La verdadera consulta
Contra las cuerdas después del rechazo a la reforma laboral, y anticipando lo que viene con la reforma de la salud, el presidente Petro ha decidido jugarse el todo por el todo con una consulta popular
Contra las cuerdas después del rechazo a la reforma laboral, y anticipando lo que viene con la reforma de la salud, el presidente Petro ha decidido jugarse el todo por el todo con una consulta popular. Frente a su incapacidad para ofrecerle soluciones concretas al país, el petrismo decidió dedicarse a adelantar la campaña política. En vez de enfrentar las múltiples crisis que atraviesa el país, que es lo que debería hacer, opta por la movilización como estrategia de supervivencia política. Resolver problemas es lo último que el Gobierno quiere hacer. Eso quedará para quien llegue en 2026. Lejos de buscar caminos de construcción de soluciones, la consulta popular es un ejercicio desesperado por tratar de controlar la conversación nacional y servir de trampolín hacia las elecciones de 2026. Se da por descontado que la consulta incluirá unas preguntas generales que le garanticen una importante cantidad de votos. Ayer en la tarde, en su publicación número 21 del día en la red social X, Petro aseguró que la primera pregunta de la consulta será "si el día termina a las 6 pm de la tarde (sic)". Y seguramente habrá muchas otras cuya respuesta es predecible -del tipo "¿Quiere usted una mejor salud?" o "¿Quiere que aumente el pago por dominicales, festivos y horas extras?"-. Mucho me temo que quienes desde la oposición proponen la estrategia de abstención se equivocan. Para un gobierno lleno de plata y con megáfono potente, no es difícil movilizar los 13 millones de votos que se requieren. También es posible que las respuestas sean favorables frente a unas preguntas aspiracionales y vagas que no van a tocar los puntos sensibles e inconvenientes de las reformas, como el fin de las EPS y la estatización de los servicios de salud. Por eso hay que agarrar el toro por los cuernos. El Senado debe condicionar su concepto favorable a que se incluya la única pregunta verdadera y relevante: ¿Está de acuerdo con la forma en que Gustavo Petro está gobernando a Colombia? Si las encuestas son una buena guía, el 70 % respondería con un rotundo no, además de que seguro se superaría el umbral de votos requerido. Si esa pregunta se incluye, el Gobierno no se atrevería a hacer la consulta. Incluir esa pregunta es necesario. Con ella el Presidente tendría que hacerse responsable de su gobierno y dejar de culpar de su falta de efectividad a "funcionarios uribistas", como dijo esta semana. Sería la prueba reina de que no está gobernando para el pueblo, sino que el pueblo está en contra de su gobierno. La consulta que propongo también nos permitiría avanzar en la construcción de la unidad que se requiere para el 2026. * * * * Mucha gente se pregunta por qué, con un panorama fiscal tan desordenado, el dólar ronda los 4.100 pesos, que el Gobierno considera una señal de confianza en sus políticas. La explicación es otra: los mercados están en modo ‘post-Petro’ y operan bajo el supuesto de que en 2026 la presidencia la asumirá una persona sensata, experimentada y que sepa desactivar crisis. No se trata, por supuesto, de una ecuación estática. El panorama del dólar podría descuadrarse si el Gobierno estadounidense descertifica a Colombia por el incremento de los cultivos ilícitos y la producción de cocaína, sobre todo si esta decisión viene acompañada de sanciones económicas. Hacerlo sería un error de la administración Trump, pues terminaría dándole oxígeno político al gobierno Petro; sería el inicio de una nueva escalada retórica contra el imperialismo yanqui. * * * * Mucho se ha discutido a lo largo de la semana sobre a quién se le deben los éxitos en el ahora -felizmente- imparable avance de la obra del metro de Bogotá. No cabe duda de que construir sobre lo construido, dejando atrás el ‘adanismo’, es el camino para sacar adelante proyectos de largo aliento. Dicho eso, me siento orgulloso de que, como ministro de Hacienda bajo el gobierno del presidente Juan Manuel Santos, y junto con el entonces alcalde Enrique Peñalosa, tuve la responsabilidad de asegurar la financiación, incluyendo los empréstitos y los recursos del Gobierno, para echar a andar una iniciativa tan importante y necesaria. Ojalá todos los funcionarios que hemos contribuido a este proyecto en diferentes gobiernos podamos celebrar los avances y tomarnos una foto juntos en bien de la unidad de Colombia. @MauricioCard
Aquí y ahora
Mauricio Cárdenas