Domingo, 07 de Marzo de 2021

Cambio económico

ColombiaEl Tiempo, Colombia 23 de febrero de 2021


Sergio Calderón
Crecen las voces de los que reconocen que la economía colombiana está en crisis


Sergio Calderón
Crecen las voces de los que reconocen que la economía colombiana está en crisis. Tres exministros (Villegas, Cárdenas y Acosta) han presentado crudos diagnósticos de lo que está sucediendo y de lo que nos espera si no hay un cambio drástico y decidido del rumbo. Ellos tratan de llamar la atención de los encargados de la política económica para que no nos suceda lo mismo que al mundo, por mirar pasmado los efectos del cambio climático, sin que nadie haga nada. Estos analistas son los Gretas de la economía, porque hablan duro y con la verdad, pero parece que nadie los escucha. Colombia no puede seguir en su actual modelo económico, que solo demuestra que los encargados del tema llevan años cobrando el sueldo por un precario mantenimiento del edificio, sin aceptar que este se está derrumbando. Seguimos montados en los combustibles fósiles, y empeñados en que las multinacionales son necias si no invierten en nuestro subsuelo. Ellas ya se dieron cuenta de que el futuro está en las energías renovables no convencionales y se están replegando y cambiando su modelo de negocio. Mientras tanto, perderemos divisas, empleos, regalías e impuestos. Además, esta semana se conoció que las reservas de petróleo y gas nos alcanzan para siete años más. Después los importaremos y se abrirá un roto aún más grande en nuestras cuentas externas. Seguimos indiferentes ante el marchitamiento del sector real de la economía. El PIB cayó 6,8% en 2020, pero el componente de bienes (sector agropecuario, minería y petróleo, industria manufacturera, construcción y producción de electricidad, gas y agua), cayó 10,5%. "No importa", dirán los economistas jóvenes, "la mayor participación de los servicios es señal de madurez". Yo estaría de acuerdo, si nuestros servicios fueran modernos y competitivos, y no informales y de mala calidad. Por algo será que nuestra balanza de servicios tiene un déficit de US$4.000 millones. A nadie pareció importarle que la construcción hubiera caído 27,7%. Ese paciente se está asfixiando, y no hay nadie en el gobierno preocupado por el tema. Hay que recordarles que fue este sector el que apoyó la modernización del país en los setentas, cuando Misael Pastrana lo priorizó, y el que evitó que la economía se derrumbara en los ochentas, cuando Belisario Betancur acogió las tesis del profesor Lauchlin Currie, sobre el sector líder. Las Cuatro Estrategias y Cambio con Equidad son documentos que deberían estar leyendo hoy en el Conpes y en el Consejo de Ministros. Política industrial es un término que nadie en el país quiere oír ni dedicarle tiempo. Pero si no se formula una nueva y se pone a andar, en poco tiempo seremos expulsados de la Ocde, porque en el club de las buenas prácticas no puede estar el que hace todo mal. Y tendremos que refundar el movimiento de no alineados, Unasur y todos los grupúsculos de perdedores.
Economista