Domingo, 13 de Octubre de 2019

Un momento bisagra

UruguayEl Pais, Uruguay 13 de octubre de 2019


Pero en las últimas horas, el Frente Amplio ha lanzado su batería pesada a la cancha, y alguna encuesta le ha devuelto el alma al cuerpo


Pero en las últimas horas, el Frente Amplio ha lanzado su batería pesada a la cancha, y alguna encuesta le ha devuelto el alma al cuerpo. ¿Será suficiente esta vez?> > Vamos a ser honestos: esta columna estuvo a punto de titularse "Lacalle Presidente". Un poco en recuerdo a una pieza con título equivalente publicada en este mismo diario, a esta misma altura de la campaña 2009, en la que el periodista Ignacio Alvarez adelantaba lo que se veía venir por todos, salvo por quienes no terminaban de aceptarlo: que José Mujica llegaría a la Presidencia de la República. De más está decir que esa nota, publicada en El País, causó un terremoto.> > Pero también, porque la sensación hoy tiene mucho de parecido. Para los que estamos viendo las noticias políticas día tras día, resulta difícil de aceptar que el Frente puede llegar a perder. Pero una charla hace unos días con el editor de Economía, hombre acostumbrado a relacionarse con la frialdad de los números, abría los ojos: las encuestas más respetables dan al oficialismo un poco arriba de 30%, y si no llega a un 43% en primera vuelta, es casi imposible que Martínez gane.> > A este dato cuantitativo, se sumaron un par de charlas con periodistas que vienen siguiendo de cerca la campaña de Martínez, tanto del diario como de otros medios. Y la impresión era unánime; la cosa ahí no va bien. Las giras del candidato no mueven gente, Martínez tiene problemas a la hora de comunicarse con el público llano, hay desánimo de la dirigencia media, y salvo por los reductos de lealtad comprobada, la reacción de la gente va del hastío a la hostilidad.> > A esto se suma la salida de gente como los ministros María Julia Muñoz o Ernesto Murro, dos de las figuras con peor imagen pública, con un discurso de una agresividad tal que luego debieron rectificar parte del mismo. O el arranque furibundo del Pit- Cnt, que podrá caer simpático entre el canerío de algún comité de base, pero notoriamente aliena a la mayoría del votante medio. Ese que se está planteando si no será hora de darle la chance a otro para que maneje este relajo.> > Hay un tercer elemento, que se vincula con la columna de la semana pasada sobre el radicalismo ideológico que exhiben algunos dirigentes del MPP. Y que esta semana solidificó alguna salida del líder comunista Óscar Andrade con un tomo semejante. Esta es una lectura personal y discutible, pero al escuchar a estas figuras apelar a los más rancio del discurso marxista, a todas luces "piantavotos" en las clases medias, parece que estos dirigentes ya están buscando más bien posicionarse ellos a futuro con sus nichos electorales, que sumar para una victoria del Frente Amplio.> > Ahora bien, esta columna terminó llevando un título menos contundente, porque en la semana pasaron un par de cosas significativas. Primero, la publicación de la encuesta de Radar, que dio a Martínez un salto sorpresivo en el apoyo popular, escalando 3 puntos y superando la "barrera sicológica" del 40% en el último mes. Pero la verdad que uno piensa y piensa, no ve factores relevantes que puedan motivar un salto de ese tipo en el apoyo a Martínez. ¿El baile cadera con cadera con Villar? ¿El portazo de Kreimerman? ¿El huevo en Casavalle? En defensa del señor de Radar, nadie le creía cuando daba que Talvi ganaba la interna colorada, y terminó pasando.> > Lo que sí logró esa sorpresiva encuesta fue dar un empujón emocional fuerte a la dirigencia del oficialismo, que lo tomó como un disparador para salir a quemar las naves en la campaña.> > En pocas horas, el expresidente Mujica dejó su reclusión campestre, para encabezar varios actos. Y el ministro Astori anunció que pedirá licencia para meterse de lleno en la campaña. Aunque con la imagen pública que tiene Astori por estas fechas, no está claro si lo suyo aporta o resta a Martínez. Un Martínez que, arrancó su campaña intentando un "parricidio" de los viejos líderes, y ahora los tiene que sacar a la cancha para revivir él.> > Por estos días, la lucha electoral toma su color más vibrante. Ya se empiezan a ver las primeras publicidades de los candidatos, los actos se vuelven más frecuentes, y los choques entre candidatos, empiezan a monopolizar los titulares. ¿Será suficiente este empuje emocional para que el Frente dé vuelta un revés que se estaba percibiendo ya como casi inevitable? ¿Cómo manejarán los opositores la presión de esta recta final? ¿Será reversible el enojo de buena parte de la sociedad con el Frente? Las próximas semanas serán clave para descifrarlo.