El futuro de los megaconciertos en Chile tras la cancelación de Shakira
El gremio de productores de espectáculos afirma que esto no afectará a los próximos eventos de este tipo en el país, mientras todavía se espera que los shows de la cantante colombiana sean reprogramados.
El paso de Shakira por Chile debieron ser dos noches de una fiesta pop plagada de éxitos. Era el reencuentro de la cantante colombiana con el público local, luego de casi siete años. Pero su insólita cancelación, a solo una hora y media del momento pactado en que el pasado domingo se iban a abrir las puertas del Estadio Nacional, ya con una multitud en los alrededores del recinto esperando por ese momento, solo amplificó la molestia de sus fans, que se extendió hasta ayer por la falta de claridad y de entrega de una información oportuna.
Pasado el mediodía de ayer, Fenix Entertainment, la productora encargada del espectáculo, recién hizo oficial la cancelación de la segunda fecha, cuando los trascendidos el mismo domingo ya habían hecho evidente que el problema técnico señalado, del desnivel encontrado en el suelo, en el lugar del escenario, era mucho más serio e imposible de solucionar para cumplir con la seguridad del show en la última fecha comprometida.
El comunicado informó que seguían buscando soluciones, "trabajando día y noche para realizarlo lo antes posible", pero sin ahondar en las causas del problema ni de eventuales fechas de reprogramación o la devolución de las entradas.
La noticia de esta cancelación, al ser Shakira una figura global, se esparció rápidamente por el mundo dejando en mal pie a la producción local, a quien la artista responsabilizó del bochornoso problema. Un hecho que los empresarios de espectáculos agrupados en la Agepec -Fenix Entertainment no forma parte- matizan y son claros en que esto no debería afectar en el futuro la llegada de otros megaconciertos.
Jorge Ramírez, su gerente general, destaca un punto que, aunque es el resultante del conflicto, también entrega tranquilidad en que las exigencias sí se cumplen. "En perspectiva, aunque nadie lo quiere poner en valor, hay que apreciar que tanto por parte del artista y de la producción se suspenda un evento que no da garantías de seguridad", plantea.
Según señala, en los últimos años, "más de 30 eventos de alta convocatoria, que tienen tanta o más complejidad que el de Shakira, se han realizado sin ningún inconveniente, como U2, Coldplay, The Rolling Stones, y en el mundo urbano Karol G o Bad Bunny", y argumenta que este es un caso puntual, por lo que "pensar que en este país no se puedan hacer grandes eventos sería desproporcionado y una mirada muy miope", afirma.
Ramírez agrega que en Chile existen los equipos necesarios para producir shows . "Categóricamente, la situación de Shakira no complejizará para nada la producción de grandes espectáculos en el país", dice en función a futuros eventos de alta convocatoria que aún se encuentran en negociaciones para los próximos meses.
Conocida la insólita cancelación del show de Shakira, el Servicio Nacional del Consumidor (Sernac) ofició a la productora del evento y no descartó iniciar los trámites para una demanda colectiva que canalice los reclamos y la indignación del público, sobre todo, de los que viajaron desde regiones o, incluso desde fuera del país especialmente a estos dos conciertos, entre ellos fans de Bolivia, Uruguay y Paraguay, destinos no incluidos en la gira de Shakira, incurriendo en gastos de transporte aéreo o terrestre, además de la hotelería.
El Sernac instó a realizar los reclamos en su página web o call center para buscar las compensaciones por los daños y perjuicios afectados.
Le cantó a sus fans
Anoche, cerca de las 21:15 horas, Shakira bajó de su habitación del Hotel Mandarín Oriental, en Las Condes, donde se había congregado un grupo de seguidores.
La cantante accedió a firmar autógrafos y sacarse algunas fotos con sus fans, separados por una reja. Luego, junto a un guitarrista, interpretó su canción "Antología", que fue coreada por los presentes.
"Gracias por el apoyo, los quiero mucho", fue lo único que dijo tras este breve e improvisado saludo musical, a modo de despedida. Shakira había llegado a Santiago en la madrugada del sábado pasado.
Su gira lleva menos de un mes y ha enfrentado varios problemas técnicos y retrasos en algunas fechas, además de las dos cancelaciones previas antes de llegar al país, primero por salud, en Lima, y luego por la caída del techo en el escenario que se montaba en Medellín. Su tour sigue el viernes en Buenos Aires.
Una eventual reprogramación de Santiago para noviembre, considerando la nueva fecha de Lima, para el 15 y 16 de ese mes, tampoco es tan clara, considerando el uso del Estadio Nacional ya reservado el día 19 para el concierto de Oasis.