Gotas de lluvia
Aquí estoy, al aguaite
Aquí estoy, al aguaite. Esto ocurrió el domingo pasado, día que me tocaba regar el patio trasero. Una voz cercana me dijo que esperara. "La gente del tiempo prometió lluvia para hoy", testificó. Confieso que tengo muy poquita fe en los informes climáticos, pero ¿y si le achuntan y llueve?
En la incertidumbre se me aparece Hamlet: ¿Regar o no regar?, he ahí el dilema. Me vienen al magín Los Iracundos: "El cielo se está nublando/ hasta ponerse a llorar,/ y la lluvia caerá/ luego vendrá el sereno". Pezoa Véliz también sale a mi encuentro: "Sobre el campo el agua mustia cae fina, grácil, leve:/ con el agua cae angustia,/ llueve...". Mi feble alma de poeta se contagia y parodia: "Pobre patio de mi casa/ espera llanto de nubes,/ mas si la lluvia es escasa:/ ¿riego...?".
Tantas creaciones que ha inspirado la lluvia. Manzanero observa el fenómeno y canta: "Esta tarde vi llover,/ vi gente correr/ y no estabas tú". Favio capta un gesto romántico: "Hoy corté una flor./ !Y llovía y llovía¡/ Esperando a mi amor...". Javier Solís me empapa de melancolía: "Por eso cuando llueve/ me lleno de recuerdos/ y con tristeza espero/ la horrible oscuridad...".
Ya no iré a regar. La primera lluvia del otoño llegó pasado el mediodía. Lo malo fue que, por no limpiar las canaletas, tuve un par de goteras en la cocina. En fin, a mal tiempo... Me voy al almuerzo imitando al doctor Alberto Castillo: "La lluvia de otoño mojó los castaños..." y el patio trasero de mi casa.