Martes, 20 de Noviembre de 2018

Se apagó la voz de Javier Giraldo Neira, crítico y maestro

ColombiaEl Tiempo, Colombia 20 de noviembre de 2018

Ramón Andrés Salazar - para el tiempo @ramonandressava
Javier Giraldo Neira se destacó por su locuacidad, por su espíritu de formador y por el manejo del idioma

Ramón Andrés Salazar - para el tiempo @ramonandressava
Javier Giraldo Neira se destacó por su locuacidad, por su espíritu de formador y por el manejo del idioma. Fue maestro y ejemplo de más de una generación de periodistas en Manizales, que salieron de allí para trabajar por todo el país. El gran maestro falleció ayer en Manizales, a los 78 años. Giraldo Neira, con 59 años de experiencia en los diferentes medios en que trabajó, descolló por su vocabulario fino y el uso de adjetivos. Nacido el 21 de febrero de 1940 en Manizales, con una estatura de 1,68 metros, también fue un deportista destacado: practicó el fútbol, el baloncesto y el ciclismo. Pasó de los escenarios de competencia a las cabinas de radio. Habló de distintas disciplinas, cubrió Juegos Olímpicos, eliminatorias y mundiales de fútbol. Una de las más destacadas, el cubrimiento del récord de la hora de Martín Emilio Cochise Rodríguez, en el velódromo Agustín Melgar de Ciudad de México, el 7 de octubre de 1970. Formado en una familia vinculada a la prensa, comenzó su ejercicio cuando era un adolescente, pese a la oposición de su padre, don Bernardo, quien aunque paradójicamente fue gerente del diario La Patria, no quería que Javier fuera periodista. Su hermano Luis Enrique ofició como redactor en el mencionado periódico. "Empecé mi carrera a nivel nacional a los 17 años de edad, junto a Carlos Arturo Rueda, considerado el narrador deportivo más polifacético e importante que ha tenido nuestro país", declaró a eje21, en el 2012. Aunque se graduó de abogado en la Universidad de Caldas, nunca ejerció. En un acto de rebelión hacia su progenitor, tuvo que marcharse de su casa para ponerse al frente de un micrófono, en la desaparecida Radio Luz, en la cual montó Estadio y Multitudes, un programa tan exitoso que fue llamado de otras estaciones. Así empezó su camino hacia la cumbre: llegó a Todelar, donde fue gerente y redactor por cerca de 20 años, y después ocupó los mismos cargos en Caracol, hasta diciembre del 2012. A Giraldo Neira se le reconoció ser el padre putativo de varios de los comentaristas reconocidos en el territorio nacional. Gracias a sus enseñanzas surgieron, entre otros, César Augusto Londoño, Esteban Jaramillo, Mario César Otálvaro, Iván Mejía, Javier Hernández Bonnet, Germán Mejía Gallo, Ricardo Orrego, Ricardo Henao, Arley Londoño y Duván Marín, quienes mantienen su legado. "Tenía olfato increíble para detectar talentos, creó una escuela e impulsó generaciones de periodistas, no solo en Manizales. Para mí, el modelo por seguir; desde niño lo escuchaba y era mi ídolo por aquello de la radio y el fútbol, y luego tuve el orgullo de recibir sus enseñanzas y trabajar a su lado casi una década. Como a tantos otros, me dio la primera oportunidad y marcó el derrotero de mi vida", le dijo Otálvaro a EL TIEMPO. Pero a Giraldo no solo lo reconocieron quienes fueron formados por él. "Nos conocimos con Javier Giraldo Neira en Brasil, en las eliminatorias para el Mundial México 70. Grato recuerdo en medio de mi tristeza por su partida. Creador de un estilo periodístico único. Polemista de altura, gran amigo y compañero. Deportista, solidario", escribió Hernán Peláez Restrepo en su cuenta de Twitter. En 1970 le surgió la idea de crear un medio impreso porque lo que veía en los periódicos de Bogotá no lo llenaba. De esta manera nació Nuevo Estadio, publicación especializada en fútbol que circulaba los lunes, llegó a tener un tiraje de 105.000 ejemplares y se leyó en Estados Unidos, Perú, Ecuador y Venezuela. Jamás quiso irse de su ciudad natal: quería sobresalir desde la provincia. Si bien recibió propuestas de Bogotá, Cali y Medellín, se sintió cómodo en Manizales y cumplió su objetivo de ser reconocido desde el plano local en el ámbito nacional. Aparte del fútbol, se recuerda su pasión por la crianza de caballos de paso. Uno de los más recordados fue Terremoto, un equino criado en 1993 y considerado, según datos recolectados, el mejor ecuestre de ese año y el principal del planeta en su categoría. Su carácter frentero lo llevó a recibir intimidaciones: "Fui amenazado de muerte tres veces. En una de esas, el sicario que me iba a matar me llamó a decirme que no quería silenciar la voz que lo había acompañado en la cárcel durante varios años", le dijo en una entrevista a César Augusto Londoño, uno de sus alumnos, en Win Sports. Giraldo se despidió de los aficionados el 3 de abril del 2016, día en el que el Once perdió 0-1 con Millonarios. Decidió irse a vivir a La Palmera, una finca de su propiedad ubicada a 45 minutos de Manizales, en el sector turístico llamado Santagueda. El pasado 23 de octubre, por unos fuertes dolores estomacales, lo llevaron a una cirugía de vesícula cuya recuperación fue tan rápida que pudo ser dado de alta. Pero el domingo pasado fue internado de nuevo y operado a causa de un supuesto foco infeccioso generalizado, el cual desencadenó su muerte en la mañana de este jueves.