Martes, 21 de Mayo de 2019

Proyecto se lanza al rescate de 70 años de vestuario teatral en Chile

ChileEl Mercurio, Chile 20 de mayo de 2019

Con una muestra de trajes restaurados, anoche el Teatro Nacional Chileno presentó un plan de recuperación de su antigua sastrería, que alberga más de dos mil piezas textiles y de utilería que datan de 1941.

El abandono era evidente. Hasta hace poco, y ubicado a pocas cuadras del Teatro Nacional Chileno, el edificio que cobijaba su antigua sastrería daba muestra del desgaste estructural tras cerca de dos décadas de desuso luego del cese de operaciones a finales de los 90. Al interior, tres pisos repletos de vestuario teatral también enfrentaron el paso del tiempo, sufriendo los daños causados por el sol, la humedad y el esmog capitalino.
Un estado deplorable que movilizó a Ramón Griffero, quien, tras convertirse en director artístico del espacio en 2017, inició el proyecto de rescate "Fanor Velasco 22" -en referencia a la ubicación del taller-, que anoche finalizó su primera etapa con la presentación de un catálogo inicial de las vestimentas y una muestra de piezas restauradas en las dependencias del teatro en calle Morandé.
El inventario total, que suma más de dos mil piezas entre vestuario, utilería y accesorios - algunas que datan desde 1941-, incluye trajes utilizados por recordadas actrices como Malú Gatica, María Maluenda, Lucy Salgado y Marés González (ver foto); colecciones completas de vestuario de obras como "Río abajo" (1995) y objetos de piezas de antaño, como "El alcalde de Zalamea" (1942) y "El perro del hortelano" (1962). En paralelo, se llevó a cabo un mejoramiento arquitectónico del edificio.
"Era algo así como la tumba de Tutankamón del teatro chileno. Quedó ahí detenido en el tiempo, como un patrimonio de los grandes diseñadores escénicos del país, pero que era al mismo tiempo casi inexistente, porque nadie sabía que estaba allí", recuerda el director sobre el edificio, que durante el siglo pasado funcionó como un verdadero centro de fabricación escénica, con un equipo propio que confeccionaba los vestuarios, escenografías y utilería de cada pieza montada en el teatro.
"Era otro período, en donde el Estado efectivamente aportaba y se podía mantener este nivel de producción escénica. Ahora, los teatros que se construyen no traen consigo talleres y dejan de ser centros de creación", afirma Griffero, quien también advierte sobre los peligros patrimoniales de esta nueva estructura.
"Es un síntoma de la privatización de la cultura, en donde cada compañía produce sus vestuarios, lo que muchas veces impide que los conserven, porque no tienen espacio, porque hay que reutilizarlos", dice sobre la evolución de un modelo en retirada, pero que aún se conserva en recintos como el Teatro Municipal de Santiago y el Teatro de la Universodad Católica.
Tras asegurar fondos del Ministerio de las Culturas, y apoyo de la Escuela de Diseño Teatral de la Universidad de Chile, un equipo de investigadores liderado por las diseñadoras Valentina San Juan, Nicole Salgado y Andrea Ortiz inició la recuperación de los textiles.
"Estas piezas de vestuario escénico, muchas veces no tienen un valor material, es un valor simbólico, ya sea porque el texto es muy importante o por el sello autoral del diseñador", explica San Juan sobre esta primera fase de catastro que culminó con una colección de 300 piezas escogidas para iniciar su recuperación. De ellas, una colección de trajes con valor histórico particular fue seleccionada para la exhibición de anoche, lo que requirió previamente de un minucioso proceso de restauración.
Una versión expandida de este muestrario pretende convertirse en una exposición itinerante que próximanente recorrerá espacios culturales en Santiago y regiones.
Variada temporadaJunto al lanzamiento, el Teatro Nacional Chileno realizó ayer la presentación oficial de los montajes en cartelera durante lo que resta del año.
Entre el 22 y el 25 de mayo regresará la aplaudida "Chaika", de Tita Iacobelli. Otras cinco reposiciones se presentarán en el recinto de Morandé: el drama social de teatro documental "Plan vivienda: 2015-2045" -entre el 29 de mayo y el 1 de junio-, la comedia "El desmontaje de los Pereira" - funciones del 5 al 15 de junio- y los dramas "Prefiero que me coman los perros" y "Oleanna" -que vuelve el 19 de junio y 3 de julio, respectivamente.
Durante el segundo semestre, tres estrenos renovarán la programación. El 7 de agosto debutará "Animales invisibles", de la Compañía La Laura Palmer; seguida de "Tarde de verano", de Ana Corbalán, el 28 de agosto, y "Junto al lago negro", de Jesús Urquieta, el 30 de octubre.
El 25 de agosto volverá el montaje infantil "Maleza" y durante octubre albergará un ciclo de piezas musicales con funciones de "Víctor sin Víctor Jara", "La carta" y "Pateando piedras".