Así es la biodiversidad única de Cochamó, la zona cercana al incendio originado en Argentina
El alerce y el ñirre son árboles que conviven con mamíferos como la güiña y el pudú, y con aves como el hued-hued, en este ecosistema reconocido a nivel mundial por su alta concentración de especies.
El incendio forestal que afecta desde diciembre al sur de Argentina -a la fecha ha consumido más de 11 mil hectáreas- y que alcanzó territorio chileno en la comuna de Cochamó (Región de Los Lagos) llegó a una zona de gran biodiversidad.
Al cierre de esta edición, el incendio había afectado 0,2 hectáreas de esta comuna y estaba en combate, según Miguel Leiva, director regional de Conaf Los Lagos.
El área afectada, que se ubica por la zona del Paso El León, se encuentra dentro de un ecosistema de gran valor biológico, "con predominancia de bosque nativo valdiviano, el gran pulmón verde del sur de Sudamérica", señala Claudio Azat, director del Instituto One Health de la U. Andrés Bello.
Allí está el Santuario de la Naturaleza Valle Cochamó, una de las áreas protegidas de mayor extensión del país.
"Cochamó forma parte del hotspot chileno de biodiversidad, un área reconocida a nivel mundial por su alta concentración de especies endémicas y su vulnerabilidad", comenta Adison Altamirano, decano de la Facultad de Ciencias Agropecuarias y Medioambiente de la U. de La Frontera (UFRO).
Entre las especies de flora más representativas de la zona está el alerce ( Fitzroya cupressoides ). "Un árbol emblemático y en peligro de extinción, debido a la deforestación histórica", señala Altamirano. "Este ayuda a estabilizar los suelos y regula el ciclo hídrico", añade.
Rafael García, investigador del Instituto de Ecología y Biodiversidad (IEB) y de la UdeC, comenta que este árbol "también es particularmente vulnerable debido a su lento crecimiento".
Con él conviven otras especies con un rol ecológico clave, agregan los expertos. Algunos de ellos son el ñirre ( Nothofagus antarctica ), un árbol que "crece en zonas húmedas y frías, formando bosques densos que previenen la erosión y retienen agua en los suelos. También destaca otro árbol, el coigüe ( Nothofagus dombeyi ), que "contribuye a la estabilidad ecológica y proporciona refugio y alimento para muchas especies de fauna", subraya Altamirano.
En la zona habitan diversas especies de animales que podrían verse afectadas por el incendio, incluyendo mamíferos, como el huemul, el puma, la güiña, el pudú y la vizcacha de la Patagonia.
Este último "es un roedor endémico, crucial para el control de la vegetación en zonas montañosas", agrega el académico.
"También hay anfibios, como la ranita de Darwin, que está fuertemente amenazada, además de aves como el chucao y el hued-hued", señala García, quien explica que el impacto en la fauna puede manifestarse de distintas formas.
"Por ejemplo, muchas especies se ven obligadas a desplazarse, lo que puede generar competencia territorial entre mamíferos o conflictos con humanos", señala.
Esto ocurre con el puma y los zorros cuando buscan alimento en zonas ganaderas, aseguran los especialistas.
Hábitat fragmentado
"Por otro lado, muchas especies tienen territorios muy específicos, y la fragmentación de su hábitat reduce sus posibilidades de supervivencia", dice Altamirano.
Y añade: "El huemul, por ejemplo, podría enfrentar dificultades para encontrar áreas adecuadas para alimentarse y reproducirse".
"También se produce un desbalance en la cadena trófica, ya que los herbívoros y frugívoros pierden su sustento, lo que a su vez afecta a los depredadores que dependen de ellos", añade García.
En el caso de las aves que dependen del sotobosque (la capa de vegetación que crece debajo del dosel de los árboles), como el chucao y el hued-hued, la pérdida de hábitat debido al fuego podría significar su desaparición de la zona, advierte el académico. Esto, explica, a raíz de que requieren bosques densos y húmedos que no podrían regenerarse rápidamente.
Si bien alrededor de Cochamó hay varios parques nacionales, como el Parque Nacional Alerce Andino -ícono mundial por su endemismo-, Leiva explica que este sitio está más alejado de la zona chilena afectada por el incendio.
Entre las áreas protegidas más cercanas están el Parque Nacional Vicente Pérez Rosales (entre las comunas de Puerto Octay y Puerto Varas) -que colinda con Nahuel Huapi (Argentina)- y más al sur, el Parque Nacional Hornopirén (entre las comunas de Cochamó y Hualaihué).
"Cochamó tiene biodiversidad única que debemos proteger a toda costa (...). No podemos bajar la guardia. En Chile sabemos que estos incendios son una tragedia, un flagelo", dice Leiva.
MigraciónLa destrucción del hábitat en Argentina podría provocar migración de fauna hacia Chile, considerando las similitudes ecológicas, advierte Miguel Leiva, de Conaf. "Los animales buscan trasladarse a zonas donde puedan encontrar agua, comida y refugio", explica Leiva. "Chile podría convertirse en su nuevo destino debido a que su hábitat ha quedado completamente alterado", agrega. Entre las especies que podrían cruzar están el puma, el pudú y la güiña, todas con presencia en ambos lados de la cordillera.