Jueves, 18 de Julio de 2024

Mezclando creatividad, ciencia y tecnología, jóvenes buscan dar solución a problemas de la comunidad

ChileEl Mercurio, Chile 20 de noviembre de 2023

"Solve for Tomorrow" invitó a escolares de todo el país a generar propuestas para combatir dificultades relacionadas con el ambiente, la salud, seguridad e inclusión, entre otros.

A Nicolás Yáñez (14) no siempre le resulta fácil interactuar con sus compañeros. "Soy una persona neurodivergente y, por lo mismo, de repente me complica hablar. Hay veces que digo las cosas muy rápido", explica el estudiante de 1° Medio del Kingston College de Concepción.
A propósito de su experiencia con este tema, y aprovechando su entusiasmo por la programación, junto a la también escolar Francisca Bello -además de la mentoría del profesor Jorge Zurita- nació hace unos meses "Project Kingston", un videojuego que ayuda a jóvenes con trastorno del espectro autista (TEA) a mejorar sus habilidades de comunicación e interacción social dentro del entorno escolar. A través de una interfaz amigable, la iniciativa permite practicar destrezas como la conversación o el reconocimiento emocional.
"Quería que fuera un regalo para las personas que tienen dificultades como yo", dice a propósito de esta propuesta, que fue anunciada como una de las cinco finalistas del programa educativo "Samsung Solve for Tomorrow". La iniciativa es ejecutada en Chile por País Digital y tiene por objetivo que los estudiantes encuentren soluciones a problemas ambientales, de salud, seguridad, inclusión y energéticos, a través de las ciencias, tecnología, ingeniería y matemáticas.
Este año, casi 2.400 estudiantes de todo el país participaron en la convocatoria, sumando 661 postulaciones de 13 regiones.
Detectores
Otro de los proyectos finalistas también pone el foco en niños con TEA, específicamente centrándose en el hecho de que "suelen tener alta sensibilidad al ruido", como explica Benjamín Labra, estudiante de 18 años del Colegio Esperanza de Quilpué y parte de "Seekers of Silence", propuesta que plantea el desarrollo de un dispositivo para detectar y controlar los niveles de ruido en tiempo real.
"Proponemos un dispositivo que lea los decibeles que hay en una sala de clases y muestre colores según la gravedad: verde, amarillo o rojo. La idea es que los propios estudiantes, en base a esta guía, se den cuenta de que el volumen está muy alto y ellos mismos se regulen, empatizando con quien tiene TEA", dice Labra sobre el proyecto que presentó junto al profesor Carlos Zuleta y otros cuatro compañeros.
En el caso del equipo detrás de "D-Micrótico", la preocupación está puesta en los microplásticos. Benjamín Valdebenito, alumno de 17 años del Colegio Santo Tomás de Puerto Montt, comenta que de la mano del profesor guía Erwin Yáñez y junto a otros dos compañeros, comenzaron a leer estudios que indican que estos "están empezando a llegar a nuestra comida y después de eso a nuestro organismo".
Ante los problemas de salud que aquello supone, optaron por generar un detector que mide la presencia y concentración de microplásticos en los alimentos.
El prototipo se está actualmente armando y Valdebenito lo describe como "un binocular; una especie de microscopio".
Los otros dos proyectos se centran en la energía. "Nuestro proyecto consiste en un sistema que, a través de una antena, capta las ondas emitidas por los teléfonos, refrigeradores, computadores, entre otros, y las procesa para aprovechar la energía que estas llevan", comenta Matías Verdugo (15) del Colegio Santa Cruz de Unco, de Santa Cruz, a propósito de la iniciativa "Elektronet", que elaboró junto a otros dos compañeros y la guía de la profesora Natalia Navarro. La propuesta es luego hacer uso de la energía almacenada, para, por ejemplo, "encender una luz o un sistema de prevención de incendios", señala.
Por su parte, Sofía Olhaberry (16) y sus compañeros del Colegio San José de Chicureo proponen usar la energía del sonido de los automóviles en autopistas urbanas para generar luz en áreas con alta delincuencia.
"Se trata de tomar las vibraciones de sonido que se producen en las autopistas y almacenarlas en una batería. Estas vibraciones van a ser captadas mediante materiales piezoeléctricos y se convertirá (de energía cinética) en eléctrica", explica Olhaberry sobre la propuesta de "Electricistas del Sonido", grupo que involucra a cuatro compañeros y a la profesora Catalina Carvallo.
Todos los proyectos descritos serán evaluados por un jurado en la gran final del concurso, a realizarse en Santiago el 23 de noviembre.
La Nación Argentina O Globo Brasil El Mercurio Chile
El Tiempo Colombia La Nación Costa Rica La Prensa Gráfica El Salvador
El Universal México El Comercio Perú El Nuevo Dia Puerto Rico
Listin Diario República
Dominicana
El País Uruguay El Nacional Venezuela