaus Held, que en 2019 publicó un informe detallado. La edición de los volúmenes 103-105 quedó a cargo de Peter Trawny, que formó parte de ese grupo. Trawny editó también los "Cuadernos negros" (Schwarze Hefte), aparecidos entre 2014 y 2021, que ocupan los volúmenes 94-102. Según explica en su epílogo al volumen 105, el examen realizado entre 2015 y 2016, tuvo por objetivo identificar posibles pasajes políticamente problemáticos que aún pudieran conservarse en los manuscritos. En el curso de ese trabajo se constató, sin embargo, la existencia de manuscritos no considerados hasta entonces, que justificaron la publicación de los tres volúmenes complementarios.
El manuscrito del volumen 105 reúne anotaciones de la primera mitad de los años 70, posteriores al ictus que Heidegger sufrió en abril de 1970, y que modificó visiblemente su escritura. Heidegger trabajó en el manuscrito hasta poco antes de su muerte. El material se conservaba en varios legajos, y algunos fragmentos se habían dado a conocer en publicaciones de la "Martin-Heidegger-Gesellschaft". Trawny ha ordenado ahora el conjunto en cinco secciones, de acuerdo con las dataciones internas, que se sitúan entre enero de 1973 y octubre de 1975. Se puede albergar dudas sobre el interés real de estos volúmenes complementarios. Sin embargo, lo que ofrece el volumen 105 no se reduce a mera repetición. Por cierto, Heidegger vuelve sobre temas centrales de su pensamiento tardío, como la pregunta por el Ser, el Acontecimiento ( Ereignis ), la técnica planetaria. Pero introduce también unas cuantas acuñaciones verbales nuevas y bastante sorprendentes. Realiza, además, observaciones sobre el carácter de la Gesamtausgabe , que no debe verse, insiste, como una recolección de resultados, sino, más bien, como testimonio de un pensar que está siempre de camino, y como una invitación a que el lector se ponga él mismo en camino hacia lo todavía no pensado. Heidegger comunica, además, su propósito, no realizado, de escribir un prólogo, a modo de visión retrospectiva sobre el conjunto de la edición, entonces calculada en unos setenta volúmenes (véase la anotación de p. 206, de donde Trawny toma el título del volumen).
La conclusión de la Gesamtausgabe , una tarea que ha insumido más de medio siglo, invita a recordar objeciones de larga data al modo en que la tarea fue gestionada. En una reseña de 2016 de la versión española del libro de Trawny sobre los "Cuadernos negros", señalé la disonancia entre la política reiteradamente invocada de fidelidad a los deseos expresos de Heidegger y las decisiones editoriales que, sobre todo en tiempos recientes, se apartaron de ellos. El caso más visible fue el adelanto de la publicación de los propios "Cuadernos negros", que, según había dispuesto Heidegger, debían aparecer solo al final. La justificación esgrimida -que se trataría de un texto de importancia crucial, acaso el verdadero legado filosófico- resultaba difícil de sostener ante un conjunto de anotaciones dispersas y heterogéneas. El énfasis casi exclusivo en el puñado de pasajes referidos a una supuesta "conspiración mundial de los judíos" -que Trawny llevó a la exaltación con su noción de "antisemitismo ontohistórico"- pareció responder a una lógica publicitaria bastante pedestre, completamente ajena a las pretensiones de una meditación ontohistórica. Ahora se nos informa, además, que la inspección del Nachlass de 2015-2016 habría respondido a esos mismos estímulos. El contraste con las antiguas prácticas de censura de pasajes problemáticos -como aquella en la que el propio Trawny reconoció haber tomado parte, con ocasión de la publicación del volumen 69- no puede ser más craso.
Hace más de treinta años, el profesor Theodore Kisiel denunció la gestión de la Gesamtausgabe -una edición que no se presenta como "crítica", sino bajo la rúbrica de "edición de última mano"- como un verdadero "escándalo internacional" en el trabajo erudito. La expresión no es exagerada, si se compara con la seriedad y la transparencia de la tarea realizada con las obras de Edmund Husserl, en el marco de la Husserliana. La pena es que después de medio siglo, y con 105 volúmenes publicados, no parece quedar mucho espacio para lo que científicamente sería imprescindible: una verdadera edición crítica, que satisfaga los debidos estándares de cientificidad.
La pena es que después de medio siglo, y con 105 volúmenes publicados, no parece quedar mucho espacio para lo que científicamente sería imprescindible: una verdadera edición crítica, que satisfaga los debidos estándares de cientificidad.
La Nación Argentina O Globo Brasil El Mercurio Chile
El Tiempo Colombia La Nación Costa Rica La Prensa Gráfica El Salvador
El Universal México El Comercio Perú El Nuevo Dia Puerto Rico
Listin Diario República
Dominicana
El País Uruguay El Nacional Venezuela