Lunes, 01 de Junio de 2026

"Libre asociación es distinta a la independencia"

Puerto RicoEl Nuevo Día, Puerto Rico 17 de mayo de 2021

WASHINGTON

WASHINGTON.- El exembajador Peter Rosenblatt, el funcionario que a nombre de la Casa Blanca fue el principal negociador de los pactos de libre asociación con islas del Pacífico, no cesa de acentuar que, en ese tipo de acuerdo, cabe todo lo que las partes quieran incluir, y rechaza que ese status político se describa como una forma de independencia.
"En el derecho internacional, la libre asociación es reconocida como un status político separado y distinto a la independencia", indicó Rosenblatt, antes de contestar preguntas en el pódcast "Desde Washington".
Rosenblatt negoció, bajo el gobierno de Jimmy Carter, los pactos de libre asociación con las islas Marshall, Palau y de la Federación de Estados de Micronesia, acuerdos que fueron finalizados bajo la administración de Ronald Reagan, revisados en 2003 y que se quieren actualizar a más tardar en 2023.
Antes, Rosenblatt tuvo funciones civiles en la Casa Blanca de Lyndon B. Johnson, incluso como cónsul general en Saigón.
Los pactos de libre asociación fueron acordados en conjunto con las tres islas naciones -ocupadas por Estados Unidos tras la Segunda Guerra Mundial y luego administradas por un fideicomiso de las Naciones Unidas-, aunque los asuntos económicos se negociaron por separado.
Se trata de islas naciones de poca población, que nunca fueron un territorio estadounidense. Micronesia tiene 115,000 habitantes, las islas Marshall cerca de 60,000 y Palau, unos 18,000.
Como sucedió con las islas municipio de Vieques y Culebra, las Islas Marshall fueron utilizadas para beneficio del Pentágono, pero los ejercicios militares tuvieron allí otra dimensión. Entre 1946 y 1958, Estados Unidos detonó 67 bombas nucleares en cuatro de sus atolones.
Las autoridades de las Islas Marshall han denunciado que Estados Unidos no ha aceptado su responsabilidad con los problemas de salud de sus residentes y las consecuencias que aquellas pruebas tuvieron sobre el ambiente.
Las autoridades de esas islas del Pacífico -con representación ante la ONU- no se plantearon alcanzar el status territorial colonial que tiene Puerto Rico. "Los isleños no lo querían. Por el otro lado, no querían estar completamente separados de Estados Unidos", dijo Rosenblatt, quien reside en la zona de Washington D.C., donde, a los 83 años, tiene su oficina.
Las administraciones de Donald Trump, Barack Obama y George W. Bush, al atender el tema del status, han incluido la libre asociación como una opción para Puerto Rico, pero la han definido como una forma de independencia.
Rosenblatt afirmó que no solo el derecho internacional contradice esa afirmación, sino que los acuerdos con Micronesia, Marshall y Palau, por delegar su defensa a EE.UU., evidencian que no se trata de una relación plenamente soberana.
"El poder principal que ejerce un país es la defensa y seguridad nacional. Los isleños estaban perfectamente contentos de que Estados Unidos tuviera completa autoridad en defensa y seguridad nacional. Ese no sería el caso si fueran plenamente independientes", afirmó.
Rosenblatt señaló que, durante las negociaciones con la delegación de EE.UU., un representante de las Islas Marshall "dijo que querían tener un breve momento de independencia antes de convertirse en un país en libre asociación". "Rechacé eso. Estados Unidos no estaba interesado en complicar más todo el proceso para moverse de ser un fideicomiso a la independencia", para luego ser declarado un país en libre asociación, explicó.
Porque nunca han sido ciudadanos de EE.UU., el tema de la ciudadanía estadounidense no estuvo bajo discusión. "Es un asunto que sería muy importante en las negociaciones entre Puerto Rico y EE.UU.", dijo.
El Ejecutivo estadounidense ha indicado, por ejemplo, en el informe de 2011 del grupo de trabajo de la Casa Blanca del presidente Obama sobre la isla, que la libre asociación "proporcionaría un Puerto Rico independiente con una relación cercana con los Estados Unidos". Ese informe recomendó que los puertorriqueños que son ciudadanos estadounidenses "retengan la ciudadanía estadounidense" bajo la libre asociación.
El reporte de 2011 reconoció que los ciudadanos de las islas del Pacífico con un status de libre asociación "pueden trabajar y asistir a escuelas en los Estados Unidos", aunque no son ciudadanos estadounidenses. "No es de una duración indefinida, pero hasta ahora, por lo que conozco, la gente que viene aquí bajo ese apartado nunca se les ha pedido irse al terminar el empleo o la educación que tuvieron en este país", afirmó Rosenblatt.
Bajo el pacto revisado vigente con Micronesia, Marshall y Palau, esas islas naciones del Pacífico tienen acceso en conjunto a cerca de $3,500 millones en fondos federales. Pueden recibir, además, asistencia por desastres.
Por ejemplo, Micronesia recibe $110 millones anuales, y tienen acceso a subvenciones federales en las áreas de educación, salud, infraestructura, ambiente y el desarrollo de los sectores público y privado.
Japón y Australia son países que también asisten a esas islas del Pacífico, según el Servicio de Investigaciones del Congreso.
Si estuviese negociando un pacto de libre asociación con Estados Unidos, Puerto Rico pudiera tener "cualquier nivel de asignaciones que las dos partes estén de acuerdo", sostuvo Rosenblatt.
Al ser preguntado si es un planteamiento real aspirar a mantener el actual nivel de asignaciones que recibe la isla, Rosenblatt afirmó: "Es una realidad si el Congreso y la Rama Ejecutiva (federal) están de acuerdo y, por supuesto, Puerto Rico".
La libre asociación implica que cualquiera de las partes puede pedir retirarse del pacto, pero Rosenblatt dijo que deberá hacerse "utilizando los mismos procesos que se utilizaron para adoptarlo".
Rosenblatt dijo que no le corresponde indicar si la libre asociación es la alternativa adecuada para descolonizar a Puerto Rico, pero consideró que, aunque técnicamente los puertorriqueños de la isla pueden plantearse ser un estado de Estados Unidos, políticamente no le parece una opción en este momento.
Ante la incertidumbre sobre el debate de status en el Congreso, Rosenblatt afirmó que crear un comité del Ejecutivo federal puede avanzar la discusión. "Si el Congreso no ejerce ese liderato, (la dirección) tiene que venir de la Rama Ejecutiva", subrayó.

La Nación Argentina O Globo Brasil El Mercurio Chile
El Tiempo Colombia La Nación Costa Rica La Prensa Gráfica El Salvador
El Universal México El Comercio Perú El Nuevo Dia Puerto Rico
Listin Diario República
Dominicana
El País Uruguay El Nacional Venezuela