Héctor Noguera estrena una obra inspirada en El Quijote
Junto a Ignacio Massa escribió, dirige y protagoniza "Caballo de feria", que debuta mañana, y que resalta el trabajo y colaboración entre distintas generaciones.
A pesar de la distancia física, la pandemia profundizó la alianza teatral entre Héctor Noguera (87) e Ignacio Massa (35), quienes crearon juntos "Hola papá", una trilogía de teatro por Zoom, que luego tuvo un montaje presencial. Desde entonces, quedaron con la idea de volver a colaborar y la inquietud de Noguera en trabajar en torno a la segunda parte de la historia de El Quijote terminó por dar forma a "Caballo de feria", que se estrena mañana en Teatro Camino, para luego tener funciones hasta el 8 de junio.
La trama presenta el choque generacional entre dos miembros de una compañía de teatro. "Son dos actores que han hecho durante mucho tiempo 'El Quijote de la Mancha' y el mayor se está retirando del teatro, cansado y aburrido. Es el homólogo del Quijote de alguna manera, que renuncia también a este ideal caballeresco. Entonces llega este joven con una propuesta para el final de la obra, porque el final le parece trágico y poco épico porque el protagonista se está rindiendo", explica Massa.
Parte de la obra transcurre en una feria de barrio, donde un caballo que acarrea fruta sufre un accidente y queda agonizando, simbolizando la desesperanza del actor mayor. La imagen hace referencia a dos de las principales inspiraciones que tuvieron Noguera y Massa para la obra. Primero, la pintura "El caballo asustado por el rayo", de Eugéne Delacroix, y segundo, la escena que describe Dostoyevski en "Crimen y castigo" sobre el maltrato a un caballo de feria.
Así, Noguera y Massa comparten créditos tanto en la dramaturgia, como en la dirección y la actuación, en un proceso creativo que ambos destacan. "Es increíblemente armónico. Trabajamos muy bien escuchándonos. Hemos practicado mucho el hecho de escuchar al otro y no ser porfiados cada uno con sus cosas, sino que oír al compañero y entre los dos ir construyendo algo. Y en el fondo se construyeron situaciones que ni Ignacio ni yo imaginamos. Teníamos una propuesta y conversándola y trabajándola se transformó en otra, en una cosa nueva, distinta", dice Noguera y Massa añade: "Releíamos la obra y había momentos en que cambiábamos completamente una escena".
El montaje aborda varios temas, entre ellos, el oficio actoral. "Lo que más muestra la obra respecto del quehacer teatral es que estos dos personajes están habitados por una pasión que ni ellos mismos conocen en un momento, una pasión por el teatro. Se dan cuenta que es constitutivo de ellos y que tienen que seguirlo. El teatro es algo que pertenece a sus personas, a su sangre, a su ADN. Y el hecho de ser perseverantes, de seguir, de luchar siempre, es el espíritu de lucha que siempre existe en el teatro", señala Noguera.
Además, el Premio Nacional destaca otro de los mensajes que entrega la pieza, el de la colaboración entre distintos rangos etarios. "Para los jóvenes es importante ver cómo gente de su generación puede trabajar con gente de otra generación, y viceversa. Creo que es importante, sobre todo en una época como la nuestra, en que parece que se agranda la distancia entre los viejos y los jóvenes, porque la misma tecnología, por ejemplo, la manejan los jóvenes, pero no la manejamos los viejos. En fin, hay una cantidad de cosas que ha ido más bien separando que juntando. Esta obra pretende juntar a dos generaciones muy diferentes, que se han ido separando", plantea.