Las tres preguntas ineludibles del gobierno corporativo de mi empresa hoy
Tengo la impresión de que en gran parte de los directorios y entre los dueños de las compañías en Chile existe conciencia de que el mundo empresarial está cambiando en forma acelerada con la revolución tecnológica en curso
Tengo la impresión de que en gran parte de los directorios y entre los dueños de las compañías en Chile existe conciencia de que el mundo empresarial está cambiando en forma acelerada con la revolución tecnológica en curso. Saben, o al menos perciben, que mucho de lo que les ha permitido sortear con éxito los últimos 30 años ya no les será tan útil para sobrevivir y crecer en los próximos 10 años.
Sin embargo, no es evidente en qué aspectos los gobiernos corporativos requieren cambios. Ahora, si bien no es apropiado generalizar, porque la situación varía de sector en sector y de empresa en empresa, creo que hay preguntas, que he planteado en columnas previas, que hoy son particularmente valiosas que se hagan los accionistas controladores y/o los directorios.
La primera es si el gerente general que tienen actualmente es idóneo para el período que se viene. Esta pregunta es importante porque existen varios casos de gerentes generales que desarrollaron en el pasado una gran labor por largo tiempo, pero que lamentablemente no fueron muy efectivos cuando sus industrias cambiaron sustantivamente. Ahora, no hay que cegarse en este tema, porque lo más probable es que convenga mantenerlo, pero en caso de haber dudas, lo recomendable es evaluar en profundidad el tema para llegar a una posición definitiva al respecto.
La segunda pregunta, la cual es válida especialmente para los accionistas controladores, ya que son ellos los que escogen en Chile a la gran mayoría de los directores en las empresas que controlan, es si el directorio cuenta con las capacidades, conocimientos y experiencias requeridas para cumplir debidamente su rol, considerando los desafíos que debería enfrentar en los próximos años, algunos de los cuales, como planteamos, no coinciden con los del pasado reciente. En este aspecto, la gran duda es si es recomendable hacer ajustes en la composición del directorio para traer habilidades y experiencias que han tomado importancia y no están presentes en la mesa. Por cierto esta es una labor en la que los inversionistas institucionales con participaciones accionarias relevantes también pueden jugar un rol -y de facto lo han hecho en algunas empresas en el último tiempo- vía el apoyo a candidatos a directores que cuenten con las capacidades faltantes, considerando los perfiles de los candidatos que están escogiendo los accionistas controladores. La otra duda es si el directorio cuenta con un presidente que ejerce en plenitud la importante labor que le corresponde realizar.
Una tercera pregunta es si la estrategia de la empresa es adecuada para enfrentar las transformaciones en curso. Para ello es indispensable que el directorio cuente con un análisis exhaustivo de las tendencias y cambios que se están desarrollando e incubando en su industria.
Sin duda hay otras preguntas, pero por razones de espacio me voy a quedar con las tres anteriores, las cuales estimo son las más importantes para la gran mayoría de las empresas en la actualidad.