Viernes, 22 de Noviembre de 2019

Alegría y compañía como terapia

Puerto RicoEl Nuevo Dia, Puerto Rico 21 de noviembre de 2019

Odalys Aldarondo sabe que sus perros Dileyni y Ziva, un golden retriever, de 4 años, y un australian shepherd, de ocho, son especiales

Odalys Aldarondo sabe que sus perros Dileyni y Ziva, un golden retriever, de 4 años, y un australian shepherd, de ocho, son especiales. Se lo demuestran todos los lunes en su visita al Hospital de Niños San Jorge, donde, junto al escuadrón canino de los Puerto Rico Therapy Dogs, ayuda a transmitirles alegría a niños hospitalizados.
"La reacción de los nenes es bien positiva. El cambio que dan, esa sonrisa, es tan lindo que no tiene palabras", dijo Aldarondo, al expresar que son pocos los que les tienen miedo a los perros y que, incluso, algunos terminan sobándolos.
Un día, contó, uno de sus perros logró que, tras media hora frente a un niño con autismo, el menor terminara tocándolo, venciendo sus miedos. Otro día, recordó, otro niño no vidente que lloraba sin consuelo se tranquilizó cuando el perro se colocó sobre su regazo.
Según Adalisse Martínez, directora del Departamento de Mercadeo de este hospital, los beneficios terapéuticos que ofrecen los perros de terapia son evidentes, particularmente en el estado de ánimo.
Antídoto contra la depresión, evitar la soledad, mejorar la atención, disminuir el estrés, mejorar la autoestima, fomentar el contacto social y físico y servir como incentivo y motivación son algunos beneficios asociados con los animales de terapia, ya que, además de perros, hay otros animales que también pueden ser terapéuticos, como caballos y delfines.
"Al principio, fue chocante para algunos médicos y personal del hospital porque hay gente que son ‘pet lovers’, pero otros no", dijo Martínez, quien resaltó que este hospital introdujo este concepto terapéutico hace más de 15 años con un perro llamado Máximus.
"Los animales de terapia trabajan para otros. Los toca todo el mundo. No es un derecho, es un privilegio llevarles alegría y compañía a otros", indicó Iván Santiago, director de Puerto Rico Therapy Dogs.
Explicó que estos animales no necesitan un entrenamiento particular más allá del de obediencia básica, pero si lo tienen son más manejables.
"Se hace una evaluación del temperamento (del perro), cómo reacciona, si permite otros perros a su alrededor, que se siente y se quede al lado tuyo", señaló. Indicó que el perro de terapia debe vivir con su dueño pues juntos son un equipo.
Entre los beneficios a los pacientes, Santiago mencionó el ser vehículo de socialización y alegría, además de servir de estímulo para salir de la cama y caminar con el perro. También, dijo que estos perros sirven de distracción y relajamiento tanto para el paciente como para su acompañante y hasta para el personal hospitalario.
Santiago resaltó que estos animales deben estar saludables y tener una higiene extrema, así como sus vacunas al día. Señaló que, además de hospitales, estos perros de terapia también visitan asilos y cárceles, entre otros lugares.