Miércoles, 12 de Agosto de 2020

Elevar en 10% el precio del alcohol retrasa en al menos 6 meses el inicio del consumo

ChileEl Mercurio, Chile 12 de agosto de 2020

Esto, además, reduce las conductas de riesgo asociadas. El beneficio es mayor si se combina con medidas efectivas de restricción a los lugares de venta, entre otras, advierten los expertos.

Mientras más tarde un joven comienza a beber, hay menos riesgo de que desarrolle prácticas de consumo dañino.
Y según un nuevo estudio, un aumento del 10% en el precio del alcohol se asocia con un retraso de al menos seis meses en el inicio del consumo entre adolescentes.
La investigación, publicada en la revista Addiction, fue realizada por académicos de la U. Adolfo Ibáñez (UAI) junto a investigadores de la U. McMaster (Canadá) y de la U. de Illinois (EE.UU.), a partir de datos de 248 mil estudiantes chilenos, encuestados entre 2003 y 2015 para el informe de consumo de alcohol y drogas que realiza el Senda.
Para ello, los investigadores asociaron la edad de inicio del consumo con el precio del alcohol en ese momento.
"Ya existía evidencia sobre cómo los precios influyen en la edad de inicio del consumo, pero algo que logramos demostrar es que eso afecta también la forma en que se consume alcohol a futuro", cuenta Guillermo Paraje, académico de la Escuela de Negocios UAI y autor principal del estudio. "Mientras más jóvenes comienzan, más probabilidades de presentar episodios de consumo intensivo" en breves períodos de tiempo.
Un problema que no es ajeno a la realidad local: seis de cada diez (62%) adolescentes y jóvenes de 8º básico a 4º medio reconocieron haber ingerido cinco o más vasos de alcohol en una sola ocasión en el último mes, según los datos del Senda de 2019.
Disponibilidad
"El consumo de alcohol es nocivo para la salud a cualquier escala, pero esos consumos intensivos y en exceso son todavía más peligrosos, porque se asocian con accidentes de tránsito, riñas, consumo de otras sustancias, embarazos no deseados", advierte Paraje.
Eso sin olvidar que el consumo temprano está vinculado a mayor riesgo de problemas neurológicos.
Según la OMS, aumentar el impuesto a las bebidas alcohólicas es una de las mejores políticas para evitar o retrasar el inicio de su consumo. Pero por sí sola no basta, reconocen los expertos. "Existe mucha evidencia de que dificultar el acceso físico -lugares de venta, horarios y supervisión- también favorece una disminución del consumo; así como la restricción a la publicidad", precisa el doctor Carlos Ibáñez, psiquiatra de la Clínica Las Condes, quien no participó en el estudio.
De hecho, la pandemia ofrece un ejemplo en esa línea. Según un sondeo dado a conocer este miércoles por Senda, el 41,8% de los chilenos reconoció estar tomando menos alcohol debido a la crisis sanitaria. De ellos, poco más de un tercio dice que se debe a que hay "menos oportunidades" debido a las restricciones asociadas.
"Eso confirma que la gente se mueve según la disponibilidad que hay", dice Ibáñez. Como académico de la U. de Chile, coordina un programa piloto en seis colegios chilenos, inspirado en el modelo islandés, país que logró reducir las tasas de consumo en adolescentes.
Allí, además de aumentar precios y regular la publicidad, "una clave fue reducir las patentes de alcohol. En Chile hay una patente cada 600 habitantes; en Islandia es una cada 21 mil. La recomendación de la OMS es de una por cada diez mil", precisa.
"Se ha hecho muy poco y en eso el lobby de la industria ha sido mucho más fuerte que el del tabaco", advierte Paraje, quien agrega que en Chile, además, el alcohol es barato. "Comparado con otros países productores, tiene los precios más bajos en bebidas de mayor graduación alcohólica".
Todo esto contribuye a que Chile lidere la ingesta de alcohol en América Latina, con 9,6 litros al año por persona, casi el triple de lo que la OMS considera riesgoso.
"En otros países que tienen niveles más altos de consumo, este está más repartido en la semana. En Chile se suele concentrar en dos días, sobre todo en los más jóvenes", puntualiza Paraje.
Baja percepción de riesgoOtro factor que juega a favor del consumo es la menor percepción de riesgo hacia el alcohol. A diferencia del tabaco, que es dañino independiente de la cantidad, "en el alcohol existen dosis de bajo riesgo (una unidad de medida estándar al día en mujeres y dos en hombres, ambos sobre 18 años)", dice el doctor Carlos Ibáñez. "Pero que exista una dosis de bajo riesgo no significa que sea recomendada", agrega, debido a los datos de los últimos estudios.