Jueves, 26 de Marzo de 2026

Seis décadas de Ruth Benzacar: tres generaciones de mujeres audaces

ArgentinaLa Nación, Argentina 24 de febrero de 2025

Ruth Benzacar con su hija Orly y su nieta Mora, en Florida 1000 La primera vez que Ruth Benzacar quiso vender una obra, no lo logró

Ruth Benzacar con su hija Orly y su nieta Mora, en Florida 1000



La primera vez que Ruth Benzacar quiso vender una obra, no lo logró . Le ofrecieron pagarle apenas el diez por ciento de su valor a mediados de la década de 1960, mientras su familia atravesaba dificultades económicas. Con su marido, Samuel, habían decidido desprenderse de los cuadros de artistas de La Boca que decoraban su PH sobre la calle Valle 351, en Caballito, donde vivían con sus dos pequeños hijos: Ariel y Orly. Allí comenzaría hace seis décadas la historia de una de las principales galerías de arte de la Argentina, pionera en la lucha por el reconocimiento internacional de los artistas locales contemporáneos , que celebrará el aniversario con un programa de actividades especiales .

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"Una obra artística siempre habla por usted, en todo momento recuerda su personalidad, su gusto ; es su intérprete frente a los demás. Le sugerimos tenerse presente en este fin de año y que lo tengan presente sus amistades, sus colaboradores y clientes amigos", decían las tarjetas de invitación firmadas por Ruth en 1967 , en las que ofrecía desde óleos y grabados hasta tapices, cerámicas y fotografías. También invitaba a compartir el café turco que impregnaba con su aroma el hogar donde su emprendimiento comenzaba a crecer como "Benzac Art" . Antonio Berni durante una charla en la primera sede de la galería en Caballito, en 1967

"Ruth comienza sin miedo al fracaso; viene del fracaso. Y esta marca, unida a la herencia cultural y genética de la persecución, la migración y la refundación cultural de sus padres ha de estar en el fondo de un carácter cercano a la intrepidez. A la Ruth marchand de los años siguientes no la arredrará el riesgo, no la detendrá el error, no la desanimará la mala época ", escribe el economista e historiador Daniel Larriqueta sobre esta descendiente de inmigrantes de Samarcanda, cuyo apellido de soltera era Issaharoff, en el libro publicado por la Fundación Espigas en 2005. Una de las reuniones que Ruth Benzacar organizaba en su casa de la calle Valle, en 1967

Ruth murió como consecuencia de un paro cardíaco a mediados de mayo del 2000 , hace casi un cuarto de siglo, tras un largo día de trabajo en arteba. " Su presencia era conocida en las ferias de arte contemporáneo de Madrid, París o Miami, y en las subastas de arte latinoamericano de Nueva York , donde en los últimos años protagonizó una exitosa gestión con la obra de Antonio Berni -escribió horas después Alicia de Arteaga , al despedirla desde las páginas de LA NACION-. A pesar de ser una mujer acostumbrada a moverse en el gran circuito, Ruth tenía la rara virtud de crear lazos entrañables con la gente más diversa ". Ruth Benzacar y su madre, Judith, con piezas del "Rompecabezas" de Jorge de la Vega vendidas a Eduardo Costantini

Su gran carisma y capacidad de empatía no sólo contribuyeron a entusiasmar a los principales coleccionistas de la Argentina para invertir en arte contemporáneo -dicen que Amalita Fortabat llegó a comprarle muestras enteras-, sino también a convertirse en una referente global : representó por primera vez a América Latina en el Comité Organizador de ARCO , feria en la que empezó a participar en 1988, y en 1991 fue elegida como una de las doscientas mejores galeristas del mundo. Incluso fue pionera en tener un espacio televisivo en el que presentaba artistas y sus obras en Canal 13, en el programa Panorama hogareño , que permitió -en blanco y negro- acercar el arte a otros públicos. Ruth Benzacar y su hija, Orly, retratadas por Alberto Goldenstein

"Ella empezó en 1965, y en 1966 ya se fue a Nueva York con mi viejo y una tecnología bastante novedosa: unos carrouseles de Kodak que permitían sincronizar un audio con una pasada automática de las diapositivas -cuenta a LA NACION Orly, que tomó la posta de la galería con su hija Mora y fue dos veces presidenta de la cámara de galerías Meridiano-. Con un audio que explicaba y música de Piazzola, el audiovisual se llamó Veinte pintores argentinos . Incluía obras de Juan Batlle Planas, Juan Carlos Castagnino, Antonio Berni. Y hasta que no lo proyectó en el MoMA, no volvió. Se fue a tocar la puerta, sin permiso, y conoció a Waldo Rasmussen , que dirigía el programa internacional del museo. Se hicieron amigos. En 1993 él organizó una gran muestra titulada Artistas latinoamericanos del siglo XX ; buena parte del incentivo y motor de exposición fue el vínculo entre ellos". Orly Benzacar y Mora Bacal, actuales directoras de la galería, en la sede de Villa Crespo

Ese fue apenas uno de los hitos que recuerdan la segunda y tercera generación de mujeres directoras de este proyecto autogestionado. " ARCO fue el trampolín de posicionamiento internacional del nombre de la galería -continúa Orly-. Mi mamá fue convocada por Rosina Gómez Baeza , que era la directora de la feria. Le dice: ‘¿Me acompañás a hacer una gira por Latinoamérica?’ Estas dos señoras se fueron a recorrer la región y mi mamá le presentó a Rosina a las principales galerías . Los fundadores de OMR, una de las galerías más importantes de México, nos dijeron que gracias a esa presentación ellos comenzaron a participar de ferias internacionales". La entrada de Florida 1000, un espacio subterráneo diseñado por Luis F. Benedit

Otro hito fueron las mudanzas : en 1974 al nuevo departamento familiar de Talcahuano 1216 , mucho más céntrico; casi una década después a un espacio propio, en el subsuelo de Florida 1000 , y a fines de 2014, cuando estaban por cumplir medio siglo, al actual galpón remodelado de Villa Crespo . Así, hija y nieta demostraron una vez más haber heredado la visión de Ruth : en ese barrio donde entonces abundaban los talleres mecánicos ahora crecen como hongos modernos edificios de departamentos y oficinas. La galería vendió el primer video de Liliana Porter, amiga de la familia, al Museo Reina Sofía en 1999

Durante cinco años, ambas dirigieron la única galería argentina en Art Basel en Basilea. Ya participaban en Art Basel Miami Beach desde su debut en 2002, cuando sorprendieron al apostar por dos instalaciones de Jorge Macchi y Leandro Erlich . Para su sorpresa, se vendieron. Allí suelen exhibir obras de artistas contemporáneos que se ganaron fama global como Tomás Saraceno , Eduardo Basualdo , Chiachio & Giannone y Liliana Porter , cuyo primer video vendieron en ARCO al Museo Reina Sofía. "Se jugó por mostrar un video en el 99, cuando ni siquiera se sabía cómo comercializar una pieza así" , acota Mora. "Lo que el fuego me trajo" (2008), muestra de Adrián Villar Rojas que intervino todo un piso de la galería

A comienzos del milenio comenzaron a impulsar el premio Curriculum Cero , dedicado a artistas que nunca hubieran tenido una muestra individual. De allí surgieron grandes nombres entre los cuales resaltan los de Adrián Villar Rojas y Luciana Lamothe , ya que llegaron a representar al país en la Bienal de Venecia . El rosarino, además, dejó huella en 2008 con una muestra en la que llenó de escombros todo un piso de Florida 1000 para crear una escena apocalíptica. Y en 2017, Macchi continuó la osadía al recrear en tamaño real, adentro de la sede de Villa Crespo, la de Florida 1000 . Mora Bacal y Orly Benzacar con Jorge Macchi, artista que recreó la sede de Florida 1000 dentro de la de Villa Crespo en 2017

El perfil audaz de la galería ya había quedado en evidencia en 1991, cuando Ruth participó del estreno de arteba en el Centro Cultural Recoleta con una sola obra: una instalación de camas de enfermos realizada por Clorindo Testa , titulada La fiebre amarilla . En otra edición de la feria, en el Centro Municipal de Exposiciones, se limitó a otras dos: La Nigromante , de Jorge de la Vega , y La difunta Correa de Berni , comprada por Amalita. "La fiebre amarilla", instalación de Clorindo Testa exhibida en la primera edición de arteba

Fundadora de su propio museo, la presidenta de Loma Negra no fue la única coleccionista que compraba al por mayor. "Un sábado al mediodía llegó un hombre con acento británico y preguntó por obras de Berni. Llevó tres y dejó un cheque por más de un millón de dólares; las retiró meses después. Era un lord amigo de Lady Di", recuerda Norberto Frigerio , director de Relaciones Institucionales de LA NACION, que conoció a Ruth desde la adolescencia. "Era sagaz, incansable, inspirada -agrega sobre la amiga que sería testigo de su casamiento-. Tenía una gran intuición y percepción. Sabía escuchar, y nunca te ibas de su casa sin un buen consejo. Fue una piedra angular en la escena del arte argentino: refundó la forma de mirar e incorporó a los grandes mecenas" . El libro dedicado a Ruth Benzacar, publicado por Fundación Espigas en 2005

Para agendar

El año del 60° aniversario se inaugurará con muestras de Ana Gallardo y Marina de Caro , el 12 de marzo a las 18 en Juan Ramírez de Velasco 1287. Entrada gratis.
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