Sábado, 30 de Mayo de 2020

Retante reapertura para las atracciones turísticas

Puerto RicoEl Nuevo Dia, Puerto Rico 29 de mayo de 2020

Desinfección, mascarillas, guantes, termómetros y protocolos de distanciamiento que requerirán menos turistas por recorrido, son parte de los preparativos que realizan operadores de atracciones y excursiones al aire libre para reabrir, tras diez semanas de cierre obligatorio para contener la propagación del COVID-19

Desinfección, mascarillas, guantes, termómetros y protocolos de distanciamiento que requerirán menos turistas por recorrido, son parte de los preparativos que realizan operadores de atracciones y excursiones al aire libre para reabrir, tras diez semanas de cierre obligatorio para contener la propagación del COVID-19.
"Nos estamos preparando para una nueva etapa de trabajar y de convivir con el virus, porque no está desapareciendo", manifestó Jorge Jorge Flores, principal oficial ejecutivo y propietario del parque de ‘ziplines’ y aventuras ToroVerde, en Orocovis, en alusión a que al momento no existe cura ni vacuna para este virus.
Aunque ansiosos por reabrir sus negocios, los tres empresarios abordados por El Nuevo Día reconocieron que reanudar operaciones conllevará retos, como una mayor inversión económica en equipos de protección y desinfección, al mismo tiempo que una merma de ingresos debido a que deberán recibir menos visitantes a la vez para cumplir con el distanciamiento físico de seis pies entre personas.
Tal es el caso de Aventura Cueva Ventana, en Arecibo. "Ya no serán grupos de 25 personas; serán de un máximo de diez si hay dos núcleos familiares y habrá un distanciamiento de diez pies o más entre los dos", explicó Froilán Oliveras, propietario del servicio de recorridos y del terreno donde ubica la cueva.
Oliveras detalló que el plan para lidiar con el COVID-19 incluye estaciones de lavado de manos, requerir el uso de mascarillas a visitantes y empleados, proveer mascarillas a quienes no lleven la suya, brindar orientación sobre el distanciamiento y que tanto guías como asistentes vigilen que los turistas mantengan la distancia requerida.
Estimó en 35% el alza en costo de nómina debido a que deberá tener más empleados para atender menos turistas, así como un costo de entre $3 a $5 por visitante en materiales de limpieza y protección. Aun así, no espera aumentar el precio del recorrido, que es de $10 para para residentes de Puerto Rico y $19 para turistas del exterior. "Hemos hecho ajustes para que la operación sea rentable", aseguró.
"Con este plan, recibiremos menos de la mitad de los visitantes que recibíamos antes, si tenemos suerte", dijo Oliveras, cuyo negocio logró retener a los siete empleados que tenía antes del cierre gracias al préstamo del Programa de Protección de Nómina (PPP, en inglés) de la Administración federal de Pequeños Negocios (SBA, en inglés). "Estamos preparados para reabrir, aunque sabemos que no tendremos la misma cantidad de visitantes. Lo positivo es que podremos asegurarles una experiencia aún mejor ahora, porque será más individualizada", apuntó.
En ToroVerde, Jorge estimó que el parque trabajará a un 25% de su capacidad, pues recibirán menos visitantes, que llegarán a horas específicas mediante cita. "Recibiríamos de 20 a 25 personas por hora. Antes, en un día muy ocupado podíamos tener de 100 a 150 personas por hora", contrastó.
Otras medidas que se tomarán en el parque, una vez reabra, son: colocar estaciones de alcohol y desinfectante de manos, desinfectar a diario los equipos de seguridad, tomar la temperatura en la entrada a clientes y empleados, requerir a todos el uso de mascarillas y vigilar que se mantenga la distancia entre un núcleo familiar y otro. Los guantes que usarán los visitantes en los "ziplines" ya no serán reusables. En el restaurante del parque, que es abierto, se mantendrá una distancia de seis pies entre cada mesa, agregó Jorge.
Acerca de si será rentable operar bajo este escenario, respondió: "Nadie está apostando a tener ganancias. Apostamos a poder mantener a nuestros empleados y ver cómo podemos funcionar más adelante".
Insistió en que ToroVerde está listo para reanudar operaciones la primera semana de junio. "Queremos tratar de entrar en la temporada de verano y percibir algo de esto. Si perdemos el verano, no sabríamos si el parque debería abrir hasta diciembre", sostuvo.
Antonio Morales, dueño de Eco Adventures Tours, que ofrece recorridos en kayak por la laguna bioluminiscente de Fajardo, y propietario del catamarán Traveler y la lancha Tobías, informó que está en proceso de elaborar un plan de cómo reducir el riesgo de contagio de COVID-19 al reanudar sus operaciones.
"Ya nosotros lavamos los botes, los kayaks y los equipos todo el tiempo. Ahora usaremos atomizadores y productos certificados para eliminar coronavirus en lugares de alto contacto, como los remos de los kayaks y los barandales de los botes", resaltó Morales.
En los recorridos por la Laguna Grande no prevé mayores cambios, pues usualmente se utiliza una persona por kayak, por lo que se mantiene la distancia entre turistas. "En los botes es donde vamos a tener que bajar la cantidad de pasajeros por viaje", expuso. Por eso, prevé comenzar a operar primero el catamarán, que es más grande y permite que los pasajeros estén más distanciados unos de otros.
Morales se mostró esperanzado en que la reapertura de playas, marinas y reservas naturales les permita reanudar operaciones. "Los turistas nos están llamando, unos desde el exterior y otros que nos dicen que ya están en Puerto Rico, y debemos decirles que no podemos operar", contó. "Si abren las playas y las reservas naturales, los clientes van a querer venir".
Al cierre de esta edición, el Departamento de Recursos Naturales y Ambientales, agencia a cargo de varios balnearios, no respondió solicitudes de entrevista de este diario. En la última orden ejecutiva del gobierno, se determinó que los balnearios permanecerán cerrados hasta nuevo aviso.