‘La agenda de reactivación sigue siendo preponderante’
El crecimiento de la actividad económica en el país dependerá de que las políticas públicas y las inversiones privadas se alineen con objetivos estratégicos
El crecimiento de la actividad económica en el país dependerá de que las políticas públicas y las inversiones privadas se alineen con objetivos estratégicos. Sin esa articulación, será difícil mantener el impulso positivo que hemos visto en ciertas regiones y sectores. Es importante, por lo tanto, que el Gobierno tome medidas concretas para fortalecer no solo las condiciones de inversión, sino también la confianza del sector privado. Proyectos bien ejecutados no solo generan empleo en el corto plazo, sino que también crean las bases para un crecimiento.
Con el arranque del nuevo año, los centros de estudio económico empezaron a hacer sus proyecciones de crecimiento y movimiento de la economía para 2025 y en Corficolombiana se mostraron optimistas por el tránsito que está haciendo para salir del túnel de la desaceleración, poca confianza e incertidumbre. En charla con Portafolio, César Pabón, director de investigaciones económicas de Corficolombiana, indicó que lo más importante es concretar todos los anuncios que se hicieron el año pasado, como el de la reactivación económica. ¿Cómo inicia el 2025? Me gustaría partir entendiendo de dónde venimos para analizar lo que nos espera. Diría que venimos de una reactivación económica que avanza, aunque a paso lento. Hace un año, recuerdo que pronosticamos un crecimiento entre el 1% y el 1,5% para el cierre del año y en ese momento advertí que el crecimiento podría alcanzar el 1,8%, pero condicionado a la implementación de una política de reactivación económica. Lo cierto es que esa política de reactivación no se materializó como se esperaba. Aunque el gobierno hizo varios anuncios, estos no se concretaron en acciones específicas. Sin embargo, según nuestras estimaciones, el 2024 cerrará con un crecimiento del 1,8%. Esto se explica por diversos factores. ¿Cuáles factores? Primero, la reducción de las tasas de interés, aunque lenta y cautelosa, ha aliviado los bolsillos de los colombianos. Asimismo, la disminución de la inflación ha sido significativa. Comenzamos el año con una inflación cercana al 9% y la cerramos en cerca del 5%. Este alivio ha contribuido a mejorar la capacidad de gasto de los hogares. Otro factor clave ha sido el ingreso masivo de remesas, un fenómeno que superó las expectativas. Estimamos que 2024 cerrará con ingresos por remesas cercanos a los $50 billones, el nivel más alto de la historia reciente y casi el triple de lo registrado años atrás. ¿Qué más ha influido? También está que el mercado laboral ha mostrado resiliencia. Las cifras más recientes nos sorprendieron positivamente, manteniéndose en un dígito, lo que refleja una recuperación gradual. Este conjunto de factores -reducción de tasas de interés, menor inflación, aumento de remesas y un mercado laboral resiliente- nos da señales de reactivación económica que esperamos se mantengan en 2025. Por eso, nuestro informe lleva como título "Luz al final del túnel". Creemos que existe esta luz debido a los avances mencionados. Estimamos que la economía crecerá un 1,8% en 2024 y un 2,6% en 2025. Este crecimiento del 2,6% implica que casi todas las principales ramas de la actividad económica, con excepción de la minería, estarían en terreno positivo. ¿Tenemos el camino despejado? Aunque estos resultados son alentadores, también debemos reconocer que no alcanzan el nivel deseable. El crecimiento potencial de la economía debería estar por encima del 3%. En este sentido, la falta de una agenda clara de reactivación económica sigue siendo una limitación importante. Por ejemplo, un punto preocupante es que, a pesar de un desempeño más favorable en términos de crecimiento, la inversión se mantiene en terreno negativo. Esto es un tema crítico, ya que afecta directamente las perspectivas de mediano y largo plazo. Por eso, aunque hablamos de una luz al final del túnel, también identificamos algunas neblinas y nubarrones en el camino para 2025 como, por ejemplo, la inflación. ¿Se necesita aún el plan de reactivación? El llamado a la agenda de reactivación sigue siendo preponderante porque sí creo que vamos a lograr un resultado de crecimiento asociado a factores distintos a los que esperábamos que fueran a impulsar la actividad económica. Sí creemos que, en el 2025, y en particular mirando a mediano plazo, sigue siendo esencial una agenda de reactivación económica. Lo cierto es que las agendas de reactivación a nivel local han mostrado ser muy efectivas. Prueba de ello, por ejemplo, es el resultado de obras civiles, una de las grandes sorpresas del 2024. Esto se debe principalmente al componente de obras civiles de construcción, muy asociado a proyectos como el TransMilenio y también el metro de Medellín.